Psicología

Entomofobia: causas y síntomas del miedo extremo a los insectos

Cuáles podrían ser los tratamientos adecuados para este padecimiento

lunes 20 de enero de 2020 - 7:51 am

El miedo irracional a los insectos es una de las fobias más comunes. La entomofobia o insectofobia puede provocar reacciones para algunos exageradas por el tamaño o lo inofensivo del mismo, pero para quien lo padece pueden afectar las relaciones personales y hasta su trabajo.

Se puede desarrollar en cualquiera de sus variantes. En algunos casos se tiene miedo a los insectos en general, pero en otros se trata de un terror un poco más específico, o sea a uno en particular. En todas estas se presentan una serie de síntomas similares que se producen ante la presencia o imaginación del insecto.

Síntomas

– Gran sensación de ansiedad y nerviosismo

– Pensamientos distorsionados

– Aumento de la sudoración

– Ataques de pánico

– Enrojecimiento de la piel

– Respiración acelerada y aumento del ritmo cardíaco

– Temblores y escalofríos

– Náuseas y mareos

Causas

La fobia es un miedo irracional, no es un peligro real, y se aprende. En la mayoría de los casos desarrollaron esta patología como consecuencia de una experiencia traumática. Esto ocurre debido al aprendizaje asociativo llamado condicionamiento clásico.

Es posible que una picadura muy dolorosa o un susto durante la infancia acabe provocando un trauma que desemboca en una fobia. También se aprenden por observación, por lo que si el sufrimiento lo ha experimentado un ser querido, se puede llegar a interiorizar como propio.

Se podría decir que se sufre de fobia si se cumple algo o todo de estas situaciones:

– Reacciones que parecen irracionales y exageradas incluso para el propio sujeto. Por ejemplo, bloquearse al ver uno hasta el punto de paralizarse o perder el control.

– Evita ir a lugares donde puede encontrar insectos.

– Le resulta imposible compartir espacio con un insecto, aunque sea abierto. Si no le queda más remedio que hacerlo es posible que acceda, aunque sentirá una gran dosis de ansiedad tratando de gestionar la presión al tratar de no perder el control.

– Malestar físico ante la presencia física o mental de un insecto. Sufre de sudoración, respiración rápida, taquicardia, náuseas y, en ocasiones, incluso llora al tener uno cerca.

– Sus decisiones se ven supeditadas al propio miedo. La entomofobia influye en la vida del afectado desde haciéndole cambiar el camino para ir al trabajo, hasta ejerciendo poder en el lugar donde vivir.

Tratamiento

Tiene como objetivo acabar con la asociación entre el estímulo-respuesta, por lo que suelen usarse con cierta frecuencia las técnicas cognitivo conductuales. El terapeuta puede ayudar a superar la fobia mediante estas técnicas. Las más comunes son las de relajación y respiración y las de exposición.

Pero la que más se empleaes la desensibilización sistemática, que incluye las dos anteriores y que consiste en exponer al paciente, de manera gradual, al estímulo fóbico. Puede comenzar exponiéndose a fotografías de insectos y más adelante a reales. Este método, además, permite aprender estrategias de afrontamiento, entre las que destacan las técnicas de relajación y respiración.

También pueden emplearse otras metodologías terapéuticas como la terapia cognitiva basada en Mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso.

Fuente: El Universo

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