Alimentación

Nueve formas de evitar las intoxicaciones alimentarias

Época de fiestas, de cocinar de más, de congelar y recalentar, y situaciones que pueden derivar en enfermedades bacterianas e infecciosas

lunes 30 de diciembre de 2019 - 7:49 am

A veces un descuido puede derivar en un problema como la salmonella (afecta el aparato intestinal) o escherichia coli (puede producir desde diarrea hasta insuficiencia renal). Estas dos enfermedades bacterianas e infecciosas generadas por la ingesta de alimentos o agua contaminada afectan a cualquier persona, siendo los más vulnerables son los nenes, las mujeres embarazadas y los adultos mayores de 65 años.

Vómitos, diarrea, fiebre, deshidratación, sudores, escalofríos, dolor de cabeza y estómago son solo algunos de los síntomas que uno puede experimentar por sufrir intoxicación alimentaria.

La mayoría de los casos se dan a raíz de bacterias, parásitos o virus que se encuentran en el alimento en mal estado. Chequear la calidad de los ingredientes frescos y envasados implica ver en qué condiciones se encuentran, el aroma, textura, fecha de elaboración, frescura y hasta la higiene de los utensilios que se van a usar son algunas de las medidas.

Nueve formas de prevenir las intoxicaciones alimentarias:

1. Mantener bien refrigeradas las carnes crudas (blancas y rojas). Se recomienda descongelarlas de a poco en la heladera ya que apurar el proceso con calor permite que proliferen bacterias.

2. No enjuagar la carne cruda de ave antes de cocinarla porque puede salpicar gérmenes alrededor de la pileta, de los utensilios de cocina o de todo lo que se encuentre cerca.

3. Los alimentos refrigerados no deben estar más de una hora fuera de la heladera porque pierden la cadena de frío.

4. Antes de consumir, enjuagar con agua potable los alimentos con cáscara (frutas, verduras o huevos) ya que pueden contener tierra, suciedad, bacterias o pesticidas.

5. No hay que confiarse de un alimento que venció hace tan solo días. Lo mejor es no arriesgarse.

6. Separar las carnes crudas de otros alimentos, eso incluye las tablas de cortar, platos o cuchillos que hayan tenido contacto (lo ideal es tener una tabla para carnes y otra verduras). Tampoco es aconsejable reutilizar pan rallado, harina o adobos que tuvieron contacto con productos crudos.

7. No probar las masas crudas. Esta preparación contiene huevos sin cocinar y podría derivar en una infección por salmonella u otras enfermedades bacterianas.

8. Lavarse las manos y limpiar los utensilios a medida que se avanza en la receta porque durante la manipulación de alimentos puede transferirse un sinfín de bacterias. Así evitaremos la contaminación cruzada.

9. Recalentar muchas veces puede echar a perder una comida en su totalidad. Preferentemente, calcular las porciones y no calentar más de una vez lo que se va a comer. La comida de textura crujiente queda mucho mejor cuando se recalienta en el horno, mientras que la de consistencia más suave o blanda con darle un golpecito de calor en el microondas estará bien.

Fuente: Conbienestar

COMENTARIOS