Salud

Cómo sobrellevar el agotamiento posparto

Consejos para manejar esta etapa junto con tu bebé sin colapsar

lunes 30 de marzo de 2020 - 7:27 am

Por puerperio se entiende el periodo transcurrido desde la finalización del parto hasta unos 40 días después. Se asume como un proceso fisiológico en el cual el cuerpo vuelve paulatinamente a la normalidad y van desapareciendo las modificaciones que el embarazo produce en él.

Se caracteriza generalmente por un agotamiento intenso a nivel físico y emocional, con nervios, preocupación, angustia y falta de sueño.

Las señales más frecuentes de este agotamiento son:

– Estrés, fatiga, nerviosismo.

– Deseo de realizar todas las tareas a la perfección.

– Cambios en el estado de ánimo.

– Impaciencia, irritabilidad, ansiedad.

Según los especialistas, hasta un 80% atraviesa por este tipo de altibajos emocionales que tienden a desaparecer por sí solos entre la segunda y sexta semana del bebé. Poco a poco el organismo llevará a cabo una labor de recuperación para volver a ser el que era antes del embarazo.

Claves para vivir mejor esta etapa

1. Tratá de dormir cuando el bebé lo hace. Aunque tengas tareas pendientes en la casa no te agobies, ahora no es el mejor momento para hacerlas. El poco tiempo que tengas dedicatelo a vos misma para descansar, aunque sean un par de horas.

2. Llevá una dieta balanceada sin restricciones, con la que no subas de peso y no te produzca molestias gástricas. Prescindí de los irritantes y las grasas. Es perjudicial hacer un régimen severo para bajar rápidamente de peso en esta etapa. Ayudate con un buen plan de hidratación tomando abundantes líquidos: agua con electrolitos y jugos naturales, son los que necesitás en estos momentos para recuperar muchos minerales.

3. Aunque no tengas mucho tiempo para hacer ejercicio, es necesario realizar una actividad física moderada que te haga sentir bien, como por ejemplo ir a pasear.

A nivel emocional, pensá que estás experimentando algo maravilloso. Disfrutá de una plena comunicación con tu bebé, y manejá la situación con paciencia. Pensá que todo es nuevo también para tu pequeño, así que será un proceso de adaptación por el que tendrás que pasar.

Aprendé a dividir responsabilidades en tu pareja y familiares cercanos. Ellos te pueden apoyar con las compras, la limpieza, o la preparación de las comidas. Aunque pedir ayuda te cueste trabajo y no era lo que planeabas, esta decisión va a darte la oportunidad de concentrarte únicamente en la alimentación y el cuidado tuyo y de tu hijo.

El agotamiento posparto es algo inevitable, pero una actitud alegre y positiva marcará la diferencia también en tu cuerpo, consiguiendo un equilibrio saludable.

Fuente: Toque de mujer

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