Chile

Chile solicitó un crédito por USD 23.800 millones al FMI

En un comunicado emitido casi a la par por el Banco Central de Chile, se afirma que “la FCL es una facilidad de carácter precautorio, complementaria a las fuentes propias de liquidez externa provenientes por ejemplo de las reservas internacionales”

martes 12 de mayo de 2020 - 11:02 pm

Chile, sacudido tanto por las protestas sociales como por la pandemia del coronavirus, pidió este martes al Fondo Monetario Internacional una línea de crédito flexible (FCL, por sus siglas en inglés) de unos 23.800 millones de dólares durante dos años.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, anunció que va a recomendar la aprobación del acuerdo FCL cuando el directorio se reúna para tratar el tema en las próximas semanas, señaló el Fondo en un comunicado.

De acuerdo con medios locales, ese tipo de líneas de crédito solo está disponible para países con muy sólidos fundamentos macroeconómicos. La mencionada herramienta tiene por objeto proteger a las economías ante eventuales shocks externos al proporcionar un acceso amplio y por adelantado a los recursos del FMI, sin condiciones ex post.

De acuerdo al comunicado del organismo internacional de crédito, la disponibilidad de la FCL “tiene por objetivo ayudar a alcanzar los objetivos del Banco Central ante eventuales situaciones de shocks externos severos, como los que podrían acompañar a un agravamiento significativo de los efectos globales de la crisis originada por el covid-19”.

“La facilidad no está destinada a financiar gasto público”, añade, además, el documento.

Por otra parte, el central precisó que esta herramienta, creada en 2009 y usada anteriormente por países como México, Polonia, Colombia y Perú, “no está sujeta a la condicionalidad de los tradicionales programas de ajuste del FMI para países que enfrentan una crisis de balanza de pagos. La FCL no impone acciones previas al país que la contrata ni condicionalidades ex post en caso de que se realicen desembolsos”.

De esta manera, el organismo solo demanda que “el país cumpla con los exigentes criterios de calificación”.

La economía chilena se contrajo 3,5% en marzo en comparación al mismo mes del año pasado, coincidiendo con el primer caso de COVID-19, que provocó una fuerte caída de los servicios y el comercio. Pero las restricciones para evitar la propagación del virus no hicieron sino agravar una situación económica ya complicada en el país andino.

Las masivas manifestaciones sociales contra el gobierno de derecha de Sebastián Piñera, que se iniciaron el 18 de octubre pasado, impactaron en el Producto Interior Bruto (PIB) chileno, que cerró 2019 con una expansión de 1,1%, la menor en una década.

Para 2020, las autoridades chilenas estimaron una contracción de hasta 2,5% del PIB anual producto del coronavirus, pero el propio FMI estimó que la caída llegaría al 4,5%.

COMENTARIOS