Belleza

Cómo quitar el esmalte semipermanente de tus uñas sin arruinarlas

El paso a paso para hacerlo de forma correcta si no podés ir al salón de belleza

sábado 7 de marzo de 2020 - 7:23 am

La manicura semipermante está de moda,  pero ¿qué pasa cuando te toca quitártela y no tenés tiempo de ir al centro para que una profesional lo haga por vos?

Seguro que más de una vez quisiste arrancarte el esmalte, aunque así podés eliminar alguna capa del lecho ungueal y hacer que tus uñas se vuelvan más frágiles, se pelen y rompan con facilidad.

Eliminarlo te llevará unos 30 minutos. Es aconsejable que te pongas en un sitio de tu casa en el que estés cómoda y que esté bien ventilado, ya que no es recomendable que inhales el olor de la acetona en exceso.

Primero pasá una lima que tenga un grano grueso por encima del esmalte, de manera cuidadosa. Sólo tenés que quitar con ella la capa de brillo e incluso algo de color, pero nunca llegar a tocar la uña. La acetona seca mucho la piel, por lo que es recomendable que cubras la que rodea tus uñas y la yema de tus dedos con un aceite específico para cutículas o una crema espesa.

Hacé diez bolitas de algodón, más o menos del tamaño de tus uñas, y empapalas bien en acetona. Es preferible que evites las fórmulas que contengan ingredientes hidratantes, ya que estos suelen ralentizar el proceso, provocando que tengas que tener la acetona sobre tus dedos durante más tiempo.

Y aunque la acetona no es el mejor producto, no daña el lecho ungueal, por lo que es mejor que recurras a ella en lugar de limar para quitar el esmalte; lo que puede hacer que tus uñas se vuelvan quebradizas y se queden finas.

Agarrá papel de aluminio y cortalo en cuadrados de unos 7×7 centímetros. Luego colocá la bolita de algodón empapada en acetona sobre tu uña del dedo meñique de tu mano no dominante y envolvela con el papel de aluminio, doblándolo adecuadamente para aislar la uña del contacto con el aire; repetí la operación en cada uña.

Una vez tengas todas envueltas, esperá unos 10-15 minutos para que la acetona actúe. Sabrás que tus manos están listas para el siguiente paso cuando el esmalte de gel esté craquelado, es decir, con un aspecto roto, como si fuera a levantarse.

Si al destapar el esmalte aún sigue pegado a ellas y no puede eliminarse sin apenas presión, volvé a mojar el algodón en acetona, colocalo de nuevo sobre tu uña, tapalo con el papel de aluminio y esperá 5 minutos.

Es importante que quites el aluminio uña por uña, ya que la exposición prolongada al aire hace que el producto vuelva a endurecer. Por tanto tendrás que quitar el aluminio y eliminar el esmalte inmediatamente, antes de pasar a descubrir la siguiente uña.

Una vez que se haya reblandecido todo el esmalte, retiralo de los dedos con ayuda de un algodón y usá un palito de naranjo para eliminar los trocitos más rebeldes. Si no se levanta fácilmente cuando presiones, necesita más remojo, por lo que te toca repetir la operación del algodón, la acetona y el papel de aluminio.

Lo más probable es que tus uñas estén bastante secas después de haber estado tanto tiempo en contacto con la acetona. Hidratalas remojándolas durante cinco minutos en aceite de coco derretido y aplicando luego aceite para cutículas. Este es un paso que podés hacer solo si acto seguido no las vas a volver a esmaltar, ya que puede provocar que el esmalte no se adhiera adecuadamente.

Fuente: Cosmopolitan

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