Coronavirus

China: el brutal método para silenciar a quienes denuncian las mentiras del régimen sobre el coronavirus

Fang Bin, Chen Qiushi, Ren Zhiqiang y Xu Zhangrun, algunas de las víctimas del régimen chino.

domingo 19 de abril de 2020 - 1:08 pm

Según un reporte publicado por el Daily Mail, alrededor de 5.100 personas en China fueron detenidas acusadas de difundir e impartir críticas sobre el brote de coronavirus, consideradas por el régimen como parte de una campaña de “difamación” y “desinformación”. Los disidentes son etiquetados por el gobierno como “enfermos” para que éste pueda ponerlos en cuarentena médica. Tal es el caso de cuatros ciudadanos chinos, víctimas del sistema: Fang Bin, Chen Qiushi, Ren Zhiqiang y Xu Zhangrun,

A través de una investigación, el medio británico denuncia “una cínica y orquestada campaña del régimen chino” para detener el debate sobre el virus en el país de 1.400 millones de ciudadanos.

Según detalla, la represión sin precedentes comenzó con las amenazas al doctor Li Wenliang y a otros siete médicos por enviar mensajes a sus colegas el 30 de diciembre advirtiéndoles sobre el brote de una enfermedad similar al SARS en el Hospital Central de Wuhan y aconsejándoles que usaran ropa protectora.

Li, quien murió de Covid-19 el 7 de febrero, se vio obligado a firmar un documento policial en el que afirmaba que había “perturbado gravemente el orden social” e infringido la ley.

Una de las víctimas del régimen fue Chen Qiushi, quien un día antes del fallecimiento del médico – y cuyos videos de escenas caóticas en los hospitales de Wuhan con víctimas de coronavirus tendidas en pasillos fueron compartidos con una audiencia de más de 400.000 seguidores de YouTube y 250.000 de Twitter – desapareció.

Al darse cuenta de que la policía lo buscaba, Chen dejó un mensaje: “Mientras esté vivo, hablaré de lo que he visto y oído”. No tengo miedo de morir. ¿Por qué debería temerle a usted, Partido Comunista?”. Desapareció días después. Frente al hecho, su familia fue notificada al día siguiente de que se encontraba en cuarentena médica en un lugar no revelado.

 

Fang Bin, Chen Qiushi, Ren Zhiqiang y Xu Zhangrun

 

Otro desaparecido fue Li Zehua, un reportero de 25 años de edad de la televisión estatal china que se rebeló para informar sobre el verdadero número de muertos en Wuhan y que transmitió en directo su propio arresto cuando agentes de policía vestidos de civil llegaron a su hogar, tres semanas después de lo ocurrido con Chen.

Otra víctima más del régimen fue Fang Bin, un comerciante de 40 años que publicó un video que mostraba personas muriendo por el virus y las bolsas para cadáveres apiladas fuera de un hospital. Oficiales de policía se lo llevaron detenido para que realizara la “cuarentena médica”.

Fue liberado con la orden de que dejara de difundir “rumores” sobre el virus. Sin embargo, una semana después, el 9 de febrero, cuando Fang publicó otro video, esta vez con un rollo de papel con las palabras: “Los ciudadanos se resisten. Devuelvan el poder al pueblo”, la policía volvió a su casa. No se sabe nada de él hace dos meses.

Así mismo, Ren Zhiqiang, el multimillonario magnate inmobiliario de 69 años que desapareció en marzo después de llamar al presidente Xi Jinping “payaso” por haber manejado mal el brote del virus, fue la única persona desaparecida sobre la que el régimen hizo mención oficial.

Los grupos de derechos humanos creen que Fang, el abogado Chen Qiushi y el ex reportero de la televisión estatal Li Zehua están siendo torturados y obligados a escribir confesiones en centros de detención extrajudiciales donde, habitualmente, la policía china aterroriza secretamente a los abogados y activistas que se consideran enemigos del Estado.

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