De no creer

Santa Cruz: la radio se les quedó sin pilas y nunca se enteraron de la pandemia

Casi dos meses después de que el virus entre al país, la Policía de Santa Cruz les explicó lo que está pasando con el coronavirus cuando le llevaron mercadería.

viernes 1 de mayo de 2020 - 1:16 pm

Parece imposible pero es cierto. En algunos campos del interior, después de casi dos meses que el virus llegara al país, desconocían por completo la situación que atraviesa el mundo entero y no sabían qué era el coronavirus. 

Las personas que trabajan en la estancia “La Josefina” en Santa Cruz, a unos 130 kilómetos de la localidad de Tres Lagos, se quedaron sin pilas en la radio, esta no funcionó y el coronavirus nunca existió. La pandemia para ellos no era una realidad hasta que un oficial les tocó la puerta para repartirles provisiones en el marco del aislamiento obligatorio.

Como ocurre en muchas localidades del país, el intendente de El Calafate, Javier Belloni, cerró el portal de ingreso a la ciudad y decidió enviar mercadería y objetos indispensables para los lugares fríos, como gas y combustible, a los ciudadanos que están en situación rural.

Sin embargo, el personal policial de la División de Operaciones Rurales (DOR) se llevó una sorpresa cuando descubrieron que en algunas casas la información respecto a la crisis sanitaria del Covid-19 nunca había llegado.

“No sabían de la existencia del coronavirus porque se quedaron sin pilas en sus radios…se enteraron hace pocos días cuando les fuimos a llevar mercadería, y otros cuando fueron a El Calafate a buscar alimentos y se encontraron con que el pueblo estaba cerrado”, explicó René Caro, jefe de la DOR de Santa Cruz.

La Policía local explicó: “Las personas lo tomaron con sorpresa, pero tranquilos. Ninguno se alarmó. Quienes viven y trabajan en el campo ven todo desde muy lejos y dado que pasan mucho tiempo en soledad, no están preocupadas por el virus. La preocupación de ellos pasa por sus caballos, los animales que cuidan, sus perros. Y, obviamente, las pilas, para que no les pase lo de la estancia La Josefina y poder continuar escuchando la radio”.

“Nos tocó llegar a establecimientos y la gente desconocía de todo, estaban sin comunicación. Lo vemos extremo, pero es la realidad, pasa en el campo”, concluyó Caro, y expuso la realidad de que -para algunos- el aislamiento preventivo y obligatorio recién comenzó.

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