Salud

Cómo para aliviar el dolor producido por gases

Qué cambios en tu dieta y tus hábitos podés seguir para controlar las molestias

domingo 10 de mayo de 2020 - 7:26 am

La mejor manera de evitar el dolor producido por los gases, es no consumir los alimentos que los producen, porque hay ciertos productos que provocan hinchazón, flatulencias o dolores.

Antes de empezar tenemos que recalcar que es conveniente consultar al médico para descartar cualquier problema de salud más severo. Porque tener dolores de forma muy habitual no es normal, y puede estar producido por alguna intolerancia alimentaria.

El dolor por gases puede ser confundido por los médicos, cuando es muy severo por una apendicitis, cálculos biliares o incluso un problema cardíaco.

La aparición de los gases es muy común y se produce durante el proceso digestivo. Sin embargo, cuando la molestia se convierte en dolor, es momento de averiguar la razón. Se estima que una persona expulsa, un promedio entre 13 y 21 gases por día, ya sea por eructos o flatulencias. Cuando sentimos dolor, se produce cuando estos quedan obstruidos.

Estos gases se forman en el intestino grueso o en el colon por la acción que producen las bacterias. Las bacterias fermentan los hidratos de carbono que no se terminan de digerir en el intestino delgado y son estos propios almidones, azúcares y fibras.

Se pueden formar por diversas causas, entre las que destacan las siguientes:

– Tragar aire. Es lo más común, y sin darnos cuenta tragamos aire al comer o al beber. El aire se queda en el estómago y después se libera mediante los eructos.

– Alimentos con mucha fibra. La fibra produce más gases y ésta se encuentra en alimentos como los frijoles, los guisantes, verduras de todo tipo, frutas o granos integrales.

– La forma en la que comemos. También es importante la forma en la que lo hacemos. Comer demasiado rápido, beber con pajita o masticar chicle.

– Bebidas con gas. Éstas o carbonatadas como los refrescos o la cerveza aumenta la producción de gases.

– Suplementos y sustitutos del azúcar. Ya sean los suplementos de fibra o los edulcorantes artificiales.

– Trastornos médicos. Una enfermedad intestinal crónica o tener alguna intolerancia alimentaria, estreñimiento o el crecimiento de bacterias en el intestino delgado.

– Uso de medicamentos que alteran la flora intestinal. Algunos fármacos producen esta patología.

– La circulación de determinados gases desde nuestra sangre al intestino.

Una de las medidas más aconsejables es iniciar un cambio en la dieta, evitando los alimentos que favorecen a su producción, como los ricos en fibra, lácteos, los fritos y grasos y los suplementos de fibra. Para apreciar los cambios, es conveniente llevar esa dieta al menos durante un mes.

Para aliviarlos, siempre y cuando no sean producidos por una enfermedad mayor, se aconsejan las siguientes acciones:

– Comé despacio, masticá bien y controlá la forma en la que tragas los alimentos.

– Evitá el consumo de alimentos con alto contenido en carbohidratos, ya que estos son más difíciles de digerir.

– Evitá beber líquidos durante las comidas, porque sin querer tragamos más aire.

– No tomes bebidas carbonatadas ni utilices pajitas o bebas directamente de la botella.

– Evitá masticar chicles porque sin saberlo ingerimos aire.

– No uses ropa ajustada. Optá por una vestimenta holgada.

– Intentá caminar entre 10 y 15 minutos al día después de comer.

Con estas pautas, los gases deberían desaparecer o al menos en su mayoría. Sin embargo, si necesitás una ayuda, podés recurrir a los medicamentos antiflatulentos. Los fármacos para los gases utilizan simeticona, uno de los principios activos que facilitan a la eliminación y alivia las molestias. Si no se revierte es importante acudir al médico.

Otros consejos:

– Intentá comer porciones más pequeñas de alimentos y masticá con lentitud.

– Dejá el tabaco.

– Hacé ejercicio con regularidad.

– El té o la manzanilla ayuda en las digestiones y es beneficioso.

– Aumentá el consumo del jengibre o la menta.

– Tomá probióticos para la flora intestinal.

– No retengas los gases voluntariamente, ni aguantes las ganas de expulsar las heces porque podría ser peor.

– Podés poner un paño caliente en el abdomen para evitar el dolor, el calor ayuda a que los músculos se relajen y el intestino pueda facilitar el movimiento y la expulsión de los gases.

Fuente: Bezzia

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