Psicología

Cómo evitar el estrés a la hora de viajar en avión

Si te ves superado por los nervios cada vez que tenés que tomar un vuelo, seguí estos consejos

sábado 22 de febrero de 2020 - 7:53 am

Es normal que haya una pequeña dosis de nerviosismo al abordar un vuelo, ya que los seres humanos somos terrestres y, por lo mismo, nos sentimos mucho más cómodos en suelo firme. También es normal que sintamos inquietud durante una turbulencia o tras el paso por un pozo de vacío.

Las dificultades comienzan cuando ese miedo se hace muy pronunciado y comienzan a aparecer síntomas más severos. El sudor en las manos, la sensación de inquietud, los músculos tensos, la respiración agitada y los suspiros constantes son señales de que tenemos miedo.

El estrés y malestar en el avión pueden llegar también a niveles más elevados. Es entonces cuando aparecen síntomas más intensos:

– Ansiedad y desasosiego

– Taquicardia

– Sensación de ahogo

– Mareos

– Sudoración

– Diarrea

– Vómitos

En esos casos ya no hablamos solo de un temor, sino de una fobia.

El estrés y malestar se originan por diversas causas. Lo más habitual es que sea fruto de la falta de información y las creencias falsas. Lo primero tiene que ver con el desconocimiento de la forma de cómo funcionan los aviones y de los trámites y gestiones que se deben hacer para tomar un vuelo.

El conjunto de estímulos poco comprensibles genera nerviosismo. Durante el abordaje y a lo largo del vuelo hay una serie de señales de advertencia y sucesos que pueden alarmar, sin que en realidad haya motivo. La orden de permanecer en las sillas o de ajustar el cinturón, así como el desvanecimiento de las luces y otros, pueden confundir.

Sin embargo, el factor que actúa con mayor fuerza son las creencias falsas. Cuando hay un accidente aéreo se le da mucho despliegue en las noticias, de modo que tendemos a pensar que volar es sinónimo de tragedia. Así mismo, hay muchas películas sobre lo mismo, y esto ayuda a alimentar esos miedos infundados.

También se da el caso de personas que sufren de ansiedad previamente y para quienes la experiencia de volar es una más, dentro de su estado de inquietud constante. Hay quienes ya tuvieron experiencias negativas durante un vuelo y reviven esos temores cuando suben a un avión.

Para evitar esto, la primera clave está en preparar el viaje con suficiente anticipación. Si poco antes de volar todavía estás terminando de hacer el equipaje, o arreglando los pormenores, vas a comenzar la experiencia con los nervios alterados, incluso antes de subir.

Informarte es otra vía para reducir el nerviosismo. Una idea es hacerte una imagen mental de todo lo que va a ocurrir antes y durante el vuelo. Esto supone que comprendés los protocolos de rutina, los cuales incluyen revisiones, verificaciones, medidas de seguridad en el abordaje.

La información también debe abarcar temas como el grado de seguridad del transporte aéreo. Es más fácil que te parta un rayo a que mueras en un accidente aéreo. Así mismo, tenés más probabilidad de ganar la lotería que sufrir un accidente en avión.

Es conveniente que comas ligero y que no consumas cafeína o alcohol. Llevá un libro o algún entretenimiento para tener la mente ocupada mientras dura el vuelo. Tratá de viajar acompañado y no temas expresar lo que sentís. A veces, cuando manifestamos nuestros temores en voz alta, estos se disipan.

Fuente: Mejor con salud

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