Sociedad

La increíble historia de Facundo Guita, el “Maestro de la Estafa” que roba a quienes le dan plata

Lo llaman el "Maestro de la Estafa", y ya robó en Puerto Madryn, La Pampa y Santa Fe haciéndose pasar por un mochilero uruguayo varado. Su última estafa fue en Mar del Plata a un comerciante quien lo denunció en una radio local

miércoles 6 de mayo de 2020 - 4:05 pm

El derrotero del “Maestro de la estafa”, como apodan a Facundo Guita, se acerca cada vez más al final. Denunciado hace pocas horas en un radio local por un comerciante que lo ayudó en Mar del Plata, este supuesto mochilero uruguayo tiene las horas contadas. Su cara ya circula por la televisión marplatense y por diversos medios gráficos, incluido este.

Su modus operandi es siempre el mismo: se hace pasar por un mochilero uruguayo que quedó varado en el país, se gana la confianza de quien lo ayuda o con dinero o con trabajo, y hasta de quienes le permiten un lugar para dormir, y después los estafa.

Jerónimo Burgos, un comerciante con un local de comidas en la calle Olavarría de Mar del Plata lo denunció a través de la radio y le comenzaron a llegar mensajes desde distintos lugares del país: Puerto Madryn, Jujuy, Córdoba y Tigre.

“Tiene facilidad para generar una confianza de un día para el otro y después cagarte. Es algo que no vi nunca”, le contó a Jerónimo una de las víctimas de este sujeto. Al dueño de Almacén de Milanesas le había dicho que era uruguayo, luego se enteró que era jujeño y finalmente a partir de la propia hermana descubrió que en realidad es de la Ciudad de Buenos Aires.

Por estas horas, los investigadores policiales y judiciales de Mar del Plata buscan dar con el paradero de Guita. Su última víctima está convencido que, producto de la cuarentena que estableció el gobierno nacional y el cierre de los accesos que dispuso el gobierno local, tiene que estar oculto en esta ciudad. Los investigadores están buscando pistas para poder determinar si efectivamente este sujeto se encuentra oculto en Mar del Plata.

Según consigna el diario marplatense 0223 María Eugenia, hermana de Facundo, contó parte de la historia del joven a través de las redes sociales, luego de recibir uno de los tantos mensajes de una de las víctimas de su hermano. “Tuvimos una historia difícil. De muy chicos nos quedamos solos. Anduvimos de casa en casa”, relató la joven quien contó que cuando ella tenía 16 y él 14 se separaron.

Algunos años después, él la contactó y ella decidió darle alojamiento en su casa. Le compró zapatillas para que pudiera salir a buscar trabajo y sintió que podrían recomponer la historia que habían perdido de chicos. Un día, a los dos meses, volvió a su casa y Facundo se había escapado con la plata del sueldo y el aguinaldo de ella. “No me dejó ni para pagar el alquiler. Desapareció”, resumió.

Un año después de aquel episodio, ella se enteró que estaba en Jujuy. Allí, Facundo conoció a una chica con la que se puso de novio. “La familia lo adoptó como a un hijo. Lo querían mucho. También les robó”, contó la hermana.

Otra de las víctimas le relató a Jerónimo hechos similares en Córdoba, Tigre y Puerto Madryn. En la provincia serrana les robó las pertenencias a una familia que lo había levantado en la ruta cuando hacía dedo. En el partido del Gran Buenos Aires pidió trabajo a otra familia que tenía una churrería. Luego de trabajar un tiempo, robó dinero y huyó.

Su paso por el sur del país dejó un hecho insólito. Conoció a unos jóvenes que viajaban por el sur del país en su camioneta y hacían circo itinerante. La camioneta no era solo su medio de transporte, también era el lugar en el que vivían durante la travesía. “Les robó la camioneta”, le contó al emprendedor marplatense la víctima, que también lo sufrió en carne propia: fue su compañero de viaje por el sur y de un día para otro le robó sus tarjetas, pertenencias y otros objetos de valor.

“Lo peor es que roba a gente que lo ayuda, gente buena, gente inocente”, escribió la hermana, que agregó: “No me agrada hacer pública mi vida, pero lo hago para no ocultar mi punto de vista. La gente a la que roba me contacta pidiéndome una explicación. Me duele cada vez que alguien pronuncia el nombre de Facundo”.

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