Alimentación

Ocho tips para alimentarte mejor

Hábitos para que lo que ingieras sea beneficioso para tu cuerpo

sábado 28 de marzo de 2020 - 7:44 am

Las comidas rápidas, ricas en grasas saturadas, azúcares refinados y sodio trae consigo una alimentación deficiente que, a la larga, perjudica la salud por la carencia de ciertos nutrientes esenciales, vitaminas y minerales y promueve la obesidad.

Es indispensable analizar que tipo de conducta alimentaria se tiene a diario, ya que modificando ciertas cuestiones se puede vivir mejor.

1. Si salteás el desayuno, corrés el riesgo de comer de más el resto del día, elegir alimentos más grasos y/o con elevado contenido de azúcares y, además, no incorporar a tu organismo el calcio necesario para preservar la salud ósea.

Un desayuno saludable debe aportar: leche, yogur o quesos descremados (si se trata de un niño menor de 3 años deben ser enteros) + cereales o derivados (copos para desayuno o avena, por ejemplo) o pan integral + frutas o jugos naturales.

2. Consumir una variedad de frutas y hortalizas, para así incorporar en forma equilibrada los nutrientes que brindan: vitaminas antioxidantes, ácido fólico, minerales, fibra y fito-químicos. Lo ideal es comer 5 porciones de frutas y hortalizas variadas a diario, crudas y cocidas. Esto ayuda a prevenir enfermedades como cáncer, diabetes, hipertensión, colesterol, osteoporosis, estreñimiento y diverticulosis, entre otras.

3. El pescado es rico en ácidos grasos omega-3, que aumentan las defensas y disminuyen los procesos inflamatorios, además de incrementar la fluidez sanguínea y reducir los niveles de colestereol y triglicéridos. La recomendación: una porción mediana dos veces por semana, y en lugar de fritos al horno, parrilla, plancha, vapor o enlatados al natural.

4. Las legumbres aportan proteínas, grasas vegetales, fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos. Además, se las puede preparar de formas muy variadas.

5. No excederse con los hidratos de carbono simples (azúcar, miel, mermelada, caramelos, gaseosas comunes) ya que aportan calorías sin nutrientes esenciales lo que favorece la obesidad. Lo más conveniente es que, alrededor de la mitad de las calorías totales que se incorporan, se componga de hidratos de carbono complejos (cereales y derivados, legumbres, papa, batata y choclo; frutas frescas, secas y semillas) y, de este total, sólo un 10% provenga de azúcares y dulces. Preferir los alimentos integrales, ricos en fibras y fitoquímicos, que ayudan en la prevención de ciertos tipos de cáncer, cardiopatías y diabetes, entre otros trastornos.

6. Si consumís muchos alimentos grasos, tené en cuenta que las grasas saturadas acompañadas de colesterol (en la manteca) y las grasas hidrogenadas (en la margarina) en exceso aumentan el riesgo de padecer enfermedades. En cambio, los aceites vegetales en crudo no contienen colesterol, son fuente de grasas insaturadas beneficiosas y de vitamina E.

7. Si salás mucho los alimentos, el sodio aumenta, en ciertos casos, el riesgo de padecer hipertensión. Lo más recomendable es moderar la sal y, para reducir su consumo, usar especias, hierbas aromáticas, ajo, cebolla, vinagre, aceto balsámico y jugo de limón, por ejemplo.

8. Si se excede con los productos light o diet, se comete un grave error. Leé las etiquetas cuidadosamente para comparar entre distintas marcas y con el producto común. Por otra parte, ser sobrio con las porciones, especialmente con los quesos y postres.

Fuente: Dr. Cormillot

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