Entrevistas

Entrevista a Juan José Campanella: “El cine fue mi manera de vivir”

Joaquín Vega

Periodista deportivo, Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UADE) y Redactor en Nexofin

En diálogo con Nexofin, el director y guionista comenta cuál es su parte favorita del rodaje, qué busca al elegir una historia, sus próximos proyectos y habla del desembarco de Netflix en los grandes premios

martes 11 de febrero de 2020 - 2:30 pm

Juan José Campanella cuenta con un catalogo variado de historias en las diez películas que ha dirigido: desde ‘Prioridad nacional’ (1979, mediometraje) hasta la animación en 3D que fue ‘Metegol’ (2013).

Durante ese lapso de tiempo, el fundador de la productora 100 Bares ha podido trabajar con grandes actores, entre ellos Ricardo Darín, Eduardo Blanco, Luis Brandoni, Soledad Villamil y Guillermo Francella.

El oriundo de Buenos Aires también ha tenido su paso por la televisión: ha sido creador, director y guionista de las series Vientos de agua (2006), El hombre de tu vida (2011-2012) y Entre caníbales (2015).

En diálogo con Nexofin, el director y guionista comenta cuál es su parte favorita del rodaje, qué busca al elegir una historia, sus próximos proyectos y habla del desembarco de Netflix en los grandes premios.

Nexofin (N): ¿Qué significa el cine para usted?

Juan José Campanella (JJC): Para mí fue significando distintas cosas, a lo largo de mi vida. Cuando era niño, era el lugar de escape, fantasía y contención. Nunca me gustó jugar el fútbol; soy muy malo y ya ni sé cómo soy porque hace 40 años que no juego.

Era la época de los cines de barrio; cambia de programa todos los días. Iba cuatro o cinco veces por semana y veía entre ocho y diez películas. Más tarde, y sigue siendo, una pasión.

Es la mejor manera de contar una historia, aunque ahora amo el teatro. Me gustan estos lugares en donde la gente se junta y es una experiencia comunitaria: muchas risas, ruidos de llanto y nariz.

También me gusta que la pantalla y la historia nos domine; no como en la televisión que uno domina y tiene interrupciones.

El cine fue mi manera de vivir; me dio un ser y no me imagino otra cosa que ser director. Solo me miran como eso.

N: A la hora de dirigir una película, ¿cuál es la parte que más disfrutas y la que te resulta la más difícil de todo el rodaje?

Al dirigir una película, lo que más disfruto, es todo el aspecto social porque trabajo siempre con amigos. Es una reunión; también, el trabajo con los actores.

Con ellos más porque son los que te devuelven una sorpresa. Todos los otros procesos son lentos; vas trabajando de a poco (tanto en escenografía, vestuario y fotografía y elimina el elemento de la sorpresa).

Con un actor estás rodando con la cámara, haces un ensayo, está a media máquina practicando los movimientos, etc.

Cuando la cámara empieza a funcionar, se prende una cosa mágica. Es un placer; es algo que agradezco de ser de las pocas personas (junto al resto del equipo) que puede ser testigo de eso en vivo porque todos los demás lo van a ver filmado.

¿La parte más difícil? No te podría decir una; disfruto todas y tienen sus desafíos.

N: ¿Qué buscas que tenga una historia al elegirla?

Antes te hubiera dicho que no buscaba nada en especial; que uno no sabe generalmente que es lo que va a resonar en uno y tiene que ver con el momento de la vida en que este viviendo.

‘El mismo amor, la misma lluvia’ (1999) fue inspirada un poco por el encuentro con un amigo después de muchos años de no verlo; había seguido ese periplo emocional de Jorge Pellegrini (personaje interpretado por Ricardo Darín).

‘El hijo de la novia’ (2001) es la historia de mis viejos. ‘Luna de Avellaneda’ (2004) fue conocer a la gente del club Juventud Unidad de la localidad de Llavallol.

Uno nunca sabe cuál es la historia que va a emocionar y resaltar. Ahora también agregaría que lo que busco es algo que no haya hecho antes.

Una historia que en su fondo, tema, objetivo/espina emocional no la haya contado; entre cosas, que me apasione y que tenga humor (no podría hacer una película sin eso).

N: ¿Con qué otros directores actuales te identificas y cuáles te marcaron al comenzar tu carrera?

La verdad es que el cine está derivando en una cosa que no es lo que me motivo para empezar. No encuentro muchos directores de la actualidad con los que me identifique; además, son casi todos muchos más jóvenes que yo y tienen otras temáticas.

Me gustaba muchísimo Alexander Payne; fue con el que más me identificaba. Con el tiempo fue para otro lado (cosa que me parece perfecto).

En cuanto a los que más me marcaron al comenzar mi carrera son los que más me siguen marcando: Billy Wilder, Frank Capra y Ernst Lubisch. También los de la comedia italiana: Ettore Scola, Dino Risi y Mario Monicelli.

N: ¿En qué proyectos estás trabajando después de ‘El cuento de las comadrejas’?

Hoy estamos empezando una historia con Eduardo Sacheri que es muy temprano como para contarla, en cuanto al cine.

En este momento, mi preocupación principal es el Teatro Politeama que estamos construyendo desde cero con mis socios de la productora 100 Bares (Muriel Cabeza, Martino Zaidelis que fue el director de ‘Re loca’ y Camilo Antolini).

Es una gran inversión y apuesta; todos mis esfuerzos ahora están en escribir algo que consideremos digno para esa importante apertura.

N: ¿Cuál fue la película que más disfrutaste hacer, más allá del éxito posterior?

Es difícil; todas tuvieron lo suyo y fueron muy importantes en mi vida personal. Ya sea ‘El mismo amor, la misma lluvia’ (1999), ‘El hijo de la novia’ (2001), ‘Luna de Avellaneda’ (2004).

Ni hablar de ‘El secreto de su ojos’ (2009) y ‘El cuento de las comadrejas’ (2019); en donde fue la oportunidad de trabajar con iconos que admire muchísimo toda mi vida como Graciela (Borges), Beto (Luis Brandoni) y Oscar (Martínez). Sobre todo, quiero mencionar a Marcos Mundstock.

N: De tu experiencia en los Estados Unidos, ¿quién es el famoso de Hollywood con el que más te sorprendiste o estableciste una amistad?

Fue con Hugh Laurie en TV; me lleve muy bien. Es una persona que además de ser inglés tenía mucho conocimiento de fútbol argentino. Sabía más él que yo.

¿Establecer una amistad como la entendemos nosotros? Ninguno. Quizás con la persona con las que más comunicación tengo y con la que más me río/divierto (me gusta trabajar y nos admiramos mutuamente) es con quien voy a trabajar ahora dentro de poco que es Mariska Hargitay (la protagonista desde hace 21 años de ‘La Ley y el Orden: Unidad de víctimas especiales’).

Ella es una persona muy especial, macanuda y nos llevamos muy bien. Otro, es Josh Holloway que fue protagonista de ‘Colony’ y ‘Lost’.

Hugh Laurie, Mariska Hargitay, Josh Holloway y Héctor Alterio

Yo te diría que Héctor Alterio y él son los actores más fáciles en cuanto a trabajo y más cooperadores con los que he trabajado.

N: Netflix se instaló en los grandes premios, ¿estás de acuerdo en que una película gane el Oscar sin pasar por una sala de cine?

No estoy de acuerdo; no porque tenga ningún problema con Netflix. Creo que siendo de cine y televisión, las narrativas y la manera de contar son distinta.

No se cuenta de la misma manera una película que va ser vista en pantalla grande o que va ser vista en pantalla chica.

Para ganarse un Oscar al cine (a la mejor película de cine), tiene que pasar por la prueba de la pantalla grande. La prueba, quiere decir, que transmita esas emociones y toda la potencia que el cine puede transmitir que es distinta a la televisión.

No es lo mismo el cine con su pantalla gigante (te domina a vos en una sala oscura) que una televisión (uno domina la pantalla con interrupciones, su medio ambiente, etc.).

Lo que está pasando con las películas nominadas es un buen compromiso; tienen su lanzamiento en cine y es ahí donde demuestran su valor, aunque es un lanzamiento más chico.

No sé qué terminará pasando; estas producciones de Netflix posibilitan la realización de películas que de otra manera no se harían. Ahí encontrarían su nicho de espectadores que no encontrarían en el cine.

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