Crimen en Villa Gesell

Escalofriante relato: cuatro meses antes, la patota de rugbiers de Zárate atacó a otro joven

Al conocer el caso de Fernando Báez Sosa, Federico se acordó de los rugbiers que lo habían atacado a él en una fiesta, cuatro meses atrás; los escalofriantes detalles

miércoles 5 de febrero de 2020 - 6:23 pm

Un choque sin intención, trompadas, ataque en patota, golpes en el piso, piedrazos a un auto y amenazas vía redes sociales. Todo eso sufrió Federico, de 21 años, cuando sin querer se chocó con uno de los jóvenes rugbiers que en las últimas semanas fueron imputados por la muerte de Fernando Báez Sosa.

Al conocer el caso de Fernando, Federico se acordó de los rugbiers que lo habían atacado a él en una fiesta, cuatro meses atrás.

“Comenzaron a golpearme porque les tiré un vaso sin querer. Me patearon, me pegaron piñas y después me amenazaron por las redes sociales”, contó en diálogo con La Nación.

Federico, el joven agredido

El ataque ocurrió tras un incidente sin intención: un choque al salir del baño, que derivó en que el vaso que cargaba uno de los rugbiers se rompiera. En septiembre de 2019, Federico fue con un grupo de amigos a una fiesta privada en una casaquinta. “Cuando estaba saliendo del baño me crucé con uno de ellos y nos chocamos sin querer, y se rompió un vaso que él llevaba. En ese momento me miró mal y me dijo: ‘me manchaste la camisa’; como yo ya sabía de quién se trataba le dije que no tenía ganas de pelear, pero me tiró una piña”, contó.

Lo que siguió fue muy similar a las circunstancias que concluyeron con el homicidio de Fernando. Ante los primeros golpes Federico cayó al suelo y entonces aparecieron los demás para pegarle mientras estaba caído. Entre todos le daban patadas; él no sabe cómo, pero se levantó y comenzó a correr. “Cuando llegué a mi auto me persiguieron y me siguieron golpeando. Quise dar marcha atrás y el coche se me estancó en un zanjón, así que quedé inmovilizado. Me abrieron la puerta y siguieron pegándome; me robaron el celular, la plata y una gorra que tenía”, recordó.

Luego contó que comenzó a recibir amenazas vía redes sociales por parte de los agresores. Además, reveló que se acercó a la comisaría para realizar la denuncia, pero que al estar repleta de personas, decidió no hacerla.

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