Psicología

Seis diferencias entre estrés y ansiedad

Qué similitudes y diferencias tienen ambos fenómenos

viernes 15 de mayo de 2020 - 7:23 am

El estrés y la ansiedad son fenómenos que a veces se usan como sinónimos. Están muy relacionados, ambos pueden ser adaptativos e incluso aparecer juntos.

Pero si nos paramos a pensar, existen diferentes tipos de estrés (crónico, laboral, agudo, etcétera) y distintos trastornos de ansiedad (TOC, trastorno de ansiedad generalizada, ataque de pánico, etc.). Entonces, ¿qué es lo que diferencia a ambos?

1. El origen

Suelen estar relacionados y ambos pueden ser adaptativos en ocasiones. No obstante, el origen estos fenómenos puede ser diferente.

La ansiedad puede aparecer tras una reacción de alerta, y asociarse con el miedo y la preocupación. Por ejemplo, ante la amenaza de un animal o la idea anticipatoria de algo malo va a ocurrir. En cambio, el estrés es un fenómeno que ocurre porque la persona no posee (o piensa que no posee) las habilidades, las capacidades o el tiempo necesario para afrontar una situación concreta. Se produce un desajuste entre la demanda específica y los recursos para afrontar esta demanda.

El estrés también puede ocurrir cuando se encuentra en el trabajo y tiene que llevar a cabo unas funciones determinadas, pero no recibe suficiente información sobre su rol por parte de la empresa, o la información que recibe de ésta es ambigua. Entonces se produce un conflicto de rol y ambigüedad de rol, que son variables psicosociales que se relacionan con el estrés en el entorno de trabajo.

2. La ansiedad es un síntoma del estrés

Mucha de la confusión que existe y lo que los hace similares es que muchas veces aparecen juntos. Una situación estresante provoca ansiedad como uno de sus síntomas, aunque también puede producir otros, por ejemplo, depresión o dolores de cabeza.

El estrés prolongado, además, puede provocar la aparición de otras consecuencias como la desmotivación o la despersonalización. El estrés prolongado quema a la persona y le causa fatiga emocional.

3. Respecto a la intensidad objetiva

Aunque el estrés puede provocar muchos problemas para la persona que se encuentra en una situación estresante, es posible reducilo con la eliminación del estímulo que provoca esta situación. Por ejemplo, cuando alguien se siente estresado porque no ha gestionado bien su tiempo y se le acumula el trabajo antes de un examen. Una vez que esto pasa, puede volver a la normalidad.

Si bien un individuo con trastorno de ansiedad puede sentir una gran ansiedad ante un estímulo, por ejemplo, en el caso de una fobia, aunque el estímulo desaparece, seguirá sufriendo la fobia incluso con solo imaginarse la presencia del estímulo. Se podría decir que el estrés es, al menos en la mayoría de los casos, una causa real (aunque venga mediada por las expectativas de la persona). Sin embargo, la ansiedad patológica es una interpretación irracional sobre un peligro o una preocupación exagerada. La intensidad de la ansiedad no es acorde con la situación objetiva.

4. El momento temporal

Al asociar el estrés a un estímulo desencadenante, suele manifestarse en el momento presente. Por ejemplo, cuando tiene que entregar una tarea en la universidad y no tiene tiempo de realizarla. Ahora bien, el estrés puede ser prolongado, por ejemplo, cuando no llega a fin de mes y tiene que pagar la hipoteca de su casa por lo que el estrés se cronifica. Si tiene la suerte de pagar la hipoteca, dejará de sentirse estresado y se sentirá aliviado.

Pero la ansiedad puede aparecer una y otra vez, por preocupaciones de otros momentos temporales. Por ejemplo, al anticipar consecuencias que pueden no haber ocurrido (como en el trastorno de ansiedad generalizada). La ansiedad es un sentimiento de aprehensión o miedo y la fuente de esta inquietud no siempre es conocida, lo que puede aumentar la angustia que siente.

5. La relación del estrés con los estresores

Posiblemente lo que más caracteriza al estrés es la presencia de los estresores, y es que son muchos los causantes. Estos pueden ser personales (por ejemplo, por las creencias que tiene un individuo o por su nivel de estudios y capacitación), aunque también pueden ser organizacionales (por los estilos de liderazgo de los superiores o la comunicación de la empresa) o sociales (por la crisis económica o la desestabilización política). El estrés tiene que ver con las demandas del medio.

6. La ansiedad y el impacto emocional

Por tanto, las situaciones que causan estrés son fruto de factores externos. Pero en el caso de la ansiedad, tiene más que ver con los factores psicológicos y las emociones. Es decir, que suele tener su origen en las interpretaciones que pueden o no ser reales. Una persona sufre estrés ante situaciones vitales de lo más variadas, que percibe como excesivas o en la que no tiene los recursos necesarios para poder afrontarlas con eficacia.

En el caso de la ansiedad, ésta es una reacción, emocional, física y cognitiva de alerta ante una amenaza sea real o no, pero también es una respuesta emocional frente al estrés que continúa después de que un factor estresante haya desaparecido y que responde y crece a través de los pensamientos.

Por ejemplo, cuando se acerca un examen en el que se juega mucho. Por un lado está el estrés de la situación y la sobrecarga de trabajo, pero por otro está la preocupación de jugarse todo el curso en un examen. Esta ansiedad puede hacer que tenga dificultades para dormir durante esa época, pensando en sí logrará superar el examen. Si no aprueba, seguramente la ansiedad se apodere de la persona, pero la carga de trabajo habrá disminuido y por tanto el individuo no estará estresado.

Fuente: Psicología y mente

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