River Plate

Amadeo Carrizo, el pionero del arquero-jugador

A la edad de 93 años, falleció una de las figuras más emblemáticas de River y el fútbol argentino. Un adelantado a la época, con cualidades del 2020, pero hace 70 años

viernes 20 de marzo de 2020 - 5:14 pm

La figura de Amadeo Raúl Carrizo es una de las más importantes en la historia de River y el fútbol argentino. Tan inmenso es el personaje de Amadeo en nuestro país que el 12 de junio, fecha de su nacimiento, es celebrado en Argentina como el “día del arquero”, detalle no menor.

Hoy en día, es normal que los arqueros tengan como cualidad casi excluyente el buen manejo de los pies. Marc Andre Ter-Stegen, Manuel Neuer, Ederson, Alisson, son algunos de los goleros que demuestran fecha tras fecha un juego con el balón bien pulido que les permite jugar prácticamente como un líbero más de la defensa.

Carrizo fue el pionero del arquero-jugador, reinventó el puesto y fue el precursor del guardameta como se lo conoce hoy en día. Es difícil imaginar que hace más de 70 años había alguien que, por naturaleza, ya tenía los atributos de los arqueros que nombramos en el párrafo anterior. Pero sí, el hombre ya era un adelantado desde 1945 cuando daba sus primeros pasos con la Banda cruzada.

“Quise hacerle entender a la gente la importancia de tener un buen arquero. Fui uno de los que comenzó haciendo lo de “arquero-jugador”, el arquero de anticipo. Yo me hacía odiar por mi forma de jugar: descolgarla con una mano, salir gambeteando a un rival, despejarla de cabeza…”, relató alguna vez el propio Amadeo.

Con su imponente 1,90 metros de altura, siempre se se animó a salir del área, llegó a desparramar rivales y poco a poco se convirtió en un ícono del arco en el fútbol argentino. Él mismo lo dijo: su estilo de juego era bastante odioso y algunas veces altanero para la época en la que brilló. Por eso, quizás, nunca pasó desapercibido.

Su figura fue tan grande que trascendió el plano futbolístico: sus boinas se convirtieron en emblemáticas en todo el fútbol argentino y sus guantes, que hoy son parte de la indumentaria habitual de los arqueros, eran todo una novedad en aquella época.

Sí, al relatar tantas cosas pareciera que Amadeo era un hombre del 2020 que tomó su DeLorean DMC-12 y retrocedió hasta los años 50′ para “cancherear” y hacerse el precursor.

“No creo que me recuerden dentro de un siglo pero sería grato que dentro del club, alguien pueda contarle a los hinchas quién fui yo, que sepan que fui un arquero a la medida de River”, era el deseo de Carrizo para el futuro, como si fuera fácil olvidarlo. ¡Adios, Don Amadeo!

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