Salud

Qué hacer ante una intoxicación por monóxido de carbono

Cuáles son los síntomas que ayudan a detectarla a tiempo

martes 12 de mayo de 2020 - 7:50 am

El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro, insípido y muy peligroso que se produce por la combustión de gasolina, madera y carbón, entre otros.

Es un asesino silencioso, pero gran parte de los casos pueden ser evitables y se deben al mal uso de braseros o el deficiente funcionamiento de artefactos de gas que están en ambientes no adecuados o poco ventilados.

Se puede inhalar accidentalmente en los hogares con actividades diarias, como son cocinar o usar la calefacción. Esto es debido a que las máquinas no funcionan bien o no han tenido el correcto mantenimiento. Por otro lado, también puede ser inhalado intencionalmente en caso de suicidios.

La gravedad de los síntomas depende de la cantidad que se ha inhalado y del tiempo de exposición. Existen dos tipos de intoxicaciones: aguda (cuando se inhala este gas en grandes cantidades) y crónica (cuando se inhalan concentraciones bajas pero de manera continua).

Los síntomas son causados por la falta de oxígeno que hay en los tejidos. Entre otros, podemos encontrar los siguientes: dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas y vómitos, dolor en el pecho, arritmias cardíacas, problemas respiratorios, confusión, somnolencia.

Si no se trata a tiempo, puede dar lugar al coma. Por eso, es muy peligroso en personas ebrias o que están durmiendo, ya que pueden sufrir un daño cerebral irreversible o, incluso, morir antes de que alguien note que hay un problema.

Por otro lado, en las intoxicaciones crónicas, los síntomas pueden no resultar tan obvios y se pueden producir afectaciones graves a largo plazo. Estas sobre todo se dan a nivel del cerebro y son, entre otras:

– Dificultad para aprender y retener datos en la memoria.

– Alteraciones emocionales: puede producir depresión.

– Trastornos sensoriales y motores: dificultad para moverse, pérdida de la sensibilidad, etc.

En la mayoría de los casos, estos síntomas se producen sin que te des cuenta de que la causa es este gas, ya que no tiene olor, ni color, ni sabor.

Si creés que podés haberte intoxicado, tenés que actuar de la siguiente manera:

– Salir del establecimiento donde se haya producido la fuga del gas.

– Abrir puertas y ventanas para conseguir aire fresco y que el monóxido se disipe.

– Apagar las estufas, hornos, calentadores y aparatos de este tipo

– Una vez que te hayas alejado de la fuente de intoxicación, llamar o acudir a urgencias. En el hospital harán las pruebas determinadas para comprobar que haya monóxido en sangre e iniciarán el tratamiento de inmediato.

Consistirá en administrar oxígeno puro para desalojar el monóxido de la hemoglobina y que esta se llene de oxígeno otra vez. Se hace a través de una mascarilla puesta sobre la nariz y boca. En algunos casos, se puede poner a la persona en una cámara hiperbárica. Esto consiste en respirar oxígeno en una cámara a una presión mucho más alta de lo normal y que el reemplazo de monóxido por oxígeno se acelere.

Para prevenir esta intoxicación, se pueden adoptar las siguientes precauciones:

– Todos los artefactos domésticos que consumen combustible deben estar correctamente instalados y ser mantenidos y usados de forma adecuada.

– Las chimeneas del hogar y sus tiros deben ser inspeccionados y limpiados todos los años.

– Los hornos, calentadores de agua y secadores de gas deben ser inspeccionados anualmente por un técnico de servicio competente.

– Los calentadores de ambiente que consumen combustible sin salida de ventilación solo deben usarse cuando haya una persona despierta para vigilarlos y las puertas o ventanas de la habitación estén abiertas para que entre aire fresco.

– Los sistemas de escape de los automóviles deben ser inspeccionados regularmente para detectar defectos y bloqueos, sobre todo durante invierno.

– Se puede instalar un detector de monóxido de carbono.

Fuente: Mejor con salud

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