Política

Diputados aprobó la exención de ganancias para el personal de la Salud y trabajadores esenciales

Además, hubo cruces entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos por los "superpoderes" otorgados a Santiago Cafiero en contexto de cuarentena

miércoles 13 de mayo de 2020 - 11:19 pm

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 252 votos positivos, un régimen de beneficios especiales para el personal de la salud y de las fuerzas y servicios esenciales  en el primer proyecto con media sanción en la Cámara baja desde el inicio de la pandemia.

Tras más de un mes y medio después de idas y vueltas y desencuentros entre Cambiemos y el Frente de Todos por la modalidad del debate, el presidente de la cámara, Sergio Massa, instaló un sistema telemático que se probó durante toda la semana pasada.

En la votación del “protocolo de funcionamiento parlamentario remoto” -es decir, el nuevo reglamento durante la emergencia-, al inicio, siete legisladores debieron dar su voto a voz alzada después de los cuatro minutos dispuestos para la ocasión. En la votación del proyecto de beneficios para el personal esencial, también hubo diputados que debieron hacerlo en forma oral. Uno de ellos, José Carlos Núñez, del PRO, directamente lo hizo con el pulgar arriba.

En la reunión de labor parlamentaria de este martes, el Frente de Todos y Juntos por el Cambio habían consensuado cinco proyectos de cada bloque y unificado los diez textos en uno solo que beneficia con la exención del impuesto a las Ganancias para el pago de horas extras -retroactivo al 1 de marzo y hasta fines de septiembre- y pensiones graciables para viudos o viudas del personal de la salud, de Seguridad o de las Fuerzas Armadas, abocados a la lucha del COVID-19.

El beneficio de Ganancias alcanza además a otros trabajadores esenciales, como los recolectores de residuos patogénicos, maestranza y limpieza, y personal de Migraciones.

La izquierda y otros sectores habían pedido extender los beneficios a todo el personal exceptuado desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por Alberto Fernández por primera vez el 19 de marzo.

Massa entró al recinto pasadas las 18, usando barbijo, como el resto de los legisladores. Avanzada la discusión, el presidente de la cámara tuvo que pedir distancia a algunos que pululaban entre las bancas: “Si no respetan la distancia se tienen que poner el barbijo, es recomendación del médico de la casa, gracias”, pidió.

En el recinto, unos 40 diputados seguían desde las bancas la primera sesión virtual de la historia del país: los jefes de bloque -Máximo Kirchner, Mario Negri, Cristian Ritondo, Maximiliano Ferraro, Eduardo “Bali” Bucca, José Luis Ramón, Nicolás del Caño y Romina del Plá- y legisladores como Cecilia Moreau, Silvia Lospennato, Dolores Martínez, Gabriela Cerruti, Leonardo Grosso, Marcos Cleri, Luis Petri, Leopoldo Moreau, Sebastián García de Luca, Cristina Álvarez Rodríguez, Álvaro González, Alejandro “Topo” Rodríguez, Karina Banfi y Eduardo Valdés, entre otros.

Y los dos diputados que juraron en reemplazo de Daniel Scioli, designado embajador en Brasil, y Andrés “Cuervo” Larroque (flamante ministro de Axel Kicillof), Claudia Bernazza y Lisandro Bormioli, fueron recibidos con saludos con los codos.

Super cuestionamientos

El primer tramo de la discusión, reservado para discursos políticos, estuvo atravesado por cuestionamientos por parte de la oposición al DNU 457 que amplía el presupuesto y otorga facultades al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para reasignar partidas sin topes. Al mediodía, Juntos por el Cambio ya había hecho el reclamo en conferencia de prensa.

“El tapabocas sirve para que no nos contagiemos, sirve para la prevención, pero no para callarnos. No entendemos cómo nos enteramos de un DNU ahora que este parlamento vuelve a funcionar. Queremos que deroguen el decreto y se discuta en el Congreso”, pidió Cristian Ritondo, jefe de la bancada del PRO.

Camaño, del bloque encabezado por Bucca, del PJ federal, también pidió la derogación del decreto: “No queremos que reaccionen, queremos que lo deroguen”. La legisladora aprovecho además para “pedir perdón a los argentinos” por no haber puesto antes en marcha el recinto. “Creo que los argentinos necesitaban vernos en este recinto, aún cuando a veces hablamos pavadas”, reconoció.

“La realidad nos viene indicando que no hicimos tan mal las cosas. Pero la épica de la pandemia es la de los argentinos de a pie, no de la dirigencia política”, siguió Caamaño.

Fue Grosso, del Frente de Todos, el encargado de contestarles: “Los que hablan de superpoderes empecemos a evaluar los ‘superproblemas’ que nos dejaron, la ‘supercrisis’”, tiró Grosso, y enumeró algunas cifras de la herencia económica. Antes, Máximo Kirchner se había acercado hasta su banca y le había susurrado al oído.

Cecilia Moreau, en tanto, también descargó en el cierre, antes de la primera votación, contra Juntos por el Cambio. “No todo es lo mismo, para nosotros no es lo mismo tener un ministerio de Salud que no tenerlo. No usemos las cámaras de televisión para hacer propagando partidaria, si no para transmitir a todos los argentinos que la política se está haciendo cargo de lo que está pasando”, dijo.

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