Alimentación

Hábitos para combatir la acidez estomacal

Once formas de aliviar nuestro estómago

viernes 22 de mayo de 2020 - 7:38 am

Casi todos hemos notado alguna vez un reflujo de ácido subiendo desde el estómago. Cuando eso ocurre es porque el esfínter esofágico inferior, la válvula que cierra el paso entre el estómago y el esfínter, se ha relajado excesivamente.

Si lo notás al menos dos veces por semana consultá con tu médico porque podrías tener una úlcera de estómago o una hernia de hiato. En el resto de ocasiones, los siguientes consejos te ayudarán a esquivar estas molestias.

1- Evitá las comidas copiosas

No te excedas con las grasas, los dulces, el chocolate, la cebolla ni las especias. Limitá también el café, los cítricos y las bebidas carbonatadas. Cuando te sientas mal, analiza qué has comido. El trigo y otros cereales que contienen gluten (avena, cebada y centeno) son un problema para algunos. Investiga qué te afecta.

2- Incluí glutamina (de los huevos)

Algunos estudios han encontrado que la glutamina, un aminoácido, ayuda a regenerar el tejido del esófago y el estómago dañado por el reflujo. La encontrarás en la proteína animal: ternera, pollo, pescado, huevos y lácteos. Estos pueden ayudarte, pero dentro de una dieta equilibrada.

3- Llená tus menús de ácido fólico

Según algunas investigaciones, esta vitamina (la B9) puede reducir el reflujo. Faltan más estudios para corroborarlo pero no está de más que te asegures las dosis óptimas en tu dieta (300-400 microgramos al día).

El ácido fólico se encuentra sobre todo en las verduras de hoja verde (rúcula, espinacas, escarola, berros, acelgas) y en maníes, habas secas, palta, etc.

4- Reducí la grasa abdominal

La mayoría de personas que sufren la enfermedad del reflujo gastroesofágico tiene sobrepeso. El exceso de grasa alrededor del abdomen empeora los síntomas porque añade presión al estómago. fAdelgazando unos pocos kilos ya notarás una mejoría.

5- Dormí un poco incorporado

Levantá la cabecera de tu cama para dormir algo levantado por la noche. La gravedad ayuda a que la comida no ascienda. No duermas sobre dos almohadas porque el esófago queda entonces doblado y aumenta la presión en el estómago. La clave es que los hombros también queden levantados.

6- Revisá los fármacos que tomás

Ciertos medicamentos y suplementos pueden aumentar el reflujo de ácido. Preguntá a tu médico porque a veces existen alternativas. Los antidepresivos tricíclicos o los sedantes y tranquilizantes (incluidas las benzodiazepinas) lo agravan.

7- Buscá formas de relajarte y descansar

El estrés y la ansiedad empeoran el reflujo. Los estudios demuestran que hacen que se sientan peor. Identificá las situaciones que te estresan y te cansan, y buscá formas de evitarlas o preparate para ellas con técnicas de relajación.

8- Comé en un ambiente tranquilo

La digestión está controlada por el sistema nervioso parasimpático, el que predomina cuando te relajás. Este sistema es el que da la orden a las glándulas que segregan jugos gástricos y regula los movimientos de los órganos y vísceras implicados en el proceso digestivo. Evitá el café, irrita el tracto digestivo.

9- ¿Puede ayudar la hormona del sueño?

Se la conoce así porque regula nuestro ciclo de sueño-vigilia. Suele prescribirse para tratar el insomnio. Sin embargo, en los últimos años, los investigadores están viendo que los suplementos de melatonina también pueden aliviar el reflujo.

Ésta tiene efecto antiácido. Su estructura química se parece a la del omeprazol, que es uno de los antiácidos más usados. De confirmarse la eficacia para tratar incluso úlceras severas, sería una gran noticia porque no tiene los efectos secundarios de este fármaco.

10- La actividad física suave mejora el reflujo

El ejercicio leve o moderado (caminar, nadar o ir en bicicleta 30 minutos al día) puede ayudar a reducir tus molestias. Mejora la función peristáltica del esófago, contribuye a vaciar el estómago y promueve el tránsito intestinal.

Además ayuda a bajar de peso, lo que también mejora el problema. Contribuye asimismo a controlar el estrés y la ansiedad, que pueden estar detrás de la acidez y el reflujo. La bicicleta estática sienta mejor que correr o saltar porque el cuerpo vibra menos. Pero no realices ejercicios intensos porque podrías aumentar la presión sobre el abdomen y el efecto sería negativo.

11- Comé con tiempo

Masticá siempre lento y no dejes que tu mente “te traiga” problemas mientras comés. Elegí bien. Además del café, evitá el chocolate, alcohol, caldos de carne, grasas calentadas y bebidas gaseosas.
Y seguí una dieta mediterránea (la auténtica, rica en vegetales, pescado y aceite de oliva). Varios estudios han demostrado que suele ser más efectivo que el uso de fármacos para calmar la acidez.

Fuente: Saber vivir

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