Salud

Seis razones por las que llora un bebé y cómo reconocerlas

Características para identificar los motivos por las que lo hace

sábado 21 de marzo de 2020 - 7:54 am

El llanto de los bebés puede ser señal de cuestiones básicas, pero también de otras como gases, miedo, necesidad de cercanía o protección, entre otros.

A medida que crecen y pueden incorporar otras formas de expresión, el llanto se reduce. Pero mientras tanto, puede ser una incógnita. ¿Por qué llora un bebé?

Por hambre

Especialmente durante los primeros meses es importante amamantar a demanda. El llanto es una señal tardía del hambre. Antes de llorar seguramente agitó sus extremidades, giró la cabeza, movió la boca como buscando la teta, o se chupó los puños.

Por sueño

El bebé puede ponerse de mal humor y llorar si no logra dormir. En general en este caso llora de manera suave, como si buscara calmarse. Puede reconocerse porque se aquieta, se queda con la mirada perdida, los ojos se le ponen vidriosos, entre otras señales.

Por necesidad de higiene

Si tiene su pañal sucio puede sentirse incómodo y llorar. En este caso, cambiarlo lo calma. Esto mismo aplica si se encuentra en una mala postura o con prendas de vestir que lo aprietan, irritan o molestan.

Por aburrimiento

Si no obtiene atención también puede llorar y, en este caso, es común que lo calme obtenerla.

Por exceso de estímulos

Si tiene muchas personas o cosas a su alrededor, o está en una situación con mucho ruido puede sentirse irritado, incómodo o tenso y llorar de forma aguda.

Por sentirse mal

En este caso la fiebre o los problemas digestivos pueden ser las causas más frecuentes. Por lo general en estos casos no calma el llanto hasta que desaparece el dolor. Es muy común que sea por un cólico; cuando lo sufre suele agitarse moviendo las piernas sobre el abdomen o ponerse colorado.

Aliviar el llanto

Entender al bebé es un proceso de aprendizaje, de conocimiento mutuo con los padres. No todos llorarán por lo mismo ni con la misma intensidad. Muchas veces se relaciona también con el temperamento de cada pequeño, pues hay quienes son más sensibles o reactivos a determinados estímulos y situaciones.

En muchos casos, especialmente en los primeros meses, la manera de aprender será a prueba y error. Luego es común ir encontrando pequeñas señales como patrones de llanto en ciertos momentos del día, o luego de haberle dado de amantar, o si está en un sitio con mucha gente, etc.

En general cesa con la atención, pero si no lo hace, es preciso acudir al pediatra. Recordá que es la manera en la que se comunica y no debe ignorarse.

Fuente: La bioguía

COMENTARIOS