Psicología

Por qué no debemos calmar a los chicos usando la tecnología

Cinco formas en los que los celulares pueden incidir en forma negativa en los niños

jueves 21 de mayo de 2020 - 7:12 am

Nadie niega que cuidar a niños pequeños consume energía física y emocional, pero también es importante asegurar el desarrollo adecuado durante esta etapa tan crucial, y el exceso de tecnología puede dificultar el proceso.

Estas son cinco razones por las que las tablets y los smartphones son la forma equivocada que calmarlos:

1. Interfieren con el sueño

Los teléfonos inteligentes tienen un potencial muy alto para interferir con el sueño de los usuarios. Existe evidencia de que la luz no natural de las pantallas interrumpe la melatonina, una hormona que influye en el ciclo de sueño, causando problemas para dormir.

2. Son adictivos

Aunque este fenómeno está más estudiado en adolescentes, no cabe duda de que los niños pequeños también son vulnerables. En adolescentes, un estudio demostró que pueden generar adicción e incluso alterar la estructura de su cerebro. Esta adicción estaba asociada con un aumento en el neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico, o GABA.

Los niños más jóvenes también pueden ser víctimas de esto. La mayoría de las aplicaciones están diseñadas para ser fáciles de navegar y adictivas, por lo que su uso excesivo puede llevar a la dependencia.

3. Incrementan los riesgos de obesidad

Una investigación de Harvard revela que los niños que pasan más de cinco horas frente a un teléfono inteligente tenían un 43% más de probabilidades que sus compañeros de ser obesos. En este sentido, los teléfonos tienen un efecto parecido al de un televisor.

4. Compiten con los teléfonos por la atención de los padres

Esta va dirigida a los padres que usan teléfonos mientras cuidan a sus hijos. Los niños pequeños y los teléfonos son enemigos naturales que compiten por la atención de los padres.

5. Deterioran la capacidad de atención

Un estudio determinó que los estudiantes universitarios presentaron un mejor rendimiento académico cuando estudiaron en una habitación en la que no tenían acceso al teléfono.

Si bien el fenómeno no aplicará exactamente de la misma manera en niños pequeños, ellos tienen una capacidad naturalmente menor para controlar sus impulsos que los adolescentes y adultos.

¿Qué hacer en vez de darle un teléfono?

– Inscrbilo en un deporte o cualquier actividad extracurricular en la que pueda desarrollar habilidades y destrezas.

– Escuchalo y prestale atención para que te cuente lo que piensa y siente.

– Apoyalo en tareas escolares o extracurriculares. Aprendan juntos.

– Una hora diaria de pantallas es suficiente.

Fuente: La Bioguía

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