Salud

Cómo limpiar los diferentes tipos de manchas de los zapatos de gamuza

Tomá nota de cómo limpiarlos con productos caseros

jueves 7 de mayo de 2020 - 7:08 am

La gamuza requiere de un cuidado especial y una limpieza muy cuidadosa para evitar que se deteriore. A la hora de limpiar zapatos de este material, el principal problema al que nos enfrentamos es que el agua no quita las manchas. Entonces, ¿qué debemos hacer?

Primero, intentar secar la mancha lo más rápido posible con un papel absorbente, para contener su avance. Una vez que la mancha esté seca, con una goma de borrar de color blanco intentá removerla. Si sigue sin salir presioná suavemente con un trapo humedecido en vinagre o alcohol la superficie sucia.

Esparcí un poco de bicarbonato sobre la mancha seca y dejá actuar por unas dos horas, para luego cepillar el zapato suavemente con un cepillo para gamuza.

Cómo limpiar manchas de tinta en la gamuza

Son complicadas de quitar, pero con constancia y siguiendo los pasos adecuados podemos eliminarla con éxito.

Si tus zapatos están manchados con tinta reciente podés absorber la tinta con un trapo (si es que todavía está fresca). Luego pasá por encima de la mancha un algodón humedecido en alcohol. Si se trata de tinta seca podés pasarle papel de lija y luego goma de borrar.

Cómo eliminar chicle

Si bien no es en sí una mancha, puede ser un problema si está muy pegado. Para quitarlo, tenés que introducir el zapato dentro de una bolsa de plástico en el interior de la heladera, preferiblemente en el congelador.

Cuando el chicle se encuentre solidificado, frotar con un cepillo de cerdas gruesas de modo que el trozo se desprenda lo más fácilmente posible.

Manchas de sangre

Éstas se adhieren rápidamente a casi cualquier tejido, por lo que es necesario insistir para eliminarla ya que resulta complicada. Hay tres opciones:

– Podés optar por frotar con un cepillo con cerdas de nylon. Esto provocará que elimines alguno de los filamentos que componen la gamuza, pero resulta muy útil si se trata de una mancha de sangre superficial que no ha traspasado el tejido.

– En el caso de que la mancha no desaparezca o sea más profunda debemos recurrir a algún limpiador específico para tejidos delicados. En primer lugar, probá el líquido en un lugar poco visible del zapato para asegurarnos de que no lo dañe. A continuación, frotá con un paño de algodón hasta que la mancha parezca más clara cada vez.

– La tercera opción es empapar un algodón con agua oxigenada y luego frotarlo suavemente sobre la mancha.

Sea cual haya sido la opción elegida, finalmente debés dejar que la mancha se seque antes de comprobar el resultado o de usar los zapatos.

Manchas de grasa

Se pueden sacar fácilmente siempre y cuando usemos un producto que las absorba correctamente.

– Humedecé la gamuza con agua tibia.

– Cubrí la mancha de grasa con maicena o harina de maíz y dejala por lo menos 12 horas (idealmente durante la noche).

– Luego pasá el cepillo cuidadosamente sobre la mancha.

– Pasá el vapor de la plancha por encima de la mancha a una distancia no menor a 15 cm.

– A continuación dejá que los zapatos se sequen completamente para comprobar el resultado.

Manchas de vino

– Mojá un pedazo de tela con agua fría y retorcela

– Pasá la tela húmeda por la zona de la mancha, frotando suavemente.

– Aplicá vapor con una plancha a una distancia no menor a 15 cm sobre la mancha.

– Peiná el zapato con un cepillo.

– Dejá secar al aire libre.

Manchas de agua

A pesar de parecer fáciles de quitar, pueden empobrecer y deslucir el aspecto de los zapatos ya que pueden dejar un antiestético cerco.

– Aplicá una capa ligera de agua en todo el exterior del zapato.

– Luego usá algo absorbente para quitar el exceso de agua, como una esponja. Podés pasarla por la superficie del zapato hasta lograr una uniformidad de humedad en ella, no viéndose manchas de agua.

– Colocá algún papel seco y de cierta absorción (sin nada impreso) dentro del zapato para que mantenga su forma original, ayudando a secar mejor el interior.

– Dejá secar toda la noche en una zona seca y con buena renovación de aire, evitando todo tipo de contacto con el calor.

– Al día siguiente, podés usar un suave cepillo para gamuza de forma de que puedan tener su aspecto natural.

Tierra o barro

Lo primero es remover las suciedades con algún cepillo suave y luego dejar secar en un lugar con calor o directamente al sol. Después de algún tiempo verás que el barro se habrá secado, siendo más fácil removerlo. Luego, podés usar el cepillo para gamuza que te ayudará a quitar la suciedad restante.

Polvo

Si tenés la suerte de que se conserven libres de manchas, y lo único que querés es mantenerlos libres de polvo, tan solo es necesario que hagas un cepillado de vez en cuando para eliminar que puede quedar adherido a las fibras.

Lo ideal es usar uno de nylon y que el cepillado se realice siempre en la misma dirección. Con este procedimiento se mantendrán en perfecto estado durante mucho tiempo.

Otros tratamientos caseros

Puede haber casos en que los métodos tradicionales no siempre sean tan efectivos como esperamos, pero siempre habrá algunas formas alternativas. Por ejemplo, si nos ha tocado una persistente y difícil de retirar, intentá con vinagre blanco sobre una toalla o paño y luego frotar suavemente la mancha.

Podés probar también con lana de acero, por su gran rugosidad. Una vez que esté la mancha seca, frotá con suavidad y si la mancha se ha retirado pero ha quedado la zona algo diferente del resto en aspecto, frotá todo el calzado suavemente para que haya uniformidad.

Si no se dispone de un cepillo para gamuza, intentá con una lima de uñas, pasándola por la mancha. Luego, colocá la parte expuesta a la mancha al vapor, el cual ayudará a que los poros se abran. Otras sustancias para limpiar las manchas son la soda o el jabón de calabaza.

Fuente: On mujer

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