Crónicas

Crónica de un encierro nada maravilloso

viernes 20 de marzo de 2020 - 3:24 pm

Por Tato Bonanno*

 

El domingo llegué a Cusco proveniente de Puno, con el objetivo mayor de conocer el Machu Picchu, una de las maravillas del Mundo, lugar adonde daría cierre a un viaje de mochilero iniciado en Bolivia. Sin embargo esa misma noche el presidente peruano, Martín Vizcarra, anunció mediante un decreto la cuarentena y el cierre de vuelos tanto de ingreso como de salida del país a partir de la medianoche del lunes dejando así un nulo margen de maniobra para los turistas.

A partir de ahí, el nerviosismo y la ansiedad se fueron apoderando de nosotros, más de 400 argentinos varados en Cusco. Rápidamente se armó un grupo de WhatsApp donde comenzamos a organizarnos con el fin de pedirles a las autoridades correspondientes el regreso a casa.

Si bien sabemos de la buena voluntad del gobierno argentino para repatriar compatriotas a través de Aerolíneas Argentinas, solo esos vuelos se hacen a aeropuertos internacionales, como el de Lima y no el de Cusco. Es en ese punto donde aparece uno de los mayores problemas porque Peru no permite ningún tipo de transporte de Cusco hacia la capital. Para colmo, hoy mismo nos enteramos que el gobierno peruano solo permite 4 vuelos internacionales por día.

Las calles de Cuzco, en medio de la cuarentena

Sabemos, por compartir hostels, que tanto israelíes como estadounidenses han emprendido vuelos de regreso y que hoy mismo lo estaban haciendo chilenos.

El anuncio de Agustín Rossi sobre el envío de Hércules a Lima es beneficioso para los argentinos que están allí pero todavía insatisfactorio para los más de 400 argentinos varados en Cusco, donde hay muchos que comienzan a quedarse sin dinero y otros necesitan sus remedios. Es por eso que pedimos que imperiosamente a las autoridades que dialoguen con las autoridades peruanas para darnos soluciones totales.

 

*El autor es periodista deportivo en A dos toques y escritor

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