Belleza

Trucos de belleza para implementar después de los 40

Cómo lograr un look más juvenil y sutil

miércoles 11 de marzo de 2020 - 7:27 am

Una cosa es aparentar la edad que una tiene y otra, muy diferente, que te echen más años por el look. Todo es cuestión de matices y acertar con el cómo. A continuación, cómo corregir los errores más comunes después de los 40.

Recuperá la luminosidad

A partir de los 40, la piel se va apagando y necesita un aporte de luz extra. Sin excederte y difuminando muy bien, podés poner un toque de iluminador el centro de la frente y de la barbilla y en el tabique nasal También podés poner bajo el punto más alto de la ceja, agrandará los ojos; y en la ‘V’ del labio superior, para realzar la boca.

Apostá por el maquillaje nude

El maquillaje antiedad se basa en usar la cantidad justa y, sobre todo, no excederse con el maquillaje de día. No hace falta recurrir a una paleta con todo el arcoiris para disimular unas arrugas o una cara fatigada. Apostá por unos tonos nude por el día (rosas, marrones) y dejá los más intensos para la noche, siguiendo una regla básica: si decidís destacar mucho tus ojos con unos smokey eyes, usá un tono suave para los labios. Y a la inversa, si querés realzar tu sonrisa con un labial rojo, elegí un maquillaje light para tus ojos. Es cuestión de compensar.

El rubor rosa es el más juvenil

Si no dominás la técnica del contouring, podés marcar excesivamente tus pómulos consiguiendo un efecto todo lo contrario a lo que sería esculpir el rostro. Ante la duda, realzá sutilmente tus mejillas con un blush o rubor rosa, que siempre da un toque juvenil y fresco a tu maquillaje. Para conseguir ese efecto sonrosado natural, sonreí y aplicalo con la brocha de forma circular en la zona que más sobresale del pómulo.

Cuidá el contorno labial

Las pielcitas en el labio (muy frecuentes en invierno o verano por los contrastes de temperatura) hacen que se vea irregular y descuidado, algo que se hace más evidente si además los maquillás. Usá un exfoliante suave una vez a la semana y un bálsamo labial a diario para uniformizar esta delicada zona. Y, sobre todo, a partir de los 40, hidratá muy bien el contorno para retrasar al máximo la aparición del “código de barras”, esas arrugas verticales.

Usá bases ligeras

Si son muy oscuras te hacen parecer mayor y si, además, son muy cubrientes “acartonan” la piel. Lo ideal es una que sea fluida y que el tono sea muy similar al de tu cutis. En las pieles claritas funcionan muy bien las que tiene un matiz rosa o melocotón; y en las que son de un tono medio, las que tienen un subtono beige o algo más dorado.

Los castaños cálidos son los más rejuvenecedores

La clave está en elegir un tinte con un tono lo más parecido al de tu cabello natural y jugar con un par de tonos arriba o abajo. Si querés un cambio, tené en cuenta que los extremos (un moreno intenso o un rubio platino) si ya pasaste los 40, puede ponerte años. La elección más segura es un castaño cálido o con matices cobres porque rejuvenecen y aportan mucha vitalidad. Por ejemplo las copper lights son las mechas perfectas si tenés el pelo castaño.

El corte a capas

Los cortes rectos dan aspecto serio y acentúan mucho los rasgos. Si querés rejuvenecer tu look, nada mejor que un buen corte a capas. Los mechones laterales ayudan a disimular la pérdida de óvalo facial, algo que suele pasar a partir de los 40. Si además se ondula ligeramente la melena, el look ganará en frescura y movimiento.

Hidratá tu cabello

El pelo electrizado da sensación de descuidado y envejece el look. Para disciplinarlo, hidratarlo a fondo en casa con gamas específicas anti-frizz (shampoo, acondicionador y mascarilla) y los tratamientos de queratina en la peluquería.

Mechas babylights

Las mechas están muy bien porque iluminan la melena y rompen con el efecto color bloque del pelo. El problema está en elegirlas bien. Si sos rubia y abusas de las mechas claras, podés hacer que el pelo se vea visualmente gris; y si sos castaña y optás por unas mechas rubias muy contrastadas, el efecto es muy artificial. Una alternativa favorecedora son las mechas babylights, que son muy finas, algo más claras que el tono base y con las que se consigue el efecto del pelo de los niños cuando les da el sol.

No abuses el efecto glow

Aportar luz al rostro es un acierto total, pero no se nos puede ir la mano con las sombras de efecto nacarado o con purpurina ni con un maquillaje muy glow, podría parecer que tenemos un exceso de grasa en el rostro. Para conseguir más luminosidad, aparte de toques estratégicos con el iluminador, podés recurrir a prebases con partículas reflejantes de la luz antes de tu base de maquillaje. De esta forma se consigue un juego de luces sin excesos.

La máscara tiene efecto lifting

Es la clave que los ojos parezcan más grandes, para que se sofistique la mirada y, atención, para que se cree un efecto lifting en la mitad superior de la cara. Buscá la mejor máscara de pestañas, que alargue y proporcione volumen, y aplicá doble capa.

Perfilá labios y cejas

Estamos acostumbradas a realzar los ojos con un delineador o lápiz para agrandar o intensificar la mirada, pero nos olvidamos que las cejas se van despoblando con el paso del tiempo, y un buen diseño de las mismas te ayudará a conseguir un efecto lifting. Por otro lado, los labios se afinan y desdibujan así que perfilalos antes de pintarlos para que se vean más definidos.

Peinados informales y con volumen

El pelo demasiado pegado al cráneo da un aspecto serio y cansado que envejece. Si te querés recoger el pelo, mejor ahuecarlo un poco en la parte superior  para que suavice los rasgos y obtener, de paso, el ansiado efecto lifting. Unos mechones sueltos que enmarquen el rostro acabarán de darle el toque más informal y rejuvenecedor. Un moño messy podría ser una buenísima opción.

Sumate a la tendencia del flequillo

Aunque tu cara sea estrecha y redonda, podés encontrar un flequillo que te favorezca. Birkin, cortina, recto, baby bangs… el efecto de todos ellos es rejuvenecedor: equilibra y suaviza los rasgos, y ayuda a disimular las arruguitas de la frente. Uno hacia el lado siempre resulta muy favorecedor.

Fuente: Clara

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