Salud

Qué hacer si tu hijo tiene fiebre

Cómo prevenir o actuar con el niño ante estados febriles en época de coronavirus

sábado 2 de mayo de 2020 - 7:38 am

En estos meses de aparición del coronavirus, la población pediátrica no es el grupo más vulnerable. De la evidencia hasta el momento, se conoce que alrededor del 10% de los niños son asintomáticos, que el 50% puede tener fiebre y que en su mayoría 80% el contacto es intrafamiliar.

Un problema que se plantea es la definición de caso sospechoso, teniendo en cuenta que los síntomas fiebre, tos, dolor de garganta, son comunes a la mayoría de los procesos infecciosos virales que cursan los niños y que son propios del otoño-invierno, una temporada en la que coexisten otros gérmenes, como los causantes de bronquiolitis y faringitis. Es ahí donde el desafío será interpretar su fiebre en este momento de circulación de COVID19.

La población pediátrica en su mayoría será asintomática, pero no por ello no transmiten el virus: se conoce que permanece más tiempo en sus secreciones respiratorias y pueden así transmitirlo. Es decir, lo más probable es que no se enfermen pero, si tienen contacto con el virus, lo pueden transmitir. Por eso es necesario enseñarles las medidas de prevención.

Otras medidas son mantener la lactancia materna exclusivamente hasta los seis meses y sostenerla hasta los dos años o más con alimentación complementaria, ya que no se ha demostrado transmisión por leche materna y es una herramienta de protección para las defensas.

Asímismo, se recomienda no retrasar el esquema de vacunación del calendario nacional a fin de tener protección contra otras enfermedades de las que sí disponemos de vacunas, en especial la antigripal a los niños de riesgo (6 meses a 2 años, con antecedentes de patología crónica respiratoria, cardíaca, renal, hepática o con inmunosupresión) que les brindará protección para un virus causante de neumonía y bronquiolitis.

Ahora bien, ¿cómo proceder si tiene fiebre? Lo primero es evaluar el estado general; si se encuentra decaído, no come, no juega o está muy irritable y la fiebre es sostenida se recomienda consultar.

Si se encuentra en buen estado general, darle el antitérmico (preferentemente paracetamol), un baño, y evaluarlo al cabo de una hora o un período corto de tiempo. Observar si se acompaña de algún otro síntoma, como tos y/o dolor de garganta y prestar especial atención cuando tiene dificultad para alimentarse o respirar (jadea, silbidos, respiración acelerada), sobre todo si tiene antecedentes de una enfermedad de base como el asma, diabetes, patología neurológica o inmunosupresión. En ese caso, se deberá consultar.

En este momento de la circulación del virus, todo niño febril que presente signos y síntomas de dificultad respiratoria o compatibles con neumonía que no se pueda explicar por otra causa deberá estudiarse por sospecha.

Aquellos que presenten algún registro febril, en buen estado general, y puedan estar al cuidado de un adulto sano sin factores de riesgo, con acceso telefónico al sistema de salud podrán permanecer en sus casas controlando la evolución del cuadro.

Es decir, la recomendación en primer lugar ante un niño febril es evaluar el estado general, bajar la temperatura, observar si hay algún otro síntoma acompañante, consultar al médico y estar atentos a los signos de alarma que puedan aparecer.

Fuente: Buena vibra

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