Alimentación

Llevar comida a la playa: qué recaudos tener y cuáles son buenas opciones

Tomá lista de los prohibidos y los aconsejados para comer en la arena

martes 7 de enero de 2020 - 7:04 am

Ir a la playa en verano, con altas temperaturas y días soleados nos produce cansancio físico aun sin realizar mucha actividad. Gran parte de nuestra piel está expuesta a los rayos de sol por lo que además de la protección externa es importante que nos cuidemos desde adentro.

El exceso de calor nos genera un aumento de la temperatura, con consecuente incremento de sudoración y pérdida de nuestro liquido corporal. Las comidas en la playa son el mejor caldo de cultivo para el desarrollo de microorganismos.

La incorrecta elección y dificultad para mantener la temperatura adecuada de los alimentos, la arena, la baja posibilidad de lavado de manos, la dificultad para mantener una correcta manipulación de los alimentos conservando sus medidas higiénico-sanitarias, favorecen el crecimiento bacteriano aumentando el riesgo de enfermedades transmitidas por comidas, cuyos síntomas pueden ser diarreas, vómitos, gastroenteritis y fiebre, entre otros.

Consejos

• Lo ideal es trasladarse con una heladera portátil, con la mayor cantidad de conservantes de frío posible (geles refrigerados). Los alimentos de origen lácteo son los más importantes ya que la cadena de frío suele cortarse a las dos horas de no mantener su temperatura ideal.

• Mantené limpia la heladera.

• Si ya tenés alimentos elaborados, asegurate de refrigerarlos en la heladera tradicional el tiempo suficiente y colocarlos en la conservadora minutos antes de salir.

• Evitá colocar juntos los alimentos calientes con los que requieran refrigeración.

• Mantenerlos siempre bien protegidos, contenidos en envases o recipientes plásticos, bien recubiertos y sellados con papel aluminio.

• Llevá comidas sencillas y ya listas para consumir, que requieran poca manipulación a la hora de comer.

Algunas ideas para llevar

• Si querés comprar comidas ya listas para el consumo, optá por versiones pasteurizadas que aguantan mejor las oscilaciones de temperatura.

• La fruta no puede faltar.  Llevala ya lavada, cortada, y tiene que conservarse refrigerada.

• Sándwichs: si vas a prepararlos, colocá los aderezos en el momento de su consumo. Llevar la mayonesa puede tener más riesgo de contaminación que la mostaza. También podés hacer tu versión saludable agregando palta, pan integral, y algunos vegetales bien lavados como lechuga, tomate, etc.

• Llevá las cantidades que van a consumirse. Si sobra, es preferible desecharlo.

• Las ensaladas con vegetales previamente lavados y cortados son una buena opción. Podemos añadir un puñadito de frutos secos o semillas, atún, arroz (la mejor versión, integral) jamón al natural y algún otro ingrediente.

• Tortillas: Asegurate que el huevo esté bien cocido y también llevala cortada, lista para consumir.

• Además del huevo, también toman más riesgo de contaminación la carne o el pescado crudos como el sushi, la hamburguesa poco cocida, el mariscos y las salsas.

• Recordá hidratarte constantemente con botellitas con agua ya congeladas.

Fuente: Lic. Carolina Paula Caligiuri / Conbienestar

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