Alimentación

Cómo hacer para que el alcohol de las fiestas no afecten tu hígado

Qué podés hacer para cuidar de este órgano que cumple múltiples funciones

martes 31 de diciembre de 2019 - 7:02 am

Las fiestas de fin de año están muchas veces vinculadas a comer hasta más no poder y a un consumo excesivo de bebidas azucaradas y sobre todo alcohólicas.

Se trata de tres prácticas que ponen a prueba el buen funcionamiento del órgano más grande dentro del cuerpo humano y uno de los más importantes: el hígado. Esta glándula realiza tareas vitales en nuestro organismo tales como descomponer carbohidratos y desintoxicarlo; todo lo que consumimos. Incluso las medicinas pasan por allí.

También es responsable de crear bilis, un líquido que almacena y procesa nutrientes que luego distribuye al resto de nuestro cuerpo. Si bien lo más recomendable es beber con moderación, existen maneras de prepararlo para los excesos.

El primer paso es evitar las bebidas alcohólicas la semana que precede la parranda de fin de año. El hígado es el único órgano capaz de eliminar el alcohol; si ya se encuentra agotado, le será más difícil reaccionar y realizar sus funciones correctamente.

De igual forma, es sugerible evitar los alimentos ricos en grasas y las frituras y utilizar técnicas de cocción al vapor. También se recomienda comer muchos legumbres y frutas.

Lo mejor son los alimentos colagogos y coleréticos, como por ejemplo el puerro y el apio, que estimulan la vesícula biliar. En materia de plantas, es bueno el consumo de rábano negro y de infusiones de boldo, un árbol endémico de Sudamérica conocido por sus propiedades medicinales.

El desmodium es una planta hepatoprotectora que se puede consumir antes o después de la cena o la bebida en exceso.

Aunque puede ser bueno limitar el consumo de ciertos alimentos, dejar de comer es inútil y nocivo. El exceso de lípidos luego de la ruptura del ayuno será un golpe fuerte para el hígado y le hará daño.

Incluso cuando ha recibido una gran cantidad de alimentos al mismo tiempo, el cuerpo es capaz de autoregularse. Tal vez no tengamos hambre el día siguiente y, si ese es el caso, no deberíamos obligarnos a comer comidas pesadas, sino caldos o sopas.

Como el alcohol deshidrata, es sumamente importante mantenerse hidratado antes, durante y después la celebración. Lo que también ayudará a evitar la típica resaca y los dolores de cabeza del día siguiente.

Durante el tiempo de preparación para las fiestas, se recomienda mantenerse activo físicamente y para aquellas personas que no acostumbran realizar ningún deporte es sugerible al menos tratar de hacer  diez mil pasos por día.

La actividad física aumenta la oxidación de ácidos grasos, reduce la grasa intrahepática y previene el daño hepatocelular a través de una reducción de la liberación de patrones moleculares asociados al deterioro.

Después de las fiestas de fin de año, lo ideal sería continuar con un buen programa de ejercicios, una dieta saludable y tal vez sumarse al reto del “enero seco”, todo un mes sin una gota de alcohol.

Fuente: BBC Mundo

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