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Salud

Quince formas de controlar o prevenir la diabetes

Qué podés hacer para reducir los niveles de azúcar en sangre

Existen muchos factores que pueden alterar los niveles de glucosa, por eso, aprender sobre ellos ayuda a controlarlos mejor. Más allá de la dieta, hay otras medidas para evitar que el azúcar en sangre se dispare, y así revertir o prevenir la diabetes.

1. Vigilá tu peso

Los kilos de más ejercen presión sobre tu cuerpo y aumentan los niveles de azúcar en sangre. Comer bien, para alcanzar un peso saludable y mantenerlo, es una de las cosas más importantes para reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.

2. Comprá a conciencia

Dedicá tiempo a planear tus comidas semanales. Una buena idea es hacer una lista de alimentos saludables y comprar sólo lo que está en ella. No vayas al mercado cuando tengas hambre, pues estarás más tentado de elegir productos poco saludables. También es recomendable evitar o pasar poco tiempo en las góndolas de los dulces y alimentos envasados.

3. Qué productos elegir

Comprar frutas y verduras frescas de temporada puede ser más económico, pero recordá que aquellas que vienen congeladas son igualmente saludables. Si elegís vegetales enlatados, que sean sin sal agregada, y en el caso de la fruta envasada, optá por la que se presenta en su jugo sin azúcar. Otros productos que debés evitar son los procesados y refinados.

4. Despensa saludable

Abastecé tu alacena con granos y fideos integrales, legumbres secas y arvejas. Esto evitará que, frente a ataques de hambre, comas productos poco saludables. También escogé carnes magras, como pollo y pavo sin piel o cortes de cerdo, y productos lácteos con poca grasa, como leche o yogur.

5. Engañá a tu estómago

Intentá comenzar tus comidas con una ensalada a base de vegetales crudos, como zanahorias, brócoli o frijoles verdes, y una salsa light a base de yogur. Esto ayudará a comer más alimentos beneficiosos y, a la vez, te saciarás antes de pasar a los platos con más grasa y calorías, como los panes, pastas o carnes.

6. Prevení los antojos

Una opción que puede sacarte de aprietos es preparar y guardar en tu refrigerador bocadillos saludables. También optar por grasas saludables al momento de cocinar, como el aceite de oliva, canola, girasol o maní. Finalmente, podés mejorar tus ensaladas agregando nueces, semillas, palta y vinagreta.

7. Tomá agua

Investigaciones asociaron a las sodas o refrescos endulzados con un mayor riesgo de sufrir diabetes, debido a que alteran los niveles de glucosa. Una manera de evitar la tentación, es optar por el agua la mayor parte del tiempo. Según expertos, este líquido puede conducir a un mejor control del azúcar en sangre y una mayor respuesta de la insulina.

8. Incorporá más fibra

Podemos dividir la fibra en dos categorías: la soluble e insoluble. La primera, al entrar en contacto con líquidos, adopta una consistencia gelatinosa que reduce la velocidad con que se absorben los alimentos, y así, evita los picos de azúcar. La insoluble también se asoció con beneficios contra la diabetes, específicamente a partir del control del peso.

9. Vitamina D

La evidencia científica señala que los bajos niveles de vitamina D se asocian a un mayor riesgo de sufrir cualquier tipo de diabetes. Podés prevenir esta enfermedad incorporando alimentos ricos en esta vitamina, como pescados grasos, champiñones, paltas, frutos secos o leches fortificadas. Sin embargo, la principal forma de obtenerla es a partir de la exposición moderada al sol.

10. Infusiones

Si bien el agua debe ser la principal bebida en tu dieta, podés variar el consumo de líquidos incorporando café o distintos tipos de té. Estas infusiones poseen antioxidantes que ayudan a prevenir la diabetes. Por ejemplo, el té verde posee un compuesto llamado galato de epigalocatequina, capaz de reducir la liberación de azúcar en la sangre y aumentar la sensibilidad a la insulina.

11. Hierbas

En la medicina tradicional china o ayurvédica es común utilizar hierbas para controlar la diabetes. Las más conocidas son la curcumina (componente de la cúrcuma e ingrediente del curry) y la berberina, capaces de reducir el azúcar en sangre y estimular la resistencia a la insulina. En caso de tomarlas, consultá a un profesional para que te indique con qué medicamentos nos debés mezclarlas.

12. Ejercicio

La actividad física frecuente, se suelen aconsejar 150 minutos semanales, es clave en el control de la diabetes. Al hacer ejercicio las células se vuelven más sensibles a la insulina y funcionan eficientemente. Además las células extraen azúcar de la sangre mediante un mecanismo independiente de la insulina, reduciendo los niveles de glucosa.

13. Dormí lo suficiente

Estudios comprobaron que las personas que no duermen lo recomendado a diario (entre 7 y 9 horas) son más propensas a elegir comidas grasosas o poco saludables. Según los especialistas, esto funcionaría como una “recompensa” que busca el cerebro por no descansar lo suficiente.

14. Bajá el estrés

Puede producir hormonas que suben el nivel de glucosa en la sangre, por lo tanto, se debe evitar que éste alcance un alto nivel. La meditación, el yoga y el tai chi son algunas de las técnicas, comprobadas por la ciencia, que pueden ayudarte a mantenerlo bajo control.

15. Evitá el tabaco

Diferentes estudios encontraron que el riesgo de diabetes sería elevado entre los fumadores, pero aún más entre los pasivos. Y aunque eliminar el consumo de tabaco generalmente causa un aumento de peso, los beneficios sobre los niveles de azúcar y otras enfermedades crónicas a la larga serían más significativos.

Fuente: Hola doctor

Salud

Errores al cocinar la carne

Cuáles son los más frecuentes que pueden arruinar el resultado final

Para disfrutar de una buena carne no es necesario ser un gran chef, ni aplicar complicadas técnicas de cocción o elaborar sofisticadas salsas para acompañarla. Lo simple, muchas veces, es igual o mejor.

Pero no siempre lo simple es fácil de conseguir. Podemos tener una carne muy buena pero no servirá de nada si a la hora de prepararla la textura no es la adecuada. Escoger bien la pieza, usar los utensilios adecuados y tener en cuenta ciertos detalles ayudará a conseguir que quede tierna y gustosa.

A continuación, errores que pueden arruinar el objetivo.

1. Freír inmediatamente después de sacar de la heladera

Poner la carne directamente de la heladera al horno o al fuego puede llevar a una cocción irregular. Al estar fría, puede ser que se cocine por fuera, pero por dentro continúe cruda. Si cocinamos un filete tal y como sale de la la heladera es difícil que quede jugoso porque no se cocinará de manera uniforme. Es recomendable sacarla y dejarla entre 15 y 30 minutos fuera antes de cocinarla de manera que adquiera una temperatura uniforme en toda la pieza.

2. No secar la superficie de la pieza

Antes de cocinar es aconsejable secar el filete con papel de cocina si lo que querés es conseguir una fina costra dorada en la superficie. De esta manera, se consigue conservar el sabor en su interior. Si hay humedad en la superficie de la carne, el agua puede hervir y se convierte en vapor, aspecto que no permite que quede dorada y se selle bien.

3. Ponerla en una sartén todavía fría

Añadir la carne en una sartén poco caliente es un error común y uno de los motivos por los cuales se pega a la superficie. Una superficie caliente ayudará a obtener una carne más sabrosa. Por tanto, la sartén o la plancha tienen que estar muy calientes. Antes de poner la carne debe añadirse un poquito de aceite y calentarlo bien, pero sin que llegue a humear.
Cuando el aceite esté bien caliente, se añade la carne. Es aconsejable también usar una plancha de la misma medida que el tamaño de la carne para prevenir que el aceite se caliente y se queme en las zonas de la sartén que no están en contacto con este alimento.

4. Darle más de una vuelta

No sólo es un error darle más de una vuelta sino hacerlo demasiado pronto. Lo que se consigue haciendo esto es facilitar que se pegue en la sartén. Las chuletas de cerdo o el bistec, por ejemplo, necesitan un tiempo determinado de tiempo para que se cocine bien la superficie. La carne debe dejarse cocinar hasta que alcance un color oscuro o dorado profundo.
Sabremos que está lista (podemos comprobarlo levantando una de las esquinas) si no se pega al levantarla. Si la querés poco hecha, la cocinaremos a fuego fuerte cada lado de la pieza, retirándola del fuego antes de que se haga en el interior. Si la querés al punto o muy hecha, tras dorar por cada lado, bajá el fuego y dejala un rato más. Tampoco es recomendable pincharla porque se detiene el proceso de recirculación del jugo que se produce con la cocción.

 

5. Poner la sal antes de cocinar

A pesar de que hay muchas teorías alrededor de la sal y de cuál es el mejor momento de añadirla, es recomendable no hacerlo antes de preparar la carne sino al final. Hacerlo al principio hace que se pierdan los jugos esenciales y que quede más seca e, incluso, dura. Otro aspecto que ayudará es dejarla reposar unos minutos tras la cocción, ya que los jugos suelen concentrarse en el centro de la pieza y, si se corta en ese momento, estos se vierten en el plato y se pierde parte del sabor.

Los errores en la preparación de la carne también pueden pasar factura en la salud. Cometer fallos en este sentido acarreará consecuencias más graves, que van más allá de tener que comer una carne dura o poco sabrosa. Algunos de los errores más habituales son:

– Mezclar la carne cruda con productos que se consumen crudos, como ensalada. Esto conduce a que se produzcan contaminaciones cruzadas, es decir, que se contamine la carne ya cocinada (higienizada) con patógenos que pueda tener un alimento crudo con el que entra en contacto. Para evitarlo, deberían usarse dos tablas de cortar distintas para cada alimento y limpiar bien los utensilios con los que se manipulan.

– Dejar zonas demasiado poco hechas. Todos los excesos son malos. Deberá prestarse especial atención, en cuanto a una cocción insuficiente, a la carne picada, más vulnerable a la contaminación microbiana que otras carnes. Cocinar bien la carne, impidiendo que queden zonas crudas en el interior, es una garantía de seguridad. Mantener unos 65ºC durante más de dos minutos destruye patógenos como Salmonella, Escherichia coli o Shigella.

– Una cocción excesiva puede conllevar riesgos, porque el producto se quema o carboniza si se cuece más tiempo del necesario. Esto lleva a que se formen sustancias tóxicas como aminas heterocíclicas y, en alimentos ricos en almidón como pan o papas, puede llevar a la formación de acrilamida. Si se cocina en una parrilla, un exceso de temperatura lleva a la formación de hidrocarburos aromáticos policíclicos como el benzopireno.

Fuente: El diario

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Salud

Cómo elegir las sopas más saludables

Tips para preparar un plato delicioso sin excederte

Si te gusta disfrutar de una rica sopa, tené en cuenta estos factores para que sean bien saludables.

Grasa saturada: si tenés predilección por las sopas espesas, tené cuidado cómo hacés para alcanzar esa consistencia, ya que, generalmente, se consigue mediante el uso de cremas y mantequilla. Esto aumenta la exposición a grasas saturadas no saludables, que, en exceso, pueden aumentar los niveles de colesterol, causar el bloqueo de las arterias y dificultar el flujo sanguíneo.

Sodio: las sopas enlatadas a menudo contienen altas cantidades de sodio, incluso algunas alcanzan más de la mitad del límite diario recomendado de 1.500 mg. Demasiado sodio puede aumentar el riesgo de hipertensión, ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.

Azúcar: podés encontrar azúcar en algunas variedades de sopas enlatadas. Por ejemplo, un envase de una clásica sopa de tomate contiene jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, que contribuye a un total de 20 g de azúcar. Se recomienda limitar los azúcares agregados a no más de 24 g por día para mujeres y 36 g para hombres.

Calorías: las sopas son generalmente más bajas en calorías que otras opciones de entrada, pero eso cambia fundamentalmente cuando se la completa con queso, crema agria, crutones, o se combina con un pedazo de pan. Si este tipo de variedad es tu favorito, intentá no comer demasiado después o que directamente sea el plato principal de la comida.

Nutrientes: para aumentar la potencia de los nutrientes y la fibra sumá tantos vegetales como sea posible, como pimientos, espárragos, brócoli, espinacas, cebollas y zanahorias. Hacé una comida completa con proteínas agregando lentejas o frijoles, pescado, carne de res extra magra, pavo o pollo.

Información nutricional: la podés encontrar en la etiqueta del producto. Muchos restaurantes también ofrecen información nutricional en sus menús o sitios web. Existen sopas preparadas de forma más saludables que otras, por ejemplo, con menos sodio o grasas saturadas y ningún conservante.

Preparadas o caseras: las preparadas están bien en caso de apuro siempre y cuando establezcas límites. Buscá que tengan menos de 500 calorías, 600 mg de sodio, 5 g de grasa saturada y 5 g de azúcar agregada. Si decidís hacerlas en casa, evitá el uso de caldos grasos a base de crema, en su lugar, optá por uno a base de pollo o verduras, y agregá los vegetales o especias que más te gusten.

Sopa de pollo: además de los beneficios nutricionales, las sopas también pueden aliviar ciertas dolencias. Los investigadores analizaron los componentes de la tradicional sopa de pollo y hallaron que tiene propiedades antiinflamatorias capaces de reducir los efectos secundarios de la gripe, resfriado e incluso algunas dolencias gastrointestinales, como la indigestión o los intestinos inflamados.

Reduce la congestión, provee la hidratación necesaria para luchar contra un estado gripal, y sus vapores ayudan a abrir las vías respiratorias. La receta tradicional contiene pollo, cebolla, papa dulce, apio, zanahoria, perejil, sal y pimientas, entre otros componentes.

Fuente: Msn

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Salud

Arribaron al país 200 mil vacunas de CanSino: para quiénes se destinarán las dosis

Estas inmunizaciones son monodosis. Por el momento, solo se aplicaron unas 42 mil de las 600 mil recibidas

Durante las últimas horas, la Argentina recibió 200 mil dosis de la vacuna de CanSino. En total, el Gobierno compró 5.4 millones de dosis al laboratorio. Hasta el momento, solo se aplicaron unas 42 mil de las 600 mil recibidas.

En este sentido, el nuevo lote de vacunas estará destinado a individuos que se encuentran en comunidades dispersas como migrantes y refugiados, indigentes, entre otros.

Es así que el objetivo es inmunizar al mayor porcentaje de la población para alcanzar la inmunidad de rebaño.

Según una investigación del canal TN, las vacunas producidas por el laboratorio CanSino Biologics, no solo cuentan con el beneficio de ser monodosis (es decir que el esquema de vacunación se completa con la aplicación de una sola dosis), sino que no requieren de temperaturas bajo cero para su traslado y resguardo.

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