Fallecimiento

Murió a los 93 años Silvia “Goldie” Legrand, la gemela de Mirtha

La hermana de la famosa conductora televisiva, de larga trayectoria como actriz, falleció con algunos meses de distancia de su hermano José Antonio

viernes 1 de mayo de 2020 - 9:29 pm

Silvia “Goldie” Legrand, actriz y hermana gemela de Mirtha, murió este viernes a los 93 años en su casa en Martínez, provincia de Buenos Aires, según confirmó Marcela Tinayre.

Aunque todavía no se conocen las causas del fallecimiento, pero fuentes cercanas a la familia contaron que se fue a dormir la siesta y no volvió a despertarse. Se encontraba bien de salud y se descarta que tuviera coronavirus.

Las hermanas comenzaron juntas su carrera en el mundo de la actuación. Grabaron varias películas en las décadas del ’40, ’50 y ’60. Pero casi de un día para el otro Goldie decidió dar un paso al costado y nunca más volvió a pisar un escenario ni un estudio de grabación, convirtiéndose en la primera de los tres hermanos en alejarse del mundo del espectáculo.

En agosto pasado, también a los 93 años, había fallecido el hermano mayor de ambas, José Martínez Suárez, director de películas destacadas de la industria nacional como Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976).

Goldie y Mirtha nacieron el 23 de febrero de 1927, hijas del matrimonio integrado por José Martínez y Rosa Suárez, docente en Villa Cañas. En tiempos donde no existían ecografías, la madre siempre les contaba a sus hijas que supo que tendría gemelas el mismo día del parto cuando la partera le dijo: ‘Otro esfuerzo, doña Rosa, que viene otro’ y que el padre al enterarse casi se desmayó.

Cuando las gemelas cumplieron siete años, con su mamá se mudaron a Rosario para recibir cursos de teatro y baile. En 1937 falleció su padre, y la madre con sus tres hijos decidió instalarse en Buenos Aires.

Las hermanas comenzaron a estudiar entonces en el Conservatorio de Arte Escénico. Las chicas empezaban a distinguirse por su belleza y su talento, por lo que su madre decidió contratar al representante, Ricardo Cerebello. En el primer encuentro les dijo que Martínez era un apellido común y había que modificarlo.

“Mire, señor, el primer dramaturgo rioplatense se llama Florencio Sánchez”, respondió doña Rosa pero el representante insistió. Como Cerebello tenía una secretaria que se llamaba Silvia y otra Mirtha, revolearon una moneda y dejaron que el azar decidiera. Rosa María Juana o Chiquita se transformó en Mirtha y María Aurelia Paula, Goldie, en Silvia. Ese día las hermanas Martínez se convirtieron en Mirtha y Silvia Legrand.

El primer peldaño del camino que las llevaría a la fama y el éxito fue una pequeña escena en la película Hay que educar a Niní, junto a Niní Marshall. Luego un papel en Novios para las muchachas. Las hermanas también animaron un programa por radio Splendid: El club de la alegría. El público las amaba, los directores las requerían, pero esas gemelas idénticas no soñaban ni querían lo mismo.

En el año 1944, Silvia conoció a Eduardo Lopina, un subteniente del Ejército Argentino y decidió abandonar su carrera artística. A partir de su matrimonio cambió fama por anonimato, trocó el bullicio de los sets por la paz de su casa y abandonó a Silvia Legrand para volver a ser Goldie. Tuvo dos hijas, diez nietos y diez bisnietos.

En 1962 por pedido de su hermana filmó Bajo un mismo rostro y en 1972 actuó en la película Juan Manuel de Rosas. Desde ese momento, nunca más volvió a pisar escenarios ni estudios de grabación.

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