Salud

Cómo prevenir las patologías más frecuentes del verano

La importancia de la hidratación, la alimentación y otras cuestiones en esta época

domingo 8 de marzo de 2020 - 7:21 am

Las recomendaciones generales para cuidar nuestra salud en verano incluyen cuidarse de largas exposiciones al sol o a las altas temperaturas, unidas a una ingesta deficitaria de alimentos y, en especial, de agua, que pueden dar como resultado problemas de salud tales como gastroenteritis agudas, deshidrataciones y golpes de calor, en aquellos días de calor extremo.

Para evitarlas, se recomienda, seguir unos hábitos de vida saludables. Esto, siempre teniendo cuidado a la hora de ingerir ciertos alimentos que pueden dañarse por el calor, procurando descansar 7-8 horas diarias, evitando la exposición al sol en las horas de más calor y, por supuesto, asegurándonos una adecuada hidratación.

Es importante que siempre que salgamos a comer fuera de casa o estemos en un lugar de vacaciones, nos aseguremos una hidratación segura y de calidad con agua mineral. Al ser envasada en condiciones de extrema asepsia y presentarse en envases protegidos de cualquier tipo de contaminación, garantiza al consumidor una total seguridad alimentaria.

Hay que evitar el consumo de alimentos que no estén etiquetados y sin control sanitario, de venta frecuente en zonas de turismo rural. En los establecimientos propios de la temporada turística, solo se deben consumir alimentos que se mantengan correctamente refrigerados y cuya manipulación se lleve a cabo con útiles limpios y mantengan unas estrictas condiciones higiénicas.

Seguir una alimentación variada y equilibrada en verano es fundamental, especialmente porque, en esta época, en la que predominan las comidas fuera de casa, se suele incurrir en un cierto déficit nutricional y, a veces, terminamos con problemas de colesterol, glucosa o triglicéridos. Por eso, es importante que la alimentación que se siga sea completa y equilibrada.

Las frutas y verduras son indispensables y deberían tener una presencia destacada en todos nuestros menús, desde la mañana hasta la noche. Y en el caso de que nos hayamos excedido en alguna comida, se recomienda compensar con días de dieta más equilibrada.

Recomendaciones para ayudar a evitar las tres mencionadas patologías:

– Para evitar la gastroenteritis aguda: extremar las medidas higiénicas en la manipulación de alimentos y en la conservación de los mismos, tanto en el domicilio y en los establecimientos de restauración, así como evitar alimentos poco cocinados en épocas de temperaturas extremas, para prevenir las toxiinfecciones alimentarias.

– En el caso de deshidratación: tomar agua con frecuencia y según necesidad, sobre todo en el caso de los niños, que se olvidan de beber agua mientras están jugando, y también en las personas de mayor edad, que tienen disminuida la sensación de sed. En ambos casos, los padres o cuidadores deben estar pendientes de ofrecerles agua con regularidad.

– Para evitar el golpe de calor: no hay que estar al sol ni hacer ejercicio en las horas centrales del día o ante elevadas temperaturas. Si no se puede evitar, protegerse del sol, beber agua regularmente, según temperatura y ejercicio realizado, y ante situaciones de riesgo, ponerse a la sombre lo antes posible e hidratarse.

Fuente: Consumer

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