Fitness

Si te cuesta respirar al hacer ejercicio, estate atento a estos síntomas

Cuándo es normal y cuándo debemos prestar atención

sábado 16 de mayo de 2020 - 7:02 am

La actividad física es una parte fundamental para tener un estilo de vida saludable. Pero el no hacerlo muy a menudo, o realizarlo de manera incorrecta, puede llevar a que nos cueste respirar en ese momento.

La dificultad para respirar al hacer deporte puede manifestarse como falta de aliento, tos, estrechamiento de la garganta y sibilancias (ruido similar al de un silbato cuando el aire pasa por la garganta). Existen muchas razones por las cuales se pueden desarrollar este problema.

Dependiendo del modo que respiremos, si lo hacemos más profundo o más superficial, si hace calor o frío, o si estamos haciendo ejercicio o no, puede variar la cantidad de aire que llega verdaderamente a los alvéolos, es decir, varía la ventilación alveolar.

Si no estamos acostumbrados, al principio podemos sentir ahogo. No obstante, este efecto es normal. El sistema respiratorio tiene que hacer un sobreesfuerzo para poder mantener todo en orden en la sangre, y que no se altere.

Sin embargo, confirme continuamos realizando el ejercicio, respirar nos cuesta menos, ya que el cuerpo se está acostumbrado a la nueva situación. Por otro lado, no es lo mismo realizar un ejercicio con la misma intensidad durante todo el tiempo, que uno que va subiendo de potencia.

En el segundo el cuerpo no se llegará a acostumbrar y seguirá demandando más oxígeno. Por tanto, respiraremos aún más rápido. Eso sí, seguimos introduciendo el mismo volumen de aire por cada respiración.

Aunque el sentir que nos cuesta respirar nos indique no estamos acostumbrados, no podemos ignorar que también puede alertar otras patologías respiratorias o cardiovasculares. Así pues, hemos de estar atentos ante síntomas como:

– Falta de aire o ahogo, tan fuerte como para impedir proseguir con la actividad.

– Sibilancias o pitidos al respirar.

– Mareos o desmayos.

– Sensación de que el tórax se expande y se retrae de forma exagerada.

En caso de experimentar dichos malestares, lo mejor es acudir al médico para determinar si tienen su origen en alguna enfermedad. De ser así, orientará el tratamiento según el problema.

Fuente: Mejor con salud

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