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La vuelta de Showmatch: Marcelo Tinelli, más irónico que nunca

El famoso conductor regreso luego de más de un año fuera de la pantalla chica. Con un discurso lleno de ironía, Tinelli aprovechó para fijar posición en relación a Canal Trece, el Gobierno nacional y la política en general, en una coyuntura nacional compleja

martes 29 de abril de 2014 - 1:31 am

Luego de más de una año fuera de la pantalla chica, Marcelo Tinelli y Showmatch regresaron unos minutos pasadas las 22.30 del lunes 28 de abril.

Mucha agua corrió bajo el puente en el año de Tinelli fuera de la TV. Seducido por el poder político, el conductor oriundo de Bolívar se acerco hasta el club de sus amores, San Lorenzo, para una campaña de “salvataje”, la cual tuvo resultados evidentes: pese a no destacarse demasiado, el equipo de Boedo logró coronarse campeón del Fútbol Argentino y así clasificar a la Copa Libertadores. Junto a Matías Lammens como presidente de la institución azulgrana, Tinelli (que ocupó hasta poco tiempo el puesto de vice) se encargó de cambiarle la cara y sanear económicamente a un club devastado.

Pero la incursión en el fútbol de Tinelli no finiquitó allí. Seducido por una propuesta del Gobierno nacional para que se hiciera cargo de la cuestión deportiva del programa “Fútbol Para Todos”, solventado con fondos públicos, se vinculó con el poder político en forma directa desde su ascenso como figura de carácter relevante para la escena nacional. Sin embargo, luego de idas y vueltas, el plan no solo que no prosperó sino que finalizó de la peor manera: Tinelli, enojado, se descargó en Twitter contra el jefe de Gabinete Jorge Capitanich y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el kirchnerismo ganaba un nuevo “enemigo”.

El pacto fallido con el gobierno desnudo además una interna dirigencial dentro del kirchnerismo: la figura de Capitanich quedó fuertemente debilitada, perdiendo la disputa de poder con La Cámpora, ya que los cambios que pensaba implementar Tinelli supusieron diferencias irreconociliables entre el ex gobernador de Chaco y la organización juvenil kirchnerista comandada por Máximo Kirchner. [pullquote position=”right”]La vuelta de Showmatch: Marcelo Tinelli, más irónico que nunca[/pullquote]

El pacto Tinelli-kirchnerismo, que parecía ser algo muy próximo a producirse teniendo en cuenta la alianza empresarial entre el conductor y Cristóbal López, empresario múltirubro alineado con el Gobierno, no resultó según lo estimado.

La “venganza” se dejó a entrever con el humor político, que de neutro y poco intencionado no posee casi nada. el “Gran Bailando” parece ser una bomba de tiempo para el Gobierno, donde Tinelli podrá establecer una línea editorial significativa.

El arranque del programa fue a todo ritmo y cargado, como los que suele hacer la productora. Una sátira del ascenso del Papa (casi tan respetuosa como obvia) y una ineludible asociación con San Lorenzo dio por comenzado el ciclo más visto de la TV Argentina.

Ya con Tinelli en el piso, y luego de una imponente puesta en escena, el conductor se dedicó a realizar un speech irónico y sarcástico. Utilizando la metodología de desconocimiento, el conductor aprovechó para despacharse contra Canal Trece, por el desaire que le hicieron, contra el resto de los canales de aire (Telefé, Canal 9) y contra el Gobierno nacional.

“Este año no voy a hablar de política”, sostuvo ni bien inició su discurso. Tras reprender sarcásticamente a sus dos productores, Federico Hoppe y el “Chato” Prada, por “meterlo en problemas”, comenzó con un monólogo lleno de ironías en el que contó “todo lo que pasó”.

Sobre Capitanich afirmó: “En enero cambió mi vida. Me llamó Coqui Capitanich . Me vine a Buenos Aires en medio de un calor infernal. Me decía Profe vení, vos sos un genio, sos un lobo, pero se ve que para ser un lobo me falta. Así como Suar no me llamó más, el que me llamaba Profe no me llamó más. Siamo fuori, me quedé afuera, en medio del calor”.

“No quiero politizar el programa. Quiero unión para los argentinos. No quiero tener problemas. No quiero que lo del Gran Bailando me traiga problemas”, continuó, dirigiéndose a Hoppe. “En nombre mío y de la institución que me cobija, que es El Trece. No quiero que hagan como De la Rúa , que me diga ‘por tu culpa me echaron’. El, que fue uno de los mejores presidentes de la República Argentina. No quiero que venga uno y diga ‘alica, alicate’ y después diga que ganó gracias a mí. Con la capacidad que tienen los políticos en la Argentina… “, agregó, repasando lo ocurrido con los sketchs de “Gran Cuñado” en los que se satirizó a Fernando De la Rúa y a Francisco de Narváez .

“¿Quién aprobó el guión?”, dijo a Hoppe. “Quiero un año en paz. No hay que politizar, en serio. Quiero estar relajado, que esté totalmente claro. Y más teniendo en cuenta que he sido papá”, concluyó.

Solo resta esperar para ver qué línea tomará el programa, especialmente en relación al “Gran Bailando”. Más allá de la TV Trash, clásica en las peleas de los famosos y el morbo del “quilombo”, la alineación política no será un elemento menor: a meses de las elecciones presidenciales del 2015 el tratamiento de las figuras políticas podrá engrandecer o deslegitimar popularmente ciertos nombres. Y no se trata de subestimar al público, sino de captar el funcionamiento mediático en una sociedad en ebullición, donde la coyuntura sociopolítica empuja los claroscuros y las polarizaciones en una u otra vereda.

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