Entrevistas

María Isabel Sánchez: “Hoy la profesión de locutor está un poco limitada”

Joaquín Vega

Periodista deportivo, Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UADE) y Redactor en Nexofin

Desde los pasillos de Radio Mitre, la locutora y periodista comenta quiénes son sus referentes en el medio, describe con qué rigurosidad prepara sus libros y analiza la realidad del país

viernes 7 de febrero de 2020 - 10:42 am

Durante los últimos 30 años, María Isabel Sánchez se destacó como una de las voces mas resonantes de la locución femenina y construyó una carrera en el medio que tanto la apasiona.

La oriunda de Lomas de Zamora cuenta con ocho libros publicados, entre ellos, Analizate, Las Infieles, Las Pecadoras, Hombres o Machos, Perras y Gatos, Pasiones o Tormentos, Amores Reales y Amor del Bueno.

Su día inicia bien temprano: a las seis de la mañana ya está al aire con Cada mañana, el programa de Marcelo Longobardi. Termina a las 10.30 y a las 14 debe regresar al estudio para conducir Encendidos en la tarde hasta las 17.

En diálogo con Nexofin desde los pasillos de Radio Mitre, la locutora y periodista comenta quiénes son sus referentes en el medio, describe con qué rigurosidad prepara sus libros y analiza la realidad del país.

Nexofin (N): Para los que no te escucharon en la radio, ¿quién es María Isabel Sánchez?

María Isabel Sánchez (MIS): Es una locutora y periodista (básicamente, soy eso) que trabaja desde los 21 años en la radio (la amo). Viví trabajando muchísimas horas, siempre.

Traté de aprender y dar lo mejor, sin importar cuanto me pagaran (este trabajo no es en general muy bien pago, como casi ninguno).

Espero haber contribuido en algún momento con la radio y dejar una especie de huella; este medio espero que nunca muera (pese a los pronósticos agoreros) y está más vivo que nunca (sobre todo la AM).

N: Llevas más de 30 años frente a un micrófono y hoy estás en Radio Mitre, ¿cómo se renueva Cada mañana con Marcelo Longobardi y Rolo Villar?

Todos los días es nuevo; las noticias son permanentemente dinámicas y todo cambia de un día para el otro.
Mantenemos una estructura que respetamos y le dan seguridad y tranquilidad al oyente (sobre todo cuando te estás levantando).

Sabes que al despertar está el resumen de Longobardi; o cuando te duchas está el Resumen Blue o a las 7.15 está la lectura de diarios.

Eso te ordena tu día; nosotros trabajamos mucho con el humor (es necesario en un programa político).

Te genera una fuente de cosas nuevas y creativas. Nos fuimos renovando a lo largo de 20 años con respecto al lenguaje que usamos en la radio (nos descontracturamos). Nos adoptamos y cambiamos; esa es una de las causas de la vigencia y del poder seguir primeros.

N: Al iniciar tu carrera, ¿quiénes fueron tus referentes en el medio?

Admiraba muchísimo cuando estudiaba y me recibí (ella lo hizo unos años antes que yo) a Elizabeth Vernaci.
Era el modelo a seguir, porque tiene una voz maravillosa; sigue siéndolo y le dieron el Martín Fierro de Oro (muy merecido).

También fue referente Liliana López Foresi que además hacía periodismo y me parecía fantástica; otra es Nora Perlé.
Yo primero me recibí de Locutora y después de Periodista; admiraba todas esas voces femeninas que marcaron la radio y dejaron una huella.

Después, me gustaba (hoy también) Ricardo Brabante que por ahí no es tan popular por su nombre; es la voz institucional de Radio Milenium y un montón de publicidades.

Cuando me recibí y empecé a trabajar estuve con Julio Lagos (me enseño muchísimo). Siempre digo que se aprende más trabajando que estudiando. Daniel Hadad fue un gran conductor (lástima que no hace más radio) y Jorge Bocacci también.

N: ¿Qué consejos les darías a las personas que desarrollan esta profesión?

Hoy la profesión de locutor me parece que está un poco limitada; se achicó el campo de acción porque trabaja todo el mundo y no hace falta o es un requisito indispensable estudiar locución.

Lo vemos en la FM donde trabajan actores, actrices, modelos y mediáticos. La formación hoy no es tan importante para trabajar en la radio, lamentablemente.

Me gustaría que fuera de otra manera pero hoy es la realidad de la radio. El locutor tiene que tratar de nutrirse con otros conocimientos; intensificar por ahí en el periodismo si es la rama que le gusta (o en distintas aéreas del periodismo).

Cuanto más estudio y experiencia se pueda tener, hay más posibilidad de entrar en el medio.

N: De no haber seguido la comunicación, ¿hubieras estudiado psicología?

Sí; es una de las carreras que me encanta. También, arquitectura. Me fascinan y debido a que trabajo muchas horas no tengo posibilidad de hacerlas. Si tuviera menos carga horaria las haría (incluso ahora) y trataría de desarrollarla.

N: ¿La televisión sigue siendo una cuenta pendiente en tu carrera?

Un poco, sí. Ya no me preocupa. Al principio, tuve algunas oportunidades (poquitas) de hacer cosas. Por lo general, no se me dio y hoy ya me relaje con ese tema.

Por suerte, me va bien con la radio y estoy contenta. A veces, las cosas pasan por algo y por alguna razón lo mío con la televisión no funciona.

N: Has escrito varios libros, ¿con qué rigurosidad los preparas?

Casi todos están basados en vínculos humanos; todos arrancan de historias de parejas famosas. Primero, investigo mucho sobre los personajes que voy a hablar y qué aspecto de sus vidas quiero enfocar.

Por ejemplo, en el último libro (Amor del bueno) hablo de la historia de Sofía Loren y Carlo Ponti; también la de Paul McCartney con Linda Eastman.

Hago un análisis (obviamente, poniendo mi opinión) y busco referentes científicos (sobre todo, en psicología) de por qué determinada característica puede hacer funcionar a una relación de pareja y qué veo yo qué ejemplo nos dejó esa pareja a nosotros. Me baso en la historia y en la ciencia.

N: ¿Estás trabajando en uno nuevo?

No; por el momento, estoy descansando un poco. Ahora me estoy dedicando a la pintura; es un poco más relajante y funciona para despejar la mente. En cualquier momento volveré a los libros; me encanta escribir.

N: Volviendo a la actualidad, ¿cómo ves la realidad del país?

Lo que veo es que estamos viviendo (pese a que hubo mucha angustia el año pasado) con los mismos problemas, porque no se ha resuelto ningún problema de los que teníamos.

Estamos en un periodo de tranquilidad (tal vez será una especie de luna de miel del nuevo gobierno con la población) esperando como funciona y si se puede resolver algo; esperando los resultados de la inflación y que se resuelvan los problemas de seguridad (es una de las cosas que más hoy afectan y angustian a la gente).

Veremos cómo camina todo esto (tampoco en dos meses se puede solucionar). Mi deseo, por supuesto, es que le vaya bien al gobierno y al país.

No entiendo cuando hay gente que desea que a este gobierno (o al anterior) le vaya mal porque tiene otro color político; me parece una postura un poco tonta porque todos nos vamos a perjudicar.

N: ¿Cuáles creés que son los principales desafíos en nuestra sociedad?

La educación, principal. Creo que es el camino más largo pero el único seguro, para ir mejorando nuestros problemas.

Es una de las cosas en las que la Argentina se ha deteriorado muchísimo; sabemos que los chicos que salen del colegio secundario no comprenden lo que leen, tienen dificultades para ingresar a la universidad y hay que ser excesivamente complacientes con ellos para que se pueden recibir.

Creo que eso en un futuro (para esos chicos que hoy tienen esos problemas) la vida va a ser difícil.
En la medida que estemos más instruidos y menos ignorantes, vamos a saber elegir a quienes nos gobiernan con mayor inteligencia.

Me da lástima porque yo veo que los argentinos (tal vez por las dificultades que tuvimos y que tenemos) hemos desarrollado una gran capacidad de resiliencia y de resolución de problemas.

No sé si no queremos o nos resulta más fácil vivir del Estado o trabajar; reclamar derechos pero ninguna obligación.

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