Alimentación

Qué alimentos comprar ante una cuarentena

La lista de los que más perduran y cuáles evitar

sábado 14 de marzo de 2020 - 7:31 am

Ante situaciones de emergencia son muchos los que acuden a centros comerciales a comprar productos y alimentos sin control y sin pensar realmente en lo que necesitarán, ni en sus características nutricionales.

A la hora de planificar la compra para llenar la despensa a largo plazo, es importante considerar sobre todo los que tengan una vida útil muy amplia y también que sean, en la medida de lo posible, no perecederos.

El primer consejo será mantener la calma y hacer una lista de la compra por grupos, en función del número y tipología de personas para los que se van a comprar.

Un error común que se observa en este tipo de situaciones es que se compra casi la totalidad de los alimentos congelados y ultraprocesados, asociados a una fecha de caducidad más amplia, algo que es un error ya que no hay que olvidar que muchos de estos usan como consevantes altas cantidades de sal, azúcar añadido o grasas saturadas que son perjudiciales.

A nivel general, estos son los grupos de alimentos indispensables en una lista con vistas a largo plazo d:

– Cereales: harina, arroz, pasta, pan precocinado congelado o elaborado casero, cereales de desayuno enriquecidos en hierro y copos de avena, ambos sin azúcar añadido.

– Legumbres: garbanzos, lentejas, porotos pintos y blancos, todos ellos frescos o en conserva, guisantes congelados o en conserva, quinoa fresca, edamames congelados.

– Verduras y hortalizas: en conservas o congelados como, por ejemplo, espinacas, acelgas, porotos verdes, zanahorias, cardo, calabaza, menestra de verduras, papas y tomate entero o triturado al natural; cebolla y cabezas de ajo crudos; purés de verduras envasados bajos en sal.

– Frutas y frutos secos: conservas al natural de ananá y durazno, fruta deshidratada o confitada, mermeladas, papillas de fruta y jugos sin azúcar añadido esterilizados; frutos secos naturales o ligeramente tostados, como nueces, almendras, avellanas o pistachos.

– Carnes y productos curados o en salazón: pata de jamón serrano o loncheado y envasado al vacío, cecina y lomo embuchado; ternera, pollo y cerdo para congelar en casa fileteados o troceados.

– Pescados y mariscos: salazones de bacalao y atún, conservas de pescado al natural o en aceite de oliva (sardinas, atún o ventresca), conservas de marisco al natural (almejas, mejillones o berberechos); alimentos perecederos como merluza, dorada o salmón para congelar en casa y aumentar su vida útil.

– Lácteos: leche en polvo, leche UHT, yogures esterilizados y quesos curados.

– Grasasaceites y vinagres: aceite de oliva virgen extra, vinagres.

– Cafés, tés y especias: café, tés, infusiones, sal, azúcar moreno, especias, hierbas, condimentos, levadura.

– Dulces: chocolate negro, cacao puro sin azúcar añadido en polvo.

A pesar de que es conveniente comprar productos frescos lo menos posible, sí se podrían comprar determinados tipos de hortalizas que aguantan mucho y muy bien el paso del tiempo, como es el caso de la col, la coliflor, la col lombarda, las zanahorias o las cebollas.

Descartar el brócoli y alimentos como la lechuga o los tomates. Para su conservación es mejor tenerlas fuera de la heladera que es donde más tiempo aguantan. Otra opción, si se opta por este tipo de productos, es someterlos a tratamientos conservadores, algunos ejemplos de estos procesos serían el escaldado, el congelado o el envasado al vacío.

En cuanto a las frutas, se hace una distinción entre las climatéricas y las no climatéricas. Las primeras son aquellas cuyo proceso de maduración no termina en la recolección y, por tanto, duran menos tiempo en las cocinas. Serían la banana, manzana y pera, por ejemplo.

En el otro lado estarían las no climatéricas que son las que se aconseja comprar en caso de situaciones de emergencia porque duran más. En este grupo entrarían las naranjas y mandarinas, que no se ponen malas por maduración sino por otro tipo de agentes externos, como hongos.

Otro tipo de productos totalmente prescindibles serían la repostería industrial por su alto aporte en grasa saturada, trans, azúcares y sal.

Para hacer una buena compra para situaciones de emergencia, tener en cuenta la fecha de caducidad de lo que se va a adquirir. En el caso de la pasta seca, latas de conserva y el arroz, tienen una fecha de consumo preferente de más de 6 meses en un lugar seco y sin luz.

Las leches infantiles o de fórmula, tienen una fecha de consumo preferente de 6 meses (sin abrir) y conservados en lugar seco y sin luz. Una vez abiertas, se deben de consumir en menos de 1 mes.

Las legumbres secas tienen una fecha de consumo preferente que puede ir de meses a años y las leches y jugos UHT pueden conservarse hasta aproximadamente 3 meses (sin abrir). En caso de que se abran se deberán conservar en la heladera de 3 a 4 días.

En el caso de productos frescos, como carnes y pescados, son muy perecederos por lo que se recomienda su consumo en menos de 2 o 3 días. En estos casos, se aconseja congelarlos para alargar su vida útil.

Los huevos son considerados alimentos perecederos, pero bien refrigerados tienen una fecha de consumo de aproximadamente 3 semanas. Esta fecha no se debe superar en este tipo de alimentos ya que podrían provocar intoxicaciones alimentarias.

El aceite de oliva no tiene fecha de caducidad, pero se comercializa con fecha de consumo preferente (de 1 año aproximadamente), a partir de la cual puede ir perdiendo propiedades nutricionales y organolépticas, algo que no supone ningún riesgo para la salud.

El vinagre, se conserva por sí mismo debido a su gran acidez, de hecho durante años se ha utilizado como un conservante de alimentos. En este caso su almacenaje deberá estar alejado de la luz.

En el caso del café, se considera alimento no perecedero y su fecha de consumo preferente en lugar seco y sin luz es superior a 6 meses. En cuanto al chocolate, tiene una fecha de consumo preferente de más de 6 meses y el consejo es guardarlo en lugar fresco y seco.

Fuente: Cuidate Plus

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