Salud

Consecuencias de abusar del consumo de alcohol durante la cuarentena

Por qué en importante regular su ingesta

domingo 3 de mayo de 2020 - 7:09 am

Desde un punto de vista estrictamente farmacológico, el alcohol tiene un mecanismo de acción a nivel cerebral similar a fármacos ansiolíticos o sedantes. Al principio, puede presentar esos efectos placenteros, pero luego agrava el problema, porque a la larga provoca estrés, insomnio, ansiedad, dependencia, etc.

Un riesgo es que la situación actual puede llevar a iniciar el consumo de alcohol o a aumentar de forma significativa el que ya existía. Afecta al sistema inmunitario a distintos niveles y, al bajar su tono, puede aumentar el riesgo de infección. De hecho, se conoce que puede aumentar el riesgo de neumonía al limitar la función de los macrófagos a nivel pulmonar, células clave en la protección contra patógenos.

Beber en casa instaura hábitos nocivos para la salud que no se tenían antes de la cuarentena. Aparte del mero hecho de que beber en cualquier cantidad es nocivo para la salud, en esta época podemos encontrarnos con nuevos pacientes con consumo problemático no por la cantidad, sino por haber desarrollado esa conducta para paliar el malestar psíquico asociado al confinamiento (estrés o ansiedad). Aunque no sea un consumo muy elevado, esa conducta aprendida durante esta situación es también un trastorno que puede requerir tratamiento.

En los pacientes con alcoholismo, puede afectar su adicción. Hay que tener en cuenta que los pacientes con trastornos por abuso de sustancias, como sería el caso, tienen mayor probabilidad de experimentar problemas emocionales durante el confinamiento y eso redundaría en un empeoramiento de su adicción. Obviamente, dependerá de muchas variables individuales y ambientales.

Establecer rutinas saludables es fundamental. Desde rescatar hobbies hasta la creación de un espacio de lectura adecuada, uno de trabajo, de ejercicio, etcétera. En cuanto a la limitación del consumo se aconseja trabajar en un sistema por objetivos: por ejemplo, limitar la ingesta a dos bebidas al día, si es posible de forma espaciada; proponerse un día a la semana sin ingesta, e incluso recompensarse por todo ello.

Si estamos hablando de personas que ya tenían un trastorno por abuso de alcohol, es muy recomendable que se pongan en contacto con centros de recuperación y asociaciones de ayuda.

Fuente: Ciudate Plus

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