Belleza

Todo lo que tenés que saber antes de inyectarte bótox

Las preguntas más frecuentes acerca de uno de los tratamientos de belleza más solicitados

domingo 19 de enero de 2020 - 7:57 am

El bótox o toxina botulínica es uno de los tratamientos estéticos más demandados en el mundo. Con unos pinchazos se logra paralizar los músculos para disminuir la aparición de líneas finas y arrugas.

Los expertos aconsejan comenzar con el bótox preventivo alrededor de los 30-35 años. Aunque no está diseñado para eliminar la expresión facial, sino solo para suavizar las líneas excesivas que se producen al entrecerrar los ojos, fruncir el ceño y sonreír, todo depende de las cantidades que se apliquen y del médico. Un exceso puede hacer que la frente se quede totalmente lisa y la zona de la mirada pierda toda la expresión.

Para aplicarlo se realizan unos pequeños pinchacitos, perpendiculares a la piel (muy superficiales), con la aguja más fina del mercado, y no lleva más de cinco minutos. Lo único que puede causar ligeras molestias es cuando entra el producto en el cuerpo, momento en el que puede producir algo de picor debido a que la toxina botulínica se tiene que mezclar con suero fisiológico; pero esta sensación dura microsegundos.

Sus efectos secundarios son pocos e infrecuentes. Entre ellos estás la ptosis de la ceja o la palpebral (que sería la caída involuntaria del párpado) por difusión del producto, o una mayor retención de líquidos en la región de la ojera por relajación de los vasos linfáticos. También puede ser habitual las cejas en ‘v’ o de mefisto. Estas serían las más graves y se solucionan normalmente al mes o un poco antes, según la metabolización de la sustancia en cada paciente. Además, también se puede tener un ligero dolor de cabeza, que dura pocas horas tras la inyección, y reacción en el punto de inyección, común con cualquier inyectable.

En general, el efecto es progresivo y hasta las dos semanas no vemos completamente su acción. Normalmente se recomienda al menos dos tratamientos al año, uno cada seis meses. Lo primero que debés hacer es cerciorarte de que el centro es una clínica y que el profesional que te atienda sea un médico con la formación adecuada para realizar el procedimiento. Para que el resultado sea bueno, el diagnóstico médico es imprescindible. El uso de productos no autorizados es arriesgado, ya que estos no han pasado por un control de la agencia de medicamentos.

Si está bien puesto no tiene por qué notarse, ya que solo relaja y suaviza gestos para que la expresión facial sea más armónica y favorecedora. La idea es abrir la mirada y suavizar la fuerza de contracción de algunos músculos que nos marcan líneas de expresión y que intensifican algunos rasgos negativos (cara de enfado, párpado caído, etc etc.).

Fuente: Cosmopolitan

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