Coronavirus

En plena cuarentena, se registraron largas filas en los cajeros automáticos

José C. Paz, Quilmes, Merlo y Lanús, son algunos de los municipios en los que se registraron largas filas de personas intentando extraer efectivo. En muchos no se respetó el distanciamiento, ni había empleados estatales controlando que se cumplan las medidas preventivas decretadas por el gobierno.

viernes 27 de marzo de 2020 - 9:08 pm

A una semana de inicio de la cuarentena obligatoria en todo el país, este viernes una oleada de personas, principalmente en barrios y distritos de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano, se vieron obligadas a salir de sus casas para adquirir dinero en efectivo de su cajero automático más cercano.

Los cajeros automáticos se convirtieron en puntos de concentración de personas que realizaron largas filas. De esta forma, la necesidad de hacerse dinero en efectivo pudo más que el llamado a quedarse en casa para contrarrestar la epidemia de coronavirus.

En las redes sociales varios usuarios compartieron cómo se vive el aislamiento el las calles de su barrio, muchas en las cuales pareciera no haber cuarentena alguna.

Mientras que las filas de ciertos cajeros respetaron los dos metros de distancia entre personas, en otros distritos el abultamiento de gente se hizo evidente. Además, en su mayoría no había empleados estatales controlando que se cumplan las medidas de prevención impuestas por el gobierno.

Lo que se vio este viernes de la mañana temprano y hasta bien entrada la tarde, refleja lo difícil que es para ciertos sectores de la sociedad realizar sus trámites bancarios a través de los canales virtuales. Bien por una cuestión cultural, o bien porque se mueven en un circuito de comercios donde aún no han penetrado los innumerables medios de pago que reemplazan perfectamente a los billetes.

Según un informe reciente del INDEC, la forma de pago predominante utilizada por los hogares para adquirir bienes y servicios es el dinero en efectivo: casi el 70% del gasto se realiza de esta forma. Sólo el 8,4%, se realiza con tarjetas de débito; el 11% se financia con tarjeta de crédito y el 4,8% se realiza a través de la plataforma de homebanking, transferencia bancaria o por débito automático.

A esta situación se suma el cobro de las jubilaciones, pensiones y diversas ayudas oficiales, entre ellas y sobre todo la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Si bien hay millones de beneficiarios que tienen su cuenta bancaria y, si quisieran, no deberían ni pasar por un cajero automático y menos por una sucursal, hay al menos un millón de beneficiarios no bancarizados. Además, muchos adultos mayores están acostumbrados a cobrar sus pensiones por caja y desconocen como utilizar los medios electrónicos.

Por su parte, el Banco Central aseguró que no falta efectivo. “Los cajeros automáticos de todo el país están sobrestockeados de efectivo. No hay ninguna falta de efectivo en los cajeros”, indicó el BCRA. El pago de haberes puede provocar que una terminal se vacíe y que deba volver a llenarse, “pero con plata que los bancos ya tienen”.

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