Mundo Insólito

Una changuita: colombianos usan ambulancias como taxis para evitar el tránsito

A pesar de los accidentes y denuncias, existen paramédicos en las esquinas de los hospitales que entregan tarjetas con números de contacto donde los ciudadanos pueden pedir este servicio ilegal

miércoles 19 de febrero de 2020 - 10:58 pm

Las ambulancias en Bucaramanga (capital del departamento de Santander en la zona norte de Colombia) sirven para algo más que para transportar víctimas de accidentes de tránsito en todas las avenidas: también venden servicios a pasajeros que necesitan desplazarse rápidamente por las calles de la ciudad.

El medio de noticias RCN publicó los montos de esta práctica ilegal a la que acuden algunos ciudadanos que buscan evitar los trancones y así ahorrar tiempo de desplazamiento: “Un recorrido que puede durar entre 40 minutos y una hora, en hora pico, ellos lo hacen en ocho minutos”, asegura un testigo.

Así lo comprobó una pareja que tenía que cumplir una cita urgente en un centro médico de la ciudad, y acudió a este servicio. En ese momento, un paramédico se comunicó con la estación central y dijo que había un señor en delicado estado de salud que necesitaba ser trasladado al Hospital Internacional.

Mientras tanto, el conductor de la ambulancia comenzó la negociación con la pareja, quien le entregó 50 mil pesos (alrededor de 15 dólares) para que le hiciera el “favorcito”.

Con la sirena prendida, la ambulancia se movilizó por el carril exclusivo del sistema urbano de transporte, logrando llegar a su destino en diez minutos. Pero una cuadra antes del destino final, el conductor apagó la sirena y detuvo el vehículo para que los pasajeros bajaran.

Los servicios y guerras del centavo se están convirtiendo en un gran peligro para la ciudad. “Algunas ambulancias se han vuelto una amenaza para la ciudadanía (…). Llevamos más de nueve accidentes de ambulancias con carros particulares, entre ellos una buseta escolar”, aseguró un testigo.

Las autoridades de Bucaramanga afirmaron que ya se está organizando un centro de emergencias para adelantar los operativos de control que le pongan freno a esta peligrosa práctica.

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