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Notas de Opinión

¿Cuáles son los políticos con mejor y peor imagen?

Las principales figuras del oficialismo se destacan por el balance positivo de su imagen

Columna publicada originalmente en Todo Noticias

Según el último Monitor del Humor Social y Político que realizamos mensualmente junto a D´Alessio- Irol, las principales figuras del oficialismo se destacan por el balance positivo de su imagen, siendo el presidente Alberto Fernández quien encabeza el ranking, alcanzando en esta medición su pico máximo desde mayo de 2019: 55% de valoración positiva.

Esta imagen es sostenida principalmente por el 95% de sus electores, aunque también por el 41% de los que se inclinaron por terceras fuerzas. En cambio, sólo obtiene la aprobación del 11% del electorado de Juntos por el Cambio.

Además, el estudio demuestra un crecimiento de imagen del jefe de Estado por tercer mes consecutivo, un incremento de 3 puntos porcentuales en su nivel de aceptación respecto del mes de noviembre, y que el desgaste lógico de haber entrado en funciones no ha logrado aún erosionar su imagen. (Datos correspondientes a la medición de diciembre de 2019 realizada en forma online a 1108 encuestados mayores de 18 años de todo el país).

El ministro de Salud, Ginés González García, es el único que iguala en imagen positiva al presidente Alberto Fernández, aunque su imagen negativa de 32% es menor a la del presidente, a quien el 40% valora negativamente. A pesar de haber descendido 6 puntos porcentuales respecto de la medición de noviembre, en el segundo lugar irrumpe Roberto Lavagna, el líder de Consenso Federal, con 50% de imagen positiva y 41% de imagen negativa.

Completan el podio, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof y la gobernadora saliente, María Eugenia Vidal, quienes alcanzan 47% de aceptación, manteniendo prácticamente los mismos valores que en el mes anterior.

El cuarto lugar también está compartido con 46% de imagen positiva por el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Horacio Rodríguez Larreta; el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. Sin embargo, a pesar de mostrar altos niveles de aprobación, estos dos últimos poseen un elevado porcentaje de desconocimiento, de 21% y 28%, respectivamente.

En cuanto a Rodríguez Larreta, es la única figura de la oposición que logra cosechar un balance positivo de imagen, aunque las opiniones están prácticamente divididas: para el 46% su imagen es buena en tanto que un 45% lo evalúa negativamente. La opinión favorable que existe respecto de su gestión y el hecho de que es uno de los pocos dirigentes de Juntos por el Cambio que logró conservar el territorio propio, lo posicionan como una figura preeminente en la futura configuración de la oposición.

El quinto puesto es para el ministro de Economía, Martín Guzmán, con 44% de aceptación, aunque con un 31% de desconocimiento. Lo sigue el canciller Felipe Solá, con 41% de imagen positiva y en séptimo lugar, Martín Lousteau, el senador nacional de Juntos por el Cambio por la CABA, con 40%, aunque retrocedió 5 puntos porcentuales respecto de la medición de noviembre. La actual vicepresidenta, Cristina Fernández, desciende 3 puntos porcentuales respecto al mes anterior y comparte el octavo puesto con el ministro del Interior, Wado de Pedro, aunque difieren en imagen negativa: 57% para la expresidenta y 46% para de Pedro.

El noveno lugar es para Elisa Carrió, con 37% de aprobación, en tanto que, en el décimo lugar en el ranking de imagen positiva, con 36%, es compartido por el expresidente, Mauricio Macri, que no sufre alteraciones desde la medición de octubre, el diputado nacional por Córdoba, Mario Negri, el senador nacional Ernesto Sanz y el diputado nacional Máximo Kirchner.

En cuanto al resto de los políticos evaluados, se observa una tendencia a la baja respecto de la medición anterior, con las excepciones del gobernador santafesino Omar Perotti, que crece 4 puntos porcentuales respecto de noviembre; el diputado nacional y presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Alfredo Cornejo, que incrementa dos; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que mejora su imagen positiva en tres puntos porcentuales y el gobernador mendocino, Rodolfo Suárez, que lo hace en dos. Aunque este último, junto con el exjefe de gabinete macrista, Marcos Peña y el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, se encuentran entre los políticos peor evaluados.

Pero ¿qué pasa si se tiene en cuenta el voto en octubre? Si se trata de los electores del Frente de Todos, las diez primeras posiciones están ocupadas por sus principales referentes, a excepción de Roberto Lavagna, que comparte el octavo puesto con Wado de Pedro.

El podio está integrado por Alberto Fernández, con 95% de imagen positiva, manteniendo el primer puesto del ranking general, pero es seguido por Axel Kicillof, con 92%, quien desplaza al tercer puesto al ministro de Salud González García, pero conserva un porcentaje alto de aprobación del 89%. Entre las figuras de Juntos por el Cambio que se habían colado en el top 10 del ranking general, Rodríguez Larreta y Lousteau, son evaluados positivamente por 2 de cada 10 consultados que votaron al Frente de Todos en octubre, logrando superar la grieta.

En cambio, la ex gobernadora Vidal, solo obtiene ahora un 8% de aceptación. Entre los peor calificados encontramos a Marcos Peña, el ex presidente Macri y Lilita Carrió, con apenas 1%, 2% y 3% de imagen positiva, respectivamente.

En la vereda de enfrente, si tomamos en cuenta a los consultados que optaron por Juntos por el Cambio en las elecciones de octubre, el ranking sufre abruptas modificaciones.

Las nueve primeras posiciones están ocupadas por sus principales dirigentes, encabezando Vidal el ranking con 92% de imagen positiva, seguida por el jefe de gobierno porteño, Rodríguez Larreta con 81% y Mauricio Macri, con 78%. En cambio, en la décima posición se ubica el gobernador cordobés Schiaretti, que obtiene una destacada valoración del 49%. Otra figura que logra posicionarse frente a la grieta es el excandidato a vicepresidente por Consenso Federal, Juan Manuel Urtubey, que es evaluado positivamente por 3 de cada 10 electores de Juntos por el Cambio.

En cambio, su excompañero de fórmula, Roberto Lavagna, con destacada valoración entre el electorado oficialista, consigue la aprobación de 2 de cada 10 partidarios de Macri; al igual que el actual ministro de Salud, González García. Los últimos puestos son para la vicepresidenta, Cristina Fernández, con nula aceptación por parte de la oposición, y para varios referentes de su espacio que obtienen apenas un 1% de aprobación: Scioli, Massa, Grabois y la vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Magario.

Una constante en todo nuestro estudio es que la grieta sigue condicionando los resultados, poniendo de manifiesto lo dividida que se encuentra la opinión pública en torno de la imagen de algunos dirigentes políticos y ratificando que seguirá siendo un factor político de diferenciación muy significativo y difícil de superar.

Veremos si el presidente Fernández logra cumplir con su promesa de campaña y sortear esta profunda grieta que divide a la sociedad argentina desde hace larga data.

Notas de Opinión

Cómo se gestó la renuncia de Martín Guzmán

El ministro de Economía anunció su salida a través de su cuenta de Twitter, cuando Cristina Kirchner encabezaba un acto en Ensenada.

Totalmente sorpresiva la renuncia de Martín Guzmán porque no pensaba hacerlo, por lo menos, hasta mañana porque tenía previsto viajar a Francia el martes próximo y tenía todo preparado para ese viaje. En consecuencia, estuvo trabajando hasta ayer a la noche.

Por esta razón, la renuncia está precipitada. Y como dice el texto: “Con la profunda convicción y la confianza en mi visión sobre cuál es el camino que debe seguir la Argentina, seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana”.

El ministro hasta el día de ayer, por lo menos, no pensaba renunciar y por eso es inesperada en este contexto. Por supuesto que hace bastante tiempo que se viene hablando de la renuncia de Guzmán y estaba pedida por Cristina Kirchner hace bastante tiempo.

Sabemos que la propia vicepresidenta, en los últimos contactos que tuvo con Carlos Malconian, manifestó que con la renuncia de Matías Kulfas no alcanzaba y que tenía que haber una renovación total del equipo económico. Cristina venía presionando por esta salida hace bastante tiempo.

También se sabía que los resultados de la política económica no fueron los deseados con inflación y dólar alto en los últimos tiempos. Todo un marco para la salida del ministro de Economía.

Pero Alberto Fernández el miércoles a la noche hizo declaraciones haciendo una ratificación muy fuerte de Guzmán. Es decir, que la decisión de salir del Gobierno se estaba madurando, pero se precipitó en las últimas 12 horas, entre la tarde de ayer y el mediodía de hoy.

Una de las cuestiones que pudo haber precipitado la salida de Guzmán es que le había pedido al Presidente el desplazamiento de los funcionarios del área energética que dependen de la vicepresidenta. Y aparentemente, Fernández no habría aceptado. Así que puede haber sido uno de los motivos que precipitaron su salida. Es lo que se está especulando ahora.

También se está evaluando en la Quinta de Olivos su reemplazante. A lo largo de este tiempo se especularon muchos nombres. Pero los que se manejan en este momento son: la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca, y los economistas, Marcos Lavagna y Emmanuel Álvarez Agis.

En este momento, Guzmán se encuentra en el ministerio de Economía con todo su equipo y podemos confirmar que van a renunciar todos: el secretario de Hacienda, el secretario de Finanzas y el resto de los funcionarios que Guzmán había colocado en distintos puntos de la administración pública.

 

Columna publicada originalmente en TN.

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Notas de Opinión

La Cámpora amenaza y Alberto Fernández dicta una clase escolar de peronismo

El Presidente se puso a explicar en la CGT quién fue Perón y esquivó una respuesta directa a Cristina. El camporismo había dicho que se acabó la moderación. ¿Y qué viene?

El Cuervo Larroque, que es La Cámpora y es Cristina, porque piensa como ella o dice cosas que son las que ella piensa, corrió al Presidente de la primera línea de los memes con su casi insuperable “la economía crece mucho”. Fernández es así. Tiene un impulso incontenible a sacar conclusiones sin datos o sin datos suficientes. Pero igual hay que animarse a decir que el país sufre una crisis de crecimiento.

¿Y qué dijo Larroque? Que se acabó “la fase de la moderación”. Se supone que lo dijo por Fernández. La Cámpora y el cristinismo han tenido que soportar la etapa de la moderación. No tenían más remedio. Pero advierten: ya no más. Dicen: gobernar es enfrentar el poder económico y Cristina es la única que puede hacerlo.

De paso, cargan de nuevo contra el presidente que no llama ni se sienta con la vice, que en cambio va y llama y se sienta con Melconian, que también dice que Guzmán no va más. Después hay quienes tienen la esperanza, o sólo la declaran, de que la política tiene posibilidades de ponerse de acuerdo.

El miércoles Fernández ve en la tapa de Página 12 la internación de Milagro Sala y suspende todo para ir a verla. Al volver, pasa por C5N y denuncia como si nada que “nos quieren dar un golpe de mercado”. No explica cómo es que entran juntos un golpe del mercado, que se supone una medida defensiva del sector financiero, con una crisis de crecimiento. Es una explicación de alguien que no puede explicar. Lo culpa a Macri, por supuesto aunque si hay algo que pone nervioso a todo el mundo, y no sólo a los mercados, son amenazas como la de Larroque. O que el gobierno sean dos gobiernos y que una parte sacuda cada vez más fuerte al árbol para que Guzman se caiga.

Había empezado mal Fernández esa entrevista por televisión. No bien llegó al estudio, le dice a una de las periodistas:

-Puedo tutearte? Porque tratarte de usted no me sale. Te conozco hace muchos años, los conozco a todos hace muchos años, no se sientan ofendidos si los tuteo.

-No, por favor.

Y dirigiéndose a otra periodista:

-Hola, Nora. No te había visto. ¿Cómo andás?

-Irina, me llamo Irina.

-Irina, perdón, Irina. Nora es la socia, perdón. Este… claro, claro, claro. Este… te decía. Eh …. ¿qué te decía?

Alberto Fernández el miércoles por la noche en los estudios de C5N. Allí recogió el discurso del golpe de mercado.

Fernández está en problemas y apareció Scioli, ahora flamante ministro, para decir que estamos en “una etapa de reindustrialización fenomenal”. Scioli y Fernández comparten esa rarísima versión de la economía que el riesgo país, por hablar sólo de un dato nada más, se empeña en deshacer. El 1° de junio: 1. 914 puntos. 30 de junio: 2.428 puntos. Habría que considerarlo un éxito como el inmoderado dólar que también crece a destajo. Dólar blue 1° de junio, vendedor: $ 206. El 30 de junio: $ 239. Otro éxito: depreciación de apenas $ 33, sólo un 16%. Pesce, el jefe del Central, desenterado de que “la economía tiene una crisis de crecimiento” ,va y pone cepo sobre cepo para evitar “una devaluación brusca”. ¿Un 16% en un mes no será brusco?

También apareció el canciller Cafiero, esforzándose por quedar bien con Fernández y declarar que “lo paró en seco” a Boris Johnson. Fue al revés: Johnson lo paró en seco a Fernández al recordarle que la guerra de Malvinas “terminó hace 40 años”. Fernández improvisó un reclamo de soberanía en un pasillo. Está claro que Malvinas no es un tema para improvisar y que Cafiero, queriendo ayudar, la embarró un poco más.

Gobierno y cristinismo arman una frívola comedia de actos y contraactos, como los homenajes a Perón. Para refutar a Cristina, Fernández en la CGT se puso en exegeta de Perón, como si fuera peronista de la primera hora. Se inventó una vida que no tuvo y dictó una clase escolar de peronismo. Lamentable. El presidente y la vice hace largos dos años y medio que están en el gobierno. Ahora hablará Cristina: el contrapunto continuará. Pero va quedando para entrecasa, sólo para peronistas. Fernández podrá irse pensando en que tendrá su busto en La Rosada y sintiendo que se dio el gran gusto. Muchos de quienes creyeron en él sentirán una enorme desilusión.

 

Columna publicada originalmente en Clarín.

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Notas de Opinión

Dólar vs inflación desde que asumió Alberto Fernández

El dólar salió volando y superó los $250, medido a través del Contado con Liquidación. ¿Cómo viene el dólar vs. la inflación? ¿Qué medidas tomó el Banco Central? ¿A dónde puede llegar? Quedate hasta el final que te cuento todo.

Las últimas semanas fueron muy conflictivas en lo económico. Frente a esto, el gobierno no tuvo otra alternativa que apretar aún más el cepo. Algo interesante para destacar es que el dólar sigue atrasado si uno lo comparara con la evolución de la base monetaria.

A pesar de la suba reciente, ¿el dólar le viene ganando a la inflación en este año? Por el momento no, aunque todo parece que ocurrirá pronto.

Desde que asumió Alberto Fernández, ¿cómo fue esa carrera entre el dólar “libre” y la inflación?
Si analizamos el acumulado desde que asumió Alberto Fernández, el dólar subió aproximadamente un 240%. En cambio, la inflación totalizó un 178%, teniendo en cuenta la estimación de junio.

En este gráfico se puede observar claramente la dinámica del 2022. La distancia entre ambos se fue acortando en la medida en que el dólar iba cayendo y la inflación se aceleraba. Sin embargo, en las últimas semanas se puede ver cómo la línea verde (dólar) tomó impulso y sacó ventaja nuevamente.

Medidas del Banco Central

Ante la imposibilidad de engrosar las reservas internacionales y en el marco de altos costos de importación de energía, el BCRA no tuvo otro remedio que tomar medidas drásticas. Como es costumbre, se sumaron nuevas restricciones y prohibiciones.

Básicamente, el objetivo es que las empresas financien sus importaciones con dólares propios, de manera de “cuidar” los pocos dólares que tiene el país. Se busca evitar que las empresas importen de manera especulativa, aprovechando el valor del dólar oficial, que vale menos de la mitad que los dólares “libres”.

Se trata de un nuevo cepo, medida venerada por el oficialismo. Obviamente, tuvo consecuencias inmediatas: como prácticamente nadie pudo acceder al dólar oficial para importar, el BCRA pudo acumular más reservas. Compró USD 150M el martes 28 y USD 580M el miércoles 29, lo que implica un récord desde 2016.

¿Es para festejar? Claramente no, ya que aplicaron un “torniquete”, en el que casi nadie puede acceder al dólar oficial. Pan para hoy, hambre para mañana. Sin duda, este nuevo cepo tendrá consecuencias negativas en lo económico, más allá de que, en lo inmediato, el BCRA pueda recomponer sus reservas.

¿Qué sucedió en los mercados libres, luego de esta medida? El riesgo país marcó un nuevo récord y el precio del dólar se disparó.

¿Puede calmarse el dólar? Es una posibilidad, claro está. Podría tomarse una pausa en el corto plazo, pero luego seguirá subiendo. Tan solo basta con ver las cifras de inflación y emisión.

Vale remarcar el siguiente dato: en junio el BCRA emitió $825.000M, lo que implica mayor inflación futura y dólar al alza asegurado. Además, el stock de pasivos remunerados (principalmente Leliq) superó los $6 billones, por lo que tendrá que devengar casi $4 billones de intereses anuales. Linda bola de nieve, ¿no?

¿A cuánto podría llegar? Como mínimo, y para igualar la inflación de este año, el dólar Contado con Liquidación podría llegar a los $275 en el corto plazo. Y para fin de año debería superar los $300 fácilmente, si tenemos en cuenta la inflación proyectada.

El panorama es aterrador desde todos los frentes: el económico, el financiero y el político. El dólar se está recalentando y están todos los condimentos dados para que siga volando.

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