Cura abusador

Despidieron con una misa al cura Eduardo Lorenzo, denunciado por abuso de menores

La ceremonia religiosa llevada a cabo en la Parroquia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet fue encabezada por el arzobispo Víctor Manuel Fernández. Los familiares de las víctimas expresaron su indignación.

miércoles 18 de diciembre de 2019 - 5:21 pm

Durante la mañana del miércoles se llevó a cabo una misa de despedida al cura Eduardo Lorenzo, quien se suicidó la noche del lunes luego de que la justicia pidiera su detención en una causa por abuso de menores de edad. La ceremonia religiosa se realizó en la parroquia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet, para una misa a cargo del arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández.

Con presencia policial y un grupo numeroso de participantes, la misa comenzó después de las 9.30 con las palabras de “Tucho” Fernández, quien aseguró que el sacerdote “era una persona con muchas presiones internas”. Lorenzo se desempeñó hasta que fue desplazado en medio de las denuncias de abuso sexual.

“El objetivo único de la misa es rezar por el consuelo de los familiares del difunto, su hermano y el resto de la familia. Como ha sido un cura de la Diócesis ellos tienen derecho que nos reunamos por una oración”, dijo el arzobispo antes de ingresar a la parroquia en calle 502 entre 15 y 16, que contó con una concurrida asistencia.

Fernández señaló que si bien Lorenzo estaba siendo investigado por la Justicia, “esta misa exequial es para darle consuelo a la familia que también sufre”.

Yo entiendo el sufrimiento de las personas que han hecho acusaciones y esperaba que todo eso se pudiera aclarar, pero esta misa es para pedir el consuelo de sus familiares, y se entrega al difunto y se le pide perdón a Dios por sus pecados que espero que también lo pidan por mí cuando yo me muera”, agregó.

En esa línea, dijo que desde la Iglesia “autocríticas hay muchas, porque en estas cosas uno sufre mucho ante la posibilidad de que haya alguien que haya sido abusado por un cura. Creo que es lo peor que le puede pasar a un obispo, enfrentar este tipo de cosas”, consideró.

Fernández, quien reemplazó a Héctor Aguer en el arzobispado de La Plata, negó que la ceremonia haya sido una provocación y aclaró que “no es un homenaje ni despedida en ese tono”, sino que una misa “que se ofrece como siempre en estos casos, por el consuelo de los familiares y que Dios purifique sus pecados”.

Lorenzo se suicidó en la noche del último lunes con un disparo en el pecho en un inmueble donde funciona la oficina de Cáritas en La Plata y donde residía, tras un pedido de detención de la jueza de Garantías Marcela Garmendia. El sacerdote había sido denunciado en 2008 por cinco jóvenes aunque la investigación fue rápidamente archivada sin siquiera citarse a las víctimas.

Pero en marzo pasado el abogado Juan Pablo Gallego solicitó que la causa se vuelva a activar, lo que derivó en nuevas investigaciones y el pedido de detención realizado el último lunes por la jueza Garmendia.

Familiares y allegados a las víctimas de Lorenzo se indignaron por la misa. Se manifestaron dolidos por el homenaje póstumo al párroco, las autoridades eclesiásticas y los “seguidores” del cura, pero las exequias fueron pacíficas.

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