Salud

Qué hay de cierto sobre los riesgos de meterse al agua después de comer

Cuáles son los verdaderos problemas de entrar a la pileta o al mar enseguida

viernes 31 de enero de 2020 - 7:28 am

¿Qué hay de cierto sobre que hay que esperar al menos una hora para meterse a la pileta o al mar después de comer?

Cuando ingerimos una comida completa, el cuerpo inicia un proceso digestivo en el que gran parte de la sangre circula hacia el estómago, sin embargo, entrar al agua después de esto no generará ningún problema, al menos de que inicies una actividad física.

El problema no es el agua, sino el ejercicio que puede realizarse dentro de ella, como nadar, por ejemplo. Esta actividad hace que la sangre en el sistema digestivo se desvíe hacia los músculos, lo que puede causar un trastorno digestivo o vómito.

El hecho de entrar al agua después de comer no alterará ni detendrá la digestión. Otra razón por la que se desmiente esta creencia, es que el proceso de digestión toma mucho más de una hora, pudiendo alcanzar las cuatro horas, por lo que aunque ingreses una hora después, la digestión continuará.

Otra de las razones por la que se le recomienda no meterse enseguida, es que esto puede provocar un calambre que dejará sin capacidad de reacción. Estp está relacionado a la hinchazón del estómago generado por comer durante el ejercicio.

Esta inflamación presiona el área externa de la pared abdominal, donde se encuentra el peritoneo parietal, una zona sensible que termina por causar un dolor que puede resultar en un calambre.

El doctor Gonzalo Guerra, especialista en el área digestiva, explica que tras el falso mito de que el agua “corta” la digestión, está el verdadero peligro: el shock periférico.

Este se debe a un contraste de temperatura cuando se ingresa abruptamente a aguas con temperaturas muy bajas, haciendo que la circulación disminuya al igual que los latidos del corazón.

Esta reducción de la circulación provoca que no llegue suficiente sangre al cerebro, y por ende no se oxigene lo suficiente, llegando al punto de tener un síncope – pérdida repentina de la consciencia – que en una situación como la de estar en una pileta profunda o en el mar, puede ser grave.

Para evitar esto, se recomienda adentrarse poco a poco al agua cuando está muy fría, de esta manera el cuerpo se ira adaptando a la baja temperatura y no habrá riesgo.

Fuente: Culturizando

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