Salud

Ampollas en los pies: por qué salen y cómo curarlas

Qué hacer y qué no cuando se acumula líquido

lunes 23 de diciembre de 2019 - 7:34 am

Una ampolla es una acumulación de líquido, a veces, sanguinolento, que se produce normalmente por el roce o la fricción. Esta pequeña burbuja que aparece en la capa más superficial de la piel, la epidermis, es un mecanismo de defensa para proteger las capas más internas.

Su aparición puede deberse a varios factores. Algunos requieren una revisión médica:

– Pie de atleta. Es una patología típica en los pies de deportistas y debido a la excesiva humedad que se acumula en la zona. Como se puede propagar, es aconsejable que un profesional explore la piel para administrar un tratamiento lo antes posible.

– Espolón calcáneo. Es el crecimiento del hueso del talón y que genera un roce excesivo con el calzado.

– Quemaduras. Por el sol, por químicos o por calor se pueden producir ampollas que necesitan control médico para evitar una infección.

– Otras infecciones o reacciones. Algunas dermatitis, infecciones como la varicela o reacciones alérgicas también son causas de la aparición de ampollas.

– Aunque no es lo más habitual, hay ocasiones en las que son la señal de un problema de salud y hay que consultarlo con un especialista en dermatología. Algunos de ellos son epidermolisis ampollosa, eritema multiforme y pénfigo.

En la mayoría de los casos las ampollas se curan solas. Pero podemos hacer que sanen más rápido:

– Limpiá la zona. Lavate las manos y mantené la zona bien limpia y desinfectada. Los lavados con agua y jabón son suficientes.

– Secá bien. Hacelo con gasas y, posteriormente, aplicá un antiséptico como la clorhexidina o la povidona yodada. No uses alcohol.

– Aplicá un apósito para ampollas. Vigilala diariamente, aplicá el antiséptico y cubrila con apósitos especiales para ampollas, ya que favorecen la cicatrización. No lo quites hasta que este se desprenda. Evitá tirar de él en la dirección contraria a la piel para no romperla. Cuando se despegue, volvé a limpiar la ampolla y cubrila con otro nuevo hasta que se cure.

– No la explotes. Está comprobado que el líquido que contienen ayuda a la creación de la nueva capa de piel y protege contra infecciones, por lo que se recomienda no explotarlas, por riesgo a que se infecten.

– Acudí a una guardia. Si te molesta mucho y es muy grande así la drenan.

Cómo evitarlas

– Usá medias: siempre que estrenes zapatos o cuando hagas el “cambio de armario” llevalos unos días por casa y usá medias.

– Pies siempre secos: la humedad favorece la aparición de ampollas, por ello, es importante que antes de calzarte te asegures de que están bien secos, sobre todo, si vas a dar largas caminatas. Evitá también usar los que no se adapten a pie y provoquen arrugas dentro del calzado.

– Usá apósitos para ampollas: colocalos en las zonas de mayor roce o en las áreas de presión. Con ellos, protegerás la piel y podrás evitar que la fricción dañe la epidermis.

Fuente: Clara

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