Salud

Cinco posturas para dormir que atentan contra tu columna y cervical

Los motivos por los que generan dolores y por cuál deberías optar

sábado 15 de febrero de 2020 - 7:14 am

Si te despertás contracturado, deberías prestar atención a la posición en la que dormís, ya que ésta puede repercutir en la columna y cervical. A continuación, cinco que no se recomiendan y una que sería la ideal.

1- Leño ladeado

– No es la postura ideal ni la más recomendable.

– En esta posición la columna vertebral está forzada y no hay un buen equilibrio de fuerzas entre la parte anterior del cuerpo y la posterior.

– Esto hace que los músculos de nuestro tronco, tanto de la espalda como los abdominales, tengan un cierto grado de tensión que no facilita un descanso reparador y puede provocar a medio plazo contracturas y acortamientos musculares a esos niveles.

– Las articulaciones de los hombros, caderas y rodillas tampoco están relajadas en esta postura, ni las que quedan abajo ni las de arriba.

2- Melancólica

– Tampoco es ideal para lograr un buen descanso.

– Tiene los inconvenientes de la postura del leño ladeado pero añadiendo la posición incorrecta y forzada de la columna cervical y dorsal y de los hombros.

– Los músculos cervicales y dorsales están en tensión y tarde o temprano reaccionarán acortándose y contracturándose, provocando dolor.

– Los hombros tampoco están relajados ni a nivel muscular ni articular pudiendo desencadenar problemas en las partes blandas de dichas articulaciones, sobre todo del hombro, que queda arriba con un mal apoyo.

3- Soldado

– Descartá esta postura para dormir si querés cuidar tu espalda.

– Sufre es la columna vertebral, sobre todo a nivel dorsal y lumbar. Las vértebras que la forman no están en buena posición y, para protegerlas, los músculos deben contraerse y tensarse, provocando acortamientos y contracturas musculares a nivel dorsal y lumbar bajo que generan dolor y limitación a la movilidad.

– Si dormís así, un pequeño cambio positivo consistiría en colocar una almohada debajo de las rodillas para disminuir la tensión en la zona lumbar baja.

4 – En caída libre

– No ayuda en absoluto a mantener tu cuerpo en forma.

– Puede tener efectos negativos, tanto en dorsales como en lumbares. En la columna los músculos que cubren esa zona están acortados provocando a medio plazo contracturas y dolor.

– Los hombros están en una mala posición, haciendo que el tendón supraespinoso pueda quedar algo “pinzado”, acarreando problemas.

– Se puede mejorar si doblás la rodilla y el brazo de un solo lado del cuerpo y estirás los del otro lado.

5- Estrella de mar

– Con esta postura casi todos los segmentos del cuerpo quedan en posiciones incorrectas.

– Afecta a la espalda desde la zona cervical pasando por la dorsal e incluyendo la lumbar: todos los músculos que la tapizan están en tensión, lo que provocará acortamientos y contracturas tarde o temprano, con dolores.

– En las cervicales se pueden sumar dos movimientos que resultan negativos como son la extensión y la rotación y que deberían evitarse.

6- Posición fetal: La postura recomendada

– Es ideal para tener un descanso reparador y que tu espalda no sufra.

– Acostado sobre un lado de tu cuerpo y con las rodillas y los brazos flexionados.

– La columna y los músculos que la tapizan a nivel cervical y dorsal y lumbar quedan relajados. Además, esta postura permite respirar con normalidad.

– Las otras articulaciones implicadas como son hombros, caderas y  rodillas también están en posiciones correctas y no forzadas.

– Un pequeño complemento, si ves que es más cómodo, es colocarse una almohada entre las rodillas.

Fuente: Saber vivir

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