Alimentación

Los beneficios de masticar bien la comida antes de tragarla

Cuál sería la forma correcta de hacerlo para ayudar a la digestión

miércoles 4 de marzo de 2020 - 7:30 am

Se habla mucho de los alimentos que deben formar parte de una dieta equilibrada y de los que no, de las cantidades justas y de las calorías diarias más adecuadas. Pero a menudo olvidamos cómo comer. Y esto último incide de manera directa en el correcto funcionamiento del sistema digestivo.

En cuanto a la masticación, cada alimento requiere una para descomponerse. Sí es importante tener en cuenta que hay un punto intermedio entre tragarse un trozo de carne de golpe, sin apenas masticar, y hacerlo hasta casi 50 veces. El simple acto de masticar de forma consciente e intencionada puede tener un impacto positivo.

Devorar la comida puede contribuir a que tengamos sensación de vientre hinchado, ganemos peso, a sufrir estreñimiento, gases, colon irritable, hipo y otros problemas digestivos.

La digestión empieza en la boca, por tanto, parece claro el porqué es importante masticar bien los alimentos: para que se mezclen bien con la saliva y se puedan empezar a digerir. Este gesto también nos ayudará a no sobrecargar el estómago. Uno de los componentes más importantes es la saliva, que ejecuta varias funciones, entre ellas, la de favorecer la digestión y la de activar la primera barrera defensiva contra las infecciones bacterianas que llegan con los alimentos.

La saliva contiene amilasa, un enzima que da inicio a la digestión de los carbohidratos y que ayuda a descomponer químicamente los alimentos. Si no permanecen en la boca el tiempo suficiente, la amilasa no puede actuar correctamente, y si llegan al estómago antes de tiempo, este tiene que trabajar más.

El objetivo de la masticación es triturar y desmenuzar la comida hasta convertirla en una especie de papila suave (bolo alimenticio), para que así sea más fácil que entre, circule y se asimile en el aparato digestivo.

Los alimentos descompuestos circulan a lo largo del intestino, con nutrientes y agua que se absorben a lo largo de todo el proceso. Masticar bien permite que este proceso empiece de forma correcta y continúe bien. Estimula los receptores del gusto y el olfato, y desencadena la producción de ácido estomacal y jugos pancreáticos a lo largo del tracto digestivo. De esta manera, el sistema se prepara para toda la secuencia digestiva.

Cómo masticar

No hay una manera concreta, ya que factores como el tipo de comida y la condición de los dientes pueden afectar la forma en la que descomponemos lo que comemos. Pero sí existen algunas pautas:

– Comer sin prisa, en un entorno tranquilo, de forma consciente. Si estamos estresados, el sistema digestivo lo percibe y esto puede provocar problemas digestivos. Si estamos tranquilos, seremos más conscientes de cuándo estamos saciados.

– Masticar despacio, sin prisas, sobre todo en el caso de alimentos que requieren más tiempo para hacerlos pequeños.

– No sobrecargar el tenedor o la cuchara y cortar la comida en trozos pequeños que podamos masticar de forma cómoda. Esto ayudará a tragarla y a que el estómago la digiera mejor.

– Lo más adecuado es masticar la comida hasta que sea lo suficientemente pequeña y esté disuelta para tragar con facilidad.

Beneficios de masticar bien

– Disminuye la cantidad de alimento que ingerimos. Según una investigación de la Universidad de Iowa, las personas que mastican más veces ingieren menos que las que comen más rápido. La velocidad con la que comemos si masticamos de forma consciente es más lenta. De esta manera, aumenta la capacidad para conocer las señales naturales de hambre y saciedad, lo que disminuye el riesgo de comer en exceso.

– Ayuda a la digestión. Masticar es una parte esencial de la digestión. Cuanto más mastiquemos, más y mejor se descompondrán los alimentos (con la ayuda de las enzimas digestivas que libera la saliva) antes de entrar en el estómago. Cuando se descomponen de forma adecuada, el riesgo de hinchazón y los síntomas adversos gastrointestinales mejoran.

– Aumenta la absorción de nutrientes. Cuanto más se mastica, más nutrientes se absorben. Permite digerir y metabolizar la comida de forma más efectiva.

– Mayor apreciación de lo que comemos. Nos estamos dando más espacio para apreciar la comida, lo que estimula una relación más saludable con los alimentos.

Fuente: El diario

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