Caso Nisman

Caso Nisman: la última opinión de Cristina Kirchner sobre la muerte del fiscal

La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, anunció que revisaría el peritaje de Gendarmería que había determinado que la muerte de Nisman fue un homicidio. En ese sentido, cabe recordar los últimos dichos de la vicepresidenta en cuanto a esta cuestión

martes 31 de diciembre de 2019 - 11:55 am

Hace algunos días, la flamante ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, anunció que revisaría el peritaje de Gendarmería que había determinado que el fiscal Alberto Nisman, quien había denunciado días antes a Cristina Kirchner por el memorándum con Irán, fue asesinado.

Aquel peritaje de Gendarmería concluyó que a Nisman lo mataron dos personas, quienes primero lo habrían golpeado y luego le habrían dado ketamina para controlarlo. El trabajo fue avalado por el fiscal y las querellas, pero cuestionado por el único imputado del caso, el perito informático Diego Lagomarsino, quien admitió haberle entregado a Nisman el armado de dónde salió el disparo mortal.

“Lo vamos a revisar en colaboración con la Justicia. Se montó un escenario, se replicó la escena del baño del departamento de Nisman, y eso está dentro del edificio Centinela. Vamos a intervenir, pero no en este momento, vamos a dejar pasar un tiempito; primero tenemos que hacer modificaciones en la jefatura”, adelantó Frederic el jueves.

Sin embargo, el fiscal a cargo del caso Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini, aseguraron que al no ser parte de la causa Frederic no podría intervenir.

Cristina Kirchner aún no se pronunció en público sobre los dichos de la ministra. Sin embargo, en su libro Sinceramente, la última vez que habló sobre el tema, la versión que sostiene sobre los hechos sucedidos aquel 18 de enero de 2015 es la del periodista Pablo Duggan, que apoya la hipótesis del suicidio del fiscal.

En su libro Sinceramente, Cristina plantea sospechas sobre la muerte del fiscal y pone al ex agente Antonio “Jaime” Stiuso en medio de la escena. “El 19 de enero de 2015, en su departamento, en el edificio Le Parc de Puerto Madero, apareció muerto el fiscal Alberto Nisman, titular de la UFI-AMIA. Ese día, volví a sentir el peso del atentado terrorista más grande que se produjo en la Argentina y el rol que jugó y juega esa tragedia en el ajedrez de la política internacional y obviamente, también, en el de la política nacional. Repasemos: una persona que desde el año 1972 estaba en una oficina central del aparato de inteligencia argentino, como el control operacional de la SIDE, es removida de su cargo contra su voluntad por orden de la presidenta a mediados de diciembre de 2014 y, 34 días más tarde, el único fiscal de la UFI-AMIA que era su alter ego en esa causa aparece muerto en su departamento, inmediatamente después de denunciar a esa misma presidenta por encubrimiento del atentado a la AMIA”.

Más adelante, la ex Presidenta vuelve sobre la hipótesis del suicidio al recordar que “en septiembre de 2018, el abogado y periodista Pablo Duggan -de inexistentes vínculos con nuestro espacio político…- publicó una investigación que llamó ¿Quién mató a Nisman?…En sus más de 400 páginas Duggan sentó posición sobre cómo y por qué murió el fiscal. Revela el nulo sustento de su denuncia sobre que mi gobierno buscaba con el Memorándum de entendimiento con Irán la impunidad del atentado a la AMIA y refuta las pericias asentadas en la causa la idea de que Nisman habría sido asesinado”.

Y sigue: “Con respecto a la muerte del fiscal, Duggan tomar partido sobre la teoría del suicidio…No puedo dejar de preguntarme, con la publicación de esta investigación basada en la lectura minuciosa de la causa judicial, si la hipótesis del homicidio quedó debilitada”.

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