Alimentación

Cómo cocinar los hidratos de carbono

La forma de hacerlos es clave para aprovechar sus nutrientes y evitar un exceso de calorías

martes 3 de marzo de 2020 - 7:39 am

Los hidratos de carbono complejos son esenciales y claves en cualquier tipo de dieta. Van a aportar mucha energía y tienen un poder saciante bastante alto por lo que no tendrás arrebatos de hambre.

La forma de cocinarlos es clave a la hora de evitar un exceso de calorías que después pueden pasarte factura en forma de kilos.

Con respecto a las papas:

– Si la hacés asada o cocida con piel sólo tiene unas 80 calorías por lo que es perfecta para tomarla cuando estás a dieta y querés perder unos kilos de más.

– Si está congelada y las prefreís te van a aportar unas 275 calorías más o menos.

– Si decidís cortarlas y freírlas van a contener unas 380 calorías.

– Debés evitar las de bolsa ya que no aportan nada saludable, solo muchas calorías, unas 500.

Según las cocines, te van a saciar más o menos el apetito. No es lo mismo unas cocidas o hervidas que fritas. Ello se debe a que su índice glucémico y varía y la manera que tiene el organismo de absorber los carbohidratos puede ser rápido o lento.

Si son cocidas o asadas su índice glucémico es bajo por lo que te saciarán más el apetito. Además de ello son poco calóricas y aportan numerosos nutrientes tales como el potasio o el ácido fólico.

Si están hervidas con piel, el índice glucémico es medio y va perdiendo algunos nutrientes que se disuelven en el agua.

Las trituradas para puré, tienen un índice glucémico alto y por tanto sacian mucho menos que las asadas o cocidas.

Cómo cocinar la pasta:

Si cocinás al dente, se digiere más lentamente y ayuda a saciar más el apetito. Además de ello aporta muchas menos calorías que si la cocinás más tiempo.

En el caso de que optes por coccinarla más de la cuenta, se digiere mucho más rápida y por tanto engorda más. En un caso como en otro es muy importante el ponerla en agua fría al terminar de cocerla. Con ello vas a conseguir que el organismo absorba el almidón de una manera lenta y no causar un aumento de la glucosa en la sangre.

Si buscás que la pasta te engorde menos, optá por tomarla siempre al dente.

Qué ocurre con el arroz:

Si querés reducir las calorías del propio arroz, debés cocerlo y acto seguido refrescarlo bajo la canilla del agua fría. Con ello vas a romper el grado de cocción y se digieren de una manera más lenta. Lo ideal sería dejarlo enfriar y acto seguido meterlo en la heladera.

Fuente: Bekia

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