Violencia de género

Salió a la luz un estremecedor relato de cuando Mayweather golpeaba a su esposa

La ex esposa del boxeador estadounidense fue encontrada muerta hace algunas semanas en un confuso episodio y salieron a la luz detalles de la violencia de género que sufría

miércoles 25 de marzo de 2020 - 11:25 am

Josie Harris, ex esposa de Floyd Mayweather Jr., fue hallada muerta en su casa de Valencia, California, el pasado 9 de marzo en un confuso episodio. A la mujer de 40 años la encontraron dentro de su auto en el garage de su vivienda y cuando los médicos intentaron reanimarla ya era demasiado tarde.

Harris y Mayweather estuvieron juntos durante 15 años, desde 1995 hasta 2010, y tuvieron tres hijos: Koraun, Jirah y Zion. Sin embargo la relación se terminó a raíz de los episodios de violencia de género que hubo por parte del boxeador para con la actriz, hecho que le valió 90 días de cárcel al deportista en 2012.

La madre de los herederos del excéntrico púgil dejó por escrito varios de los momentos en los que resultó golpeada y el descubrimiento de estos provocaron una importante conmoción. Los fragmentos que retratan la paliza que sufrió frente a sus hijos de 7, 9 y 11 años, iban a ser utilizados en un libro que pensaba publicar.

El estremecedor relato de cuando Mayweather golpeaba a su esposa

“Mis ojos se abrieron al sonido de mis propios gritos. El dolor me atravesó el cráneo cuando levanté la vista y vi a Floyd. Él sostenía la parte de atrás de mi cabello, parándose sobre mí con una mano, golpeando la parte de atrás de mi cabeza con la otra, arrastrándome fuera del sofá y tirando de mí por toda la habitación. Los muebles en la sala de estar cayeron después de lanzarme como una muñeca de trapo. Floyd, escucha a tus hijos. Estás haciendo esto frente a tus hijos. Me estremecí ante el dolor agonizante que sentía en mi cabeza y grité nuevamente hasta que me dejó ir. Antes de que pudiera decir algo, Floyd volvió a apretarme el cabello y me golpeó la nuca. Estaba decidido a darme una lección. Podía verlo en sus ojos. Cuando me senté, me agarró del brazo y me lo retorció a la espalda. Abrí los ojos cuando él agarró mi cabello nuevamente. Sentí que me estaba sacando el cuero cabelludo del cráneo. Me puse ambas manos en el pelo, tratando de aliviar el dolor”.

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