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Notas de Opinión

Evo Morales y su status de refugiado político

¿Cuál es la diferencia entre asilado y refugiado político? Qué derechos y obligaciones implica. ¿Puede el expresidente boliviano dirigir la campaña del MAS desde la Argentina?

Columna publicada originalmente en Todo Noticias

Si bien la atención en la pasada semana estuvo acaparada por el tratamiento en ambas cámaras del proyecto de Ley de Solidaridad Social y Reactivación productiva, también hubo espacio para que el presidente Alberto Fernández ratifique el status de refugiado del que goza quien fuera presidente de Bolivia por casi 14 años hasta el 10 de noviembre último, Evo Morales, cuando fue obligado a salir del país y recibido como asilado político en México.

En un contexto de crisis en varios países en la región, especialmente la boliviana abrió una grieta respecto de la interpretación de los acontecimientos allí ocurridos. Dicha división llegó al Congreso, donde la bancada peronista logró imponer la tesis de “golpe de Estado”, mientras que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y el de Estados Unidos, Donald Trump, rechazaban esta calificación, abriendo un foco de conflicto entre ambos mandatarios y el presidente electo Alberto Fernández.

Recordemos que Fernández fue uno de los dirigentes que más tratativas hizo para que Morales pudiera ser recibido por el presidente López Obrador en México, declarando que: “Gracias a Dios existe la solidaridad de presidentes y de pueblos latinoamericanos que fueron en socorro del agredido, que se llama Evo Morales”.

Luego de estar allí asilado un mes, el 12 de diciembre, a tan solo dos días de la asunción de Fernández, Argentina le abrió sus puertas y ese mismo día Morales solicitó que se lo considere un refugiado político, otra figura internacional de protección.

Pero ¿cuál es la diferencia entre asilado y refugiado político? Básicamente, se circunscribe a que el primero no está reglamentado por una ley, no tiene normas. El asilo es generalmente un instrumento de carácter político, otorgado por un Estado a un individuo, sin necesidad de justificar la decisión y en corto tiempo para proteger su integridad física. En cambio, la Ley General de Reconocimiento y Protección al Refugiado, N°26.165, sancionada en 2006, establece que el refugio debe solicitarse dentro del territorio argentino, entendiendo al asilo como la petición que da lugar el refugio, y se basa en los principios ratificados en la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados y su protocolo de New York de 1967.

Según Amnistía Internacional, no todos los solicitantes de asilo alcanzarán el carácter de refugiados, “pero inicialmente todos los refugiados son solicitantes de asilo”. El estatuto de refugiado es más amplio, tiene carácter humanitario, debiéndose argumentar las razones para otorgarlo y el organismo encargado de dar curso a estas peticiones es la Comisión Nacional de Refugiados de Argentina (CONARE), que sigue normas internacionales en acuerdo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La CONARE define como refugiado a “una persona que se encuentra fuera de su país debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, y no puede o no quiere, debido a dichos temores, acogerse a la protección de su país”. También alcanza a la definición de refugiado a quien huyó de su país de nacionalidad o de residencia habitual porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público.

Derechos y obligaciones del refugiado
Además, la Ley 26.165, especifica las condiciones para ser beneficiario de la protección de refugiado, normando sus derechos y obligaciones. Así, entre los derechos del refugiado se encuentran el no ser devuelto, expulsado o extraditado al país donde su vida, integridad, libertad o seguridad estén en peligro; la libre circulación en el territorio; la reunificación familiar; el acceso a los sistemas públicos de salud, educación y a trabajar legalmente; a no ser discriminado por ninguna razón y a practicar libremente su religión.

En cambio, estará obligado a respetar la Constitución Nacional abarcando a las leyes nacionales, provinciales y municipales; a las personas, entidades, organismos públicos y privados; deberá decir la verdad y ayudar a esclarecer los hechos invocados y los motivos personales en que se basa su solicitud; mantener el domicilio actualizado y el certificado provisorio renovado e informar su intención de viajar al exterior. El plazo desde la presentación de la documentación y la realización de la entrevista por parte de un funcionario de la CONARE y la recepción del certificado que acredita que la solicitud de refugio está en trámite de 20 días hábiles. Si finalmente es otorgada, los solicitantes obtendrán la residencia temporaria y podrán tramitar un Documento Nacional de Identidad argentino.

La ley también establece los motivos por los que puede negarse este derecho: cometer un delito contra la paz, un delito de guerra o un delito contra la humanidad; cometer un grave delito común fuera del país de refugio antes de ser admitida en él como refugiado y cometer actos contrarios a las finalidades y principios de las Naciones Unidas.

El refugio queda sin efecto cuando la persona vuelve a estar protegida por su país; recobra su nacionalidad voluntariamente o adquiere una nueva; vuelve voluntariamente a su país o cuando ya no puede negarse a recibir la protección de su país porque terminaron las causas por las cuales fue aceptado como refugiado.

Junto con Evo Morales, solicitaron el estatus de refugiados su vicepresidente Álvaro García Linera, su excanciller, Diego Pary Rodríguez; la ex ministra de Salud, Gabriela Montaño; y el ex embajador de Bolivia ante la OEA, José Alberto Gonzáles, quienes justificaron su pedido de refugio en Argentina argumentando que numerosos parientes (los hijos de Morales llegaron a fines de noviembre) y amigos ya están viviendo en el país y destacando la cercanía geográfica con Bolivia. Es que en Argentina reside la comunidad boliviana más grande en el extranjero, que tiene un importante peso en el padrón electoral.

Además, otro factor que se tuvo en cuenta es que, en las elecciones del 20 de octubre, alrededor del 82% de los migrantes que viven en nuestro país optaron por votar al Movimiento Al Socialismo, MAS, siendo Morales el candidato político preferido por la comunidad boliviana en el país; la segunda más importante, después de la paraguaya, según datos de la Dirección Nacional de Migraciones.

El único pedido por parte del canciller Felipe Solá fue el “compromiso de Evo Morales de no hacer declaraciones políticas en la Argentina”, lo que lo puso en una encrucijada, porque ¿cómo hacer para reconstruir el regreso desde lo discursivo, para preparar el contragolpe, si no puede hacer declaraciones? Rápidamente el deseo de Solá fue eclipsado por las declaraciones del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien lo contradijo argumentando que, en su carácter de refugiado, “Evo Morales tiene los mismos derechos que un ciudadano argentino, con lo cual tiene libertad de expresión, de declarar, de pensar y decir lo que quiera”.

Es que tanto la normativa argentina como la Convención Internacional del Estatuto de los refugiados contempla este punto ni tampoco lo prohíbe, por lo que no cometería ningún acto ilegal si lo hiciese. Así, con este aval y desestimando las sugerencias del canciller Solá, el exmandatario Evo Morales instala su bunker de campaña en Argentina para reactivar su poder político de cara a las próximas elecciones que probablemente se realicen en abril del 2020.

En su agenda estuvieron contempladas, además de su activa presencia en Twitter, desde charlas espontáneas con sus compatriotas frente a la casa donde fijó su residencia, en el barrio de Colegiales, o en otra, en el barrio de Liniers, donde se reunió con dirigentes del MAS para delinear la campaña electoral; hasta la participación en un partido de fútbol con el Ministro de Deporte y Turismo, Matías Lammens, o la cena en la quinta de Olivos con el presidente Fernández.

Mientras tanto, el reclamo de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, no se hizo esperar y a través de la Fiscalía de La Paz, el miércoles pasado se libró una orden de aprehensión de Evo Morales acusándolo por los delitos de sedición, terrorismo y financiamiento del terrorismo.

Ante este pedido, el gobierno argentino no dará curso a esta causa por considerarla fuera de lugar, ya que básicamente sigue sin reconocer el gobierno que encabeza Añez y hace valer un artículo del tratado de extradición vigente de ambos países, que establece que no se puede entregar un ciudadano a las autoridades de la otra parte si la persona es refugiada o asilada, ratificando así el apoyo brindado a Morales.

Habrá que seguir de cerca la evolución de los acontecimientos en Bolivia para saber cuál será el rol de Evo Morales, donde el gran interrogante es si mantendrá su postura de no presentarse como candidato y si encontrará un sucesor que de la talla y que pueda “garantizar el voto duro del movimiento indígena, pero también el voto de la clase media y sector empresarial”.

Notas de Opinión

Cómo se gestó la renuncia de Martín Guzmán

El ministro de Economía anunció su salida a través de su cuenta de Twitter, cuando Cristina Kirchner encabezaba un acto en Ensenada.

Totalmente sorpresiva la renuncia de Martín Guzmán porque no pensaba hacerlo, por lo menos, hasta mañana porque tenía previsto viajar a Francia el martes próximo y tenía todo preparado para ese viaje. En consecuencia, estuvo trabajando hasta ayer a la noche.

Por esta razón, la renuncia está precipitada. Y como dice el texto: “Con la profunda convicción y la confianza en mi visión sobre cuál es el camino que debe seguir la Argentina, seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana”.

El ministro hasta el día de ayer, por lo menos, no pensaba renunciar y por eso es inesperada en este contexto. Por supuesto que hace bastante tiempo que se viene hablando de la renuncia de Guzmán y estaba pedida por Cristina Kirchner hace bastante tiempo.

Sabemos que la propia vicepresidenta, en los últimos contactos que tuvo con Carlos Malconian, manifestó que con la renuncia de Matías Kulfas no alcanzaba y que tenía que haber una renovación total del equipo económico. Cristina venía presionando por esta salida hace bastante tiempo.

También se sabía que los resultados de la política económica no fueron los deseados con inflación y dólar alto en los últimos tiempos. Todo un marco para la salida del ministro de Economía.

Pero Alberto Fernández el miércoles a la noche hizo declaraciones haciendo una ratificación muy fuerte de Guzmán. Es decir, que la decisión de salir del Gobierno se estaba madurando, pero se precipitó en las últimas 12 horas, entre la tarde de ayer y el mediodía de hoy.

Una de las cuestiones que pudo haber precipitado la salida de Guzmán es que le había pedido al Presidente el desplazamiento de los funcionarios del área energética que dependen de la vicepresidenta. Y aparentemente, Fernández no habría aceptado. Así que puede haber sido uno de los motivos que precipitaron su salida. Es lo que se está especulando ahora.

También se está evaluando en la Quinta de Olivos su reemplazante. A lo largo de este tiempo se especularon muchos nombres. Pero los que se manejan en este momento son: la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca, y los economistas, Marcos Lavagna y Emmanuel Álvarez Agis.

En este momento, Guzmán se encuentra en el ministerio de Economía con todo su equipo y podemos confirmar que van a renunciar todos: el secretario de Hacienda, el secretario de Finanzas y el resto de los funcionarios que Guzmán había colocado en distintos puntos de la administración pública.

 

Columna publicada originalmente en TN.

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Notas de Opinión

La Cámpora amenaza y Alberto Fernández dicta una clase escolar de peronismo

El Presidente se puso a explicar en la CGT quién fue Perón y esquivó una respuesta directa a Cristina. El camporismo había dicho que se acabó la moderación. ¿Y qué viene?

El Cuervo Larroque, que es La Cámpora y es Cristina, porque piensa como ella o dice cosas que son las que ella piensa, corrió al Presidente de la primera línea de los memes con su casi insuperable “la economía crece mucho”. Fernández es así. Tiene un impulso incontenible a sacar conclusiones sin datos o sin datos suficientes. Pero igual hay que animarse a decir que el país sufre una crisis de crecimiento.

¿Y qué dijo Larroque? Que se acabó “la fase de la moderación”. Se supone que lo dijo por Fernández. La Cámpora y el cristinismo han tenido que soportar la etapa de la moderación. No tenían más remedio. Pero advierten: ya no más. Dicen: gobernar es enfrentar el poder económico y Cristina es la única que puede hacerlo.

De paso, cargan de nuevo contra el presidente que no llama ni se sienta con la vice, que en cambio va y llama y se sienta con Melconian, que también dice que Guzmán no va más. Después hay quienes tienen la esperanza, o sólo la declaran, de que la política tiene posibilidades de ponerse de acuerdo.

El miércoles Fernández ve en la tapa de Página 12 la internación de Milagro Sala y suspende todo para ir a verla. Al volver, pasa por C5N y denuncia como si nada que “nos quieren dar un golpe de mercado”. No explica cómo es que entran juntos un golpe del mercado, que se supone una medida defensiva del sector financiero, con una crisis de crecimiento. Es una explicación de alguien que no puede explicar. Lo culpa a Macri, por supuesto aunque si hay algo que pone nervioso a todo el mundo, y no sólo a los mercados, son amenazas como la de Larroque. O que el gobierno sean dos gobiernos y que una parte sacuda cada vez más fuerte al árbol para que Guzman se caiga.

Había empezado mal Fernández esa entrevista por televisión. No bien llegó al estudio, le dice a una de las periodistas:

-Puedo tutearte? Porque tratarte de usted no me sale. Te conozco hace muchos años, los conozco a todos hace muchos años, no se sientan ofendidos si los tuteo.

-No, por favor.

Y dirigiéndose a otra periodista:

-Hola, Nora. No te había visto. ¿Cómo andás?

-Irina, me llamo Irina.

-Irina, perdón, Irina. Nora es la socia, perdón. Este… claro, claro, claro. Este… te decía. Eh …. ¿qué te decía?

Alberto Fernández el miércoles por la noche en los estudios de C5N. Allí recogió el discurso del golpe de mercado.

Fernández está en problemas y apareció Scioli, ahora flamante ministro, para decir que estamos en “una etapa de reindustrialización fenomenal”. Scioli y Fernández comparten esa rarísima versión de la economía que el riesgo país, por hablar sólo de un dato nada más, se empeña en deshacer. El 1° de junio: 1. 914 puntos. 30 de junio: 2.428 puntos. Habría que considerarlo un éxito como el inmoderado dólar que también crece a destajo. Dólar blue 1° de junio, vendedor: $ 206. El 30 de junio: $ 239. Otro éxito: depreciación de apenas $ 33, sólo un 16%. Pesce, el jefe del Central, desenterado de que “la economía tiene una crisis de crecimiento” ,va y pone cepo sobre cepo para evitar “una devaluación brusca”. ¿Un 16% en un mes no será brusco?

También apareció el canciller Cafiero, esforzándose por quedar bien con Fernández y declarar que “lo paró en seco” a Boris Johnson. Fue al revés: Johnson lo paró en seco a Fernández al recordarle que la guerra de Malvinas “terminó hace 40 años”. Fernández improvisó un reclamo de soberanía en un pasillo. Está claro que Malvinas no es un tema para improvisar y que Cafiero, queriendo ayudar, la embarró un poco más.

Gobierno y cristinismo arman una frívola comedia de actos y contraactos, como los homenajes a Perón. Para refutar a Cristina, Fernández en la CGT se puso en exegeta de Perón, como si fuera peronista de la primera hora. Se inventó una vida que no tuvo y dictó una clase escolar de peronismo. Lamentable. El presidente y la vice hace largos dos años y medio que están en el gobierno. Ahora hablará Cristina: el contrapunto continuará. Pero va quedando para entrecasa, sólo para peronistas. Fernández podrá irse pensando en que tendrá su busto en La Rosada y sintiendo que se dio el gran gusto. Muchos de quienes creyeron en él sentirán una enorme desilusión.

 

Columna publicada originalmente en Clarín.

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Notas de Opinión

Dólar vs inflación desde que asumió Alberto Fernández

El dólar salió volando y superó los $250, medido a través del Contado con Liquidación. ¿Cómo viene el dólar vs. la inflación? ¿Qué medidas tomó el Banco Central? ¿A dónde puede llegar? Quedate hasta el final que te cuento todo.

Las últimas semanas fueron muy conflictivas en lo económico. Frente a esto, el gobierno no tuvo otra alternativa que apretar aún más el cepo. Algo interesante para destacar es que el dólar sigue atrasado si uno lo comparara con la evolución de la base monetaria.

A pesar de la suba reciente, ¿el dólar le viene ganando a la inflación en este año? Por el momento no, aunque todo parece que ocurrirá pronto.

Desde que asumió Alberto Fernández, ¿cómo fue esa carrera entre el dólar “libre” y la inflación?
Si analizamos el acumulado desde que asumió Alberto Fernández, el dólar subió aproximadamente un 240%. En cambio, la inflación totalizó un 178%, teniendo en cuenta la estimación de junio.

En este gráfico se puede observar claramente la dinámica del 2022. La distancia entre ambos se fue acortando en la medida en que el dólar iba cayendo y la inflación se aceleraba. Sin embargo, en las últimas semanas se puede ver cómo la línea verde (dólar) tomó impulso y sacó ventaja nuevamente.

Medidas del Banco Central

Ante la imposibilidad de engrosar las reservas internacionales y en el marco de altos costos de importación de energía, el BCRA no tuvo otro remedio que tomar medidas drásticas. Como es costumbre, se sumaron nuevas restricciones y prohibiciones.

Básicamente, el objetivo es que las empresas financien sus importaciones con dólares propios, de manera de “cuidar” los pocos dólares que tiene el país. Se busca evitar que las empresas importen de manera especulativa, aprovechando el valor del dólar oficial, que vale menos de la mitad que los dólares “libres”.

Se trata de un nuevo cepo, medida venerada por el oficialismo. Obviamente, tuvo consecuencias inmediatas: como prácticamente nadie pudo acceder al dólar oficial para importar, el BCRA pudo acumular más reservas. Compró USD 150M el martes 28 y USD 580M el miércoles 29, lo que implica un récord desde 2016.

¿Es para festejar? Claramente no, ya que aplicaron un “torniquete”, en el que casi nadie puede acceder al dólar oficial. Pan para hoy, hambre para mañana. Sin duda, este nuevo cepo tendrá consecuencias negativas en lo económico, más allá de que, en lo inmediato, el BCRA pueda recomponer sus reservas.

¿Qué sucedió en los mercados libres, luego de esta medida? El riesgo país marcó un nuevo récord y el precio del dólar se disparó.

¿Puede calmarse el dólar? Es una posibilidad, claro está. Podría tomarse una pausa en el corto plazo, pero luego seguirá subiendo. Tan solo basta con ver las cifras de inflación y emisión.

Vale remarcar el siguiente dato: en junio el BCRA emitió $825.000M, lo que implica mayor inflación futura y dólar al alza asegurado. Además, el stock de pasivos remunerados (principalmente Leliq) superó los $6 billones, por lo que tendrá que devengar casi $4 billones de intereses anuales. Linda bola de nieve, ¿no?

¿A cuánto podría llegar? Como mínimo, y para igualar la inflación de este año, el dólar Contado con Liquidación podría llegar a los $275 en el corto plazo. Y para fin de año debería superar los $300 fácilmente, si tenemos en cuenta la inflación proyectada.

El panorama es aterrador desde todos los frentes: el económico, el financiero y el político. El dólar se está recalentando y están todos los condimentos dados para que siga volando.

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