Salud

Algunos trucos para aprender a meditar

Cómo aprovechar los beneficios de esta práctica milenaria

lunes 11 de mayo de 2020 - 7:05 am

Todos hablan de lo beneficioso que es meditar, pero, por mucho que lo has intentado, sos incapaz. Para desmontar algunos de los mitos que rodean esta práctica, el  Pedro Sánchez, psicólogo y coach, despeja algunas dudas.

El primer paso consiste en saber qué es realmente meditar, antes de aprender a hacerlo. No se trata de ningún rito espiritual o en el que necesites ser creyente de algo. ‘‘Es la capacidad de prestar atención al presente, al aquí y el ahora, observando sin juzgar las diferentes experiencias (pensamientos, sentimientos, sensaciones) que suceden cada momento’’, explica el psicólogo al portal Cosmopolitan.

No consiste en dejar la mente en blanco o percibir una corriente de sensaciones en tu interior, ni tampoco sentarse con música de fondo a pensar en tus juicios de manera “random”. Es una práctica que se lleva a cabo gracias a la concentración y al “control” de las ideas que cruzan tu cerebro.

Todos pueden desarrollar la capacidad. Es verdad que, a veces, creen que no son capaces cuando empiezan. Llegan a esta conclusión porque se ponen objetivos, que realmente son a medio o largo plazo, para ser a conseguidos de forma casi inmediata. Además, no todos tienen las mismas facilidades: Hay algunos que meditan más fácilmente sobre percepciones o sensaciones propioceptivas (respiración, ritmo cardíaco, etc.). Otros, les resulta más sencillo a través de objetos visuales (por ejemplo, mandalas) o de visualización creativa. Y otros mediante ejercicios con sonido (a través de recitar “mantras”, mantener un sonido como el del cuenco tibetano, etc.). Lo importante es probar y ver cuál es la que te hace sentir mejor.

La recomendación es que empieces por meditaciones guiadas – podés encontrar muchas en Internet -, con las que vayas controlando tu respiración, imprescindible en esta práctica. ‘‘Uno de los ejercicios más básicos y antiguo es la meditación Vipassana. Se pone como objeto meditativo la propia respiración y se atienden a las distintas y sutiles percepciones de la misma al inspirar y al expirar’’, recomienda Pedro. Por ejemplo, notando el aire frío al entrar y más cálido al salir, cómo se hinchan y deshinchan los pulmones.

Es importante estar concentrado en hacer (mentalmente) lo que te está diciendo el audio o la persona que te está guiando. Estos son algunos consejos útiles:

– Planificá un momento concreto del día para entrenar.

– Buscá un sitio tranquilo, y asegurate de que durante ese tiempo el resto de los que conviven con vos lo respeten.

– La postura del cuerpo ayuda. La de ‘loto’ y ‘semiloto’ son las más adecuadas. Si bien bastará con hacerlo sentado en una silla, manteniendo la espalda erguida y en una posición cómoda.

– Evitá juzgar si lo has hecho bien o mal. Lo más importante es practicar. Habrá días en los que tengas muchos pensamientos que te distraigan y otros que menos. Con la práctica irás viendo cómo te resulta mucho más fácil mantener la atención en el aquí y ahora.

– Cuando un pensamiento te distraiga, simplemente lo observás y dejas que se vaya, volviendo a enfocarte en tu respiración.

La meditación favorece a liberar el estrés, reducir la ansiedad y mantenerte en un estado de paz. Profundizando un poco más, ‘‘sus beneficios son también fisiológicos y psicológicos. En el primer ámbito, ayuda a regular la presión arterial, frecuencia respiratoria, regular las fases del sueño. En el segundo, te dará calma y quietud, aumento de la concentración, facilidad de aprendizaje, capacidad creativa, energía mental… Además, reduce la sensación de angustia y el estado de desánimo, aumentando el bienestar’’, concluye el psicólogo.

Fuente: Cosmopolitan

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