Crimen en Villa Gesell

Qué es la scopometría, la técnica que resolvería el crimen de Fernando Báez Sosa

En Argentina hay antecedentes de crímenes que se resolvieron gracias a la aplicación de esta técnica

miércoles 22 de enero de 2020 - 4:03 pm

Tras la muerte de Fernando Báez Sosa, imputaron a dos de los diez rugbiers como coautores del crimen, ocurrido el sábado a la madrugada en el boliche Le Brique, en Villa Gesell.

La Unidad Fiscal de Instrucción 6 de Villa Gesell encontró “videos y testimonios que los complicaron en la causa” y tanto Ciro Pertossi y Maximiliano Thomsen podrían afrontar la prisión perpetua.

Sin embargo, todavía resta realizar una rueda de reconocimiento que durará cuatro días y además llevar a cabo otro tipo de técnicas más precisas como la scopometría, que podría determinar quien dio la patada que terminó con la vida del joven de 18 años.

El cuerpo de Báez Sosa tiene una marca que en la cara que, a través de una pericia, podría llevar a precisar al agresor, en un cotejo con los calzados que fueron secuestrados en la casa que alquilaban en Villa Gesell los agresores detenidos. En total son 19 pares de zapatillas.

La scopometría es un estudio de autenticidad comparativo no invasivo, informó Clarín, que consiste en la “aplicación sistemática de técnicas físicas, para evaluar las características presentes en un ejemplar indubitado (original) y observar su existencia en la misma calidad en el ejemplar cuestionado”.

Esta técnica se puede aplicar sobre distintos objetos fabricados en serie, siempre que haya un ejemplar original con el cual cotejar. Se puede analizar ropa, dinero, tarjetas de crédito o libros, entre otras cosas.

En cuanto al calzado, el único registro de pisadas del país está en Tierra del Fuego y tiene una base de datos de más de 10.000 suelas fotografiadas. “Nos mandan las imágenes que se obtienen en las escenas del crimen. A partir de eso las calificamos en función de las figuras geométricas que conforman el diseño de la pisada. Luego se analiza la suela del calzado y cotejamos en nuestra base de datos”, explicó el comisario inspector Oscar Alfredo Barrios Kogan, ex integrante de la Policía Científica y actual subjefe de la Policía de Tierra del Fuego.

“Se empezó a armar esta base de datos en 2004. Se fue conformando porque en nuestra región no obteníamos éxitos con el levantamiento de huellas papilares (dactilares). Aquí, por tener un clima subpolar ártico, andar con las manos enguantadas es natural. Así que, en cierta manera, esos resultados infructuosos nos llevaron a tener que valernos de alternativas, y fue entonces cuando buscamos seguir e identificar los rastros de pisadas”, agregó.

Sobre la actualización del registro, dijo: “Por un lado, a cada sospechoso arrestado se le toman fotografías de su calzado; también vamos a los comercios para conseguir imágenes de las suelas de los modelos nuevos, algo que también buscamos en Internet”.

Los antecedentes

En mayo de 2010 Ramona Mercedes Giménez Gauto (37) fue brutalmente asesinada en Misiones y, gracias a la pericia sobre el calzado de su ex pareja, José Alberto de Jesús, se lo identificó como el asesino, incluso después de que se mostrara llorando en la escena del crimen.

Una de las marcas en la cara de la víctima coincidía con las zapatillas Diportto talle 41 que llevaba el asesino y que la misma Ramona le había regalado. De Jesús fue condenado a prisión perpetua el 17 de abril de 2015.

Otro caso: En enero pasado, Abel Leonardo Espósito (51) fue asesinado en su casa de Bernal. Gracias al análisis se supo que las huellas de la escena del crimen (unas Adidas Ultra Boost Ungest y unas Nike Air Pegasus 27) coincidían con los calzados encontrados en los domicilios de los tres detenidos.

Por último, en 2015, el “Asesino serial de Junín”, Rubén Recalde, también cayó por la misma pericia y fue condenado a prisión perpetua.

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