Asunción de Alberto Fernández

Alberto Fernández, en la plaza: “Nos dijeron que no volvíamos más, pero volvimos y vamos a ser mejores”

"Jamás pensé que mi vida iba a cambiar como cambió, que iba a ser protagonista de la más maravillosa aventura que puede vivir un líder político, que es levantar a un pueblo de la destrucción", dijo el Presidente

martes 10 de diciembre de 2019 - 8:51 pm

Tras el cierre del festival que ocupaba la Plaza de Mayo desde altass horas de la tarde, Alberto Fernández y Cristina Kirchner salieron a un escenario instalado frente a la Casa Rosada y se dirigieron a las decenas de miles de personas que se acercaron al centro porteño.

Primero se dirigió al público la expresidenta:“Esta mañana cuando me desperté, me di cuenta que hace cuatro años me había despertado en casa de mi hija Florencia, en el baño de Monserrat, después de esa noche maravillosa del 9 de diciembre cuando nos despedimos en esta plaza”.

“No era magia la Argentina donde habíamos vivido, de la solidaridad. Sé que estos cuatro años han sido muy duros para tantos y tantas: trabajo, salario, pobreza, el hambre que tanto desvela hoy a quien es nuestro presidente”, aseguró CFK en la plaza.

“Fueron 4 años muy duros, también para los que fueron objeto de persecución, a quienes se nos buscó para que desapareciéramos como seres humanos. Pese a todo eso, hoy estamos aquí”.

“Estamos aquí porque hemos unido las voluntades de millones que creen que es posible vivir en un país mejor. Y esa voluntad fue ayudada por la memoria, que no es más ni menos que el saber de dónde venimos. Ninguna sociedad sin memoria puede llegar a algún lugar”, dijo la vicepresidenta.

“Sabemos que lo colectivo es más importante que lo individual. Los dirigentes deben entender, con humildad, que no todo empieza y termina en uno. Uno es más grande cuando forma de un todo, si no somos individualidades sueltas”, aseguró.

“También hay que tener coraje. El coraje no se prueba en el poder, se prueba en la adversidad y en el llano. Es necesario el coraje, la lealtad, ese valor que no es seguidismo a un líder político. La lealtad entre un líder y el pueblo es a dos puntas”.

Y se dirigió al otro Fernández:”Presidente, quiero decirle que ha comenzado su gobierno con muy buenos augurios. Esta plaza, a la que habían enrejado como un símbolo de división con el pueblo, usted mandó a sacarlas. Confíe siempre en su pueblo, ellos no traicionan: son los más leales”.

“Tiene por delante una tarea muy dura. Le han dejado un país desvastado, tierra arrasada. Pero tenga fe: la historia la terminan escribiendo los pueblos. Y este pueblo maravilloso nunca abandona siempre van a estar acá cuando los llamen por causas justas”, analizó.

Entonces habló Alberto Fernández, entre cánticos de “Alberto presidente”: “Qué linda es esta noche donde volvemos a celebrar otro día en democracia, donde todos disfrutamos de una tarde espléndida con músicos amigos. Y una noche espléndida para mí, donde puedo hablarles de todo lo que está por venir”.

“Esta es la más maravillosa aventura que puede vivir un hombre de la política, que es levantar a un pueblo de la destrucción. Pero también le agradezco a Dios que me haya cruzado con Cristina. Hoy estamos todos unidos y decididos a poner la Argentina de pie”.

“Agradezco el día en que me crucé a Cristina. Es cierto que nos dividimos, y esa división permitió que ganaran los de siempre, los que privilegian a sus amigos, los que endeudaron a este país”, dijo, en referencia a Mauricio Macri.

Y pidió: “Al pasado más reciente, simplemente recordémoslo, para no repetirlo. Tengamos memoria. Con nuestra división ellos se hacen fuerte. A la meritocracia del individualismo vamos a imponerle la solidaridad que siempre nos hizo vivir”.

“Los que hoy la están pasando mal, los que no pueden ir ni a un colegio: no teman, a ellos estarán dirigidos todas nuestras políticas. Vamos a reunir nuestro esfuerzo para que nunca más falte un plato de comida en la casa de todos los argentinos”, aseguró.

“Saber que hay argentinos con hambre debería avergonzarnos. Así como tenemos que preocuparnos por la deuda externa, por los desocupados, por los que temen quedarse sin trabajo, hay que poner en orden el sistema judicial”.

“Yo sé muy bien a quiénes represento: los que padecen, los que sufren, los que deambulan esta ciudad buscando un techo para pasar la noche. Vamos a construir una Argentina en donde el más importante es el que trabaja, y a terminar con los que especulan con la timba financiera”.

“Nos dijeron que no volvíamos más, pero volvimos y vamos a ser mejores”, cerró, eufórico.

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